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Los forenses reducen a 12 las víctimas de Castelldefels

El president de la Generalitat dice que "la propia responsabilidad no se puede transferir a nadie"

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El número de víctimas mortales por el arrollamiento ferroviario en el apeadero de Platja de Castelldefels vuelve a ser 12 y no 13 como los forenses habían considerado el jueves. El Juzgado de Primera Instancia de Gavà, que se encarga del caso, recibió la confirmación oficial de los servicios forenses que trabajan en el Institut de Medicina Legal de la Ciutat de la Justícia. Los forenses creían inicialmente que el ADN de dos fragmentos de las víctimas atropelladas correspondían a dos personas gemelas, pero eran de la misma persona.

Las dudas de los funcionarios en torno a la existencia de un cuerpo más o menos vuelve a poner de manifiesto la brutalidad del impacto y el dantesco escenario que vieron testigos, Bomberos y Mossos d'Esquadra. El tren Alaris se aproximaba a la estación a una velocidad superior a los 130 kilómetros por hora y su maquinista no pudo impedir atropellar al grupo de personas que cruzaba en ese momento por las vías al ver colapsado el paso subterráneo habilitado y cerrada una rampa que llevaba a una pasarela aérea, inutilizada desde hace más de siete meses. El convoy no pudo frenar totalmente hasta pasados 300 metros de la estación y, según algunas fuentes, su pasaje, formado por 46 personas, apenas percibió el impacto.

Las dudas de los médicos ponen de manifiesto la brutalidad del golpe

El escenario del accidente obligó a que equipos de psicólogos tuvieran que ofrecer asesoramiento a efectivos de los bomberos, pese a que están acostumbrados a cubrir servicios muy cruentos. Las tareas de rescate y de recuperación de cuerpos acabaron inicialmente con 13 heridos contabilizados y, supuestamente, 12 cadáveres, recogidos en 20 sacas que fueron trasladadas a la Ciutat de la Justícia para su análisis e identificación.

Esos trabajos acabaron esta la tarde, a falta de una confirmación. En paralelo, el juzgado que lleva el caso ha pedido la clonación de la caja negra del tren para que todas las empresas y administraciones implicadas puedan llevar a cabo sus propias investigaciones internas.

Los Mossos d'Esquadra trabajan también en la redacción de sus informes periciales. La policía autonómica tomó medidas de toda la estación el pasado viernes y, según Renfe, provocó algunas dudas por la mañana, al aparecer abierta la puerta que unía la rampa del andén con la pasarela aérea utilizada hasta hace poco menos de un año para abandonar la estación. Renfe dice que esa plataforma sigue inutilizada y que sirve únicamente como paso municipal para cruzar las vías ferroviarias y la autopista C-32 que atraviesan, unas junto a otras, el municipio en ese punto.

Joan Ridao cree que faltó sensibilidad al hablar de temeridad

La imprudencia y la temeridad de quienes cruzaron las vías continúa siendo la principal tesis del accidente, más allá de la suficiencia de la estación para permitir la salida de grandes grupos de personas.

El president de la Generalitat, José Montilla, se refirió a ese extremo, al reclamar a los ciudadanos tomar 'conciencia de nuestra fragilidad', ya que por muchas mejoras que se realicen en accesos o en seguridad, si no hay concienciación, se seguirán repitiendo tragedias como la de Castelldefels. Además, Montilla señaló que 'hay un punto en que nuestra responsabilidad sólo es nuestra y no la podemos transferir a nadie'.

El secretario general de ERC, Joan Ridao, dijo que le habría gustado 'encontrar un poco más de sensibilidad por parte de las autoridades' cuando se habló de temeridad.

En el Arc del Triomf de Barcelona, se celebró un minuto de silencio en homenaje a las víctimas, al que acudió el alcalde, Jordi Hereu, el embajador de Ecuador y representantes de la comunidad latinoamericana en Catalunya.

A la espera de contrastar el ADN de una mujer rumana de 30 años, la consellera de Justícia, Montserrat Tura, informó de que las 12 víctimas mortales ya han sido identificadas. Los familiares de una de ellas prefieren no hacer público el nombre. Los identificados son los ecuatorianos Rosa Mª Vilar Arboleda (1993), Claudio Javier Mejía Aguas (1986), Jhinson Eduardo Silva (1991), Danny Ariosto, Cedeño Caina (1985), Diego Fernando Chamorro Pinchao (1986) y Janela Lizeth Luna Correa (1993); los colombianos John Mauricio Osorio Linarez (1977) y Jorge Eliecer Serrano Varón (1971), y los bolivianos Jesús David Parada Ayala (1991) y Diego Erwin Gutiérrez Algarañaz (1992). Los heridos evolucionan favorablemente.