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Los ‘funambulistas' del robo

Cae una banda especializada en asaltar camiones en marcha para sustraer su mercancía

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Robos a 90 kilómetros por hora. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha detenido en el transcurso de la Operación Apache a los 10 presuntos integrantes de una banda especializada en asaltar camiones en marcha para, sin que se percataran los conductores, sustraerles la mercancía que transportaban. Los miembros del grupo, que empezó a operar a finales del pasado año, está acusado de cometer al menos 36 asaltos, aunque los investigadores creen que pueden ser los autores de hasta medio centenar de estos robos 'insólitos y peligrosos', según lo describen a Público.es agentes que participaron en los arrestos, cometidos en doce provincias españolas.

Según las pesquisas, la banda, integrada por ciudadanos de origen rumano, comenzó a actuar a mediados del pasado mes de septiembre, poco después de la llegada a España de cuatro de sus miembros. Dos de ellos, hermanos, se erigieron rápidamente en los líderes del grupo, ya que eran ellos los especialistas en esta modalidad delictiva, que hasta ahora sólo se había detectado en España en otras dos ocasiones (en 2006 y 2009). Su primera zona de actividad fueron las autopistas A-2 y A-23 a su paso por las provincias de Guadalajara y Zaragoza.

Esta modalidad delictiva sólo se había detectado en España en otras dos ocasiones (en 2006 y 2009)

A estas vías acudían de noche en dos o tres coches en busca de camiones que asaltar, los cuales elegían al azar sólo guiados por el rótulo que llevaban. Su principal objetivo eran aquellos que podían transportar productos de electrónica, informática y ropa de marca, 'aunque en alguna ocasión se llevaron incluso audífonos y lentillas', destaca un agente. Localizada la víctima, uno o dos vehículos se situaban delante del camión para obligarle a disminuir la velocidad hasta los 80 ó 90 kilómetros por hora. 'Tenían muy estudiado los tramos de la autovía dónde podían hacerlo', añaden las fuentes de la Guardia Civil consultada.

Instantes después, otro de los coches de la red se aproximaba con las luces apagadas a escasos centímetros de la parte trasera del camión y uno de sus ocupantes aprovechaba para saltar en marcha y sujetarse a los portones traseros con la ayuda de arneses. Mientras el resto de vehículos desaparecía de la vista del camionero, el delincuente que estaba sujeto al camión forzaba los cierres de éste con ayuda de radiales. Una vez dentro, seleccionaba la mercancía que iban a robar y avisaba por teléfono móvil a los otros integrantes de la banda para que repitieran la maniobrar que obligase al camión a reducir su velocidad.

En ese momento, otro vehículo, provisto de techo solar, era situado detrás del transporte y uno de sus ocupantes se encargaba de recoger los paquetes que le lanzaba el ladrón que permanecía dentro del camión. Una vez traspasados todos los paquetes, el asaltante se subía al vehículo en marcha. La banda emprendía, entonces, el viaje de vuelta a su base, una casa aislada en el municipio zaragozano de Epila. Los objetos robados eran luego enviados por la banda a su país de origen, más concretamente a Bucarest, de uno de cuyos barrios más conflictivos procedían la totalidad de los integrantes del grupo.

A mediados de diciembre, los ladrones interrumpieron sus asaltos. Según pudo saber la Guardia Civil, la mayoría de sus integrantes se había cogido unas 'vacaciones' para viajar a Rumanía. No obstante, el grupo volvió a la actividad en enero. En esta ocasión, la banda cambió de campo de actuación y se trasladó a la zona de Valencia, ya que dos nuevos miembros del grupo, también rumanos, residían en la localidad de Alzira. En esta comunidad comenzaron a cometer asaltos en la A-3, A-31 y A-4 con el mismo sistema.

Finalmente, el pasado 15 de febrero, los agentes del UCO asaltaban las viviendas de Epila y Alzira y detenían a los 10 integrantes de la banda, entre ellos los dos hermanos que dirigían el grupo. En el momento del asalto, los agentes encontraron numerosos objetos robados ya empaquetados y listos para ser enviados a Rumanía para su venta. 'Se iban a ir al día siguiente', señalan las fuentes consultadas. Todos ellos han ingresado en prisión.