Publicado: 22.08.2015 19:42 |Actualizado: 22.08.2015 23:30

El fraude del empresario ficticio

La Policía desmantela 24 sociedades sin actividad real que vendieron a cientos de falsos trabajadores, a 400 euros el mes, cotizaciones a la Seguridad Social con las que pudieron cobrar el paro.

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Policía

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ZARAGOZA.- Las crisis siempre ofrecen oportunidades de negocio; algunos, a base de aprovecharse de los más necesitados. La Policía Nacional ha detenido en Zaragoza en lo que va de año a los responsables de 24 empresas ficticias –sin actividad real- que se dedicaban a vender cotizaciones y despidos para acceder al subsidio de desempleo, así como a colocar contratos a extranjeros que los buscaban para conseguir los ‘papeles’.

La Brigada de Extranjería de la Jefatura Superior de Aragón ha detenido en los primeros siete meses de este año a 128 empresarios y trabajadores ficticios, e imputado a otros 124, por participar en tramas de este tipo. Se enfrentan a penas de hasta ocho años de prisión como presuntos autores de varios delitos de fraude a la Seguridad Social y falsificación de documentos.



Un total de 24 de las 40 empresas zaragozanas sobre cuya pista puso el Seguro a la Policía resultaron ser ficticias. La mayoría de ellas ni siquiera pagaba a la Seguridad Social las cuotas que debía cubrir por las nóminas mendaces de sus falsos empleados.

Más de 700.000 euros de fraude y 200.000 en sanciones

Estas actividades provocaron a las arcas públicas un fraude superior a los 700.000 euros: 288.956 en prestaciones cobradas de manera indebida y 445.814 en cuotas impagadas a la Seguridad Social. Y generaron, al margen de las responsabilidades civiles que puedan derivarse de los procesos judiciales, sanciones por 204.219 euros para las sociedades implicadas y sus gestores.

La Seguridad Social ha anulado las altas declaradas ficticias, ha incoado expedientes para recuperar las prestaciones cobradas indebidamente y ha iniciado los trámites para revocar los 99 permisos de residencia y trabajo que las víctimas –cómplices en algunos casos- de los empresarios obtuvieron o renovaron mediante la compra de contratos y ofertas de trabajo.

La Brigada de Extranjería y la UCRIF (Unidad Contra Redes de Inmigración y Falsedades Documentales de Zaragoza), que tuvieron el apoyo de la Inspección de Trabajo y de personal del Ministerio de Empleo, iniciaron las investigaciones tras remitirles la Delegación Provincial de Trabajo de Zaragoza varios informes en los que señalaba la existencia de empresas, básicamente de los sectores de la construcción y la hostelería, sospechosas de dedicarse a este fraude.

Hasta 47 falsos empleados

Una de las firmas investigadas llegó a sumar una plantilla de 47 falsos empleados

Fuentes policiales explicaron cómo este tipo de redes creaban nuevas empresas, o se hacían con otras que apenas tenían actividad real, para, en un breve periodo de tiempo, dar de alta en la Seguridad Social a trabajadores ficticios -una de las firmas investigadas llegó a sumar una plantilla de 47 falsos empleados- a cambio de mordidas: desde 400 euros por mes de alta hasta 7.500 por un contrato o una oferta de trabajo para obtener los ‘papeles’ o poder renovarlos.

En el primer caso, una vez cubierto el periodo necesario para acceder a las prestaciones, la empresa ficticia terminaba simulando el despido de los falsos trabajadores y facilitándoles documentos como el certificado de empresa, imprescindible para poder cobrar el subsidio de desempleo.