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La Generalitat rectifica y ordena quitar los anuncios de los buses

Rápida respuesta a la denuncia planteada ayer por 'Público' sobre la exhibición de publicidad de prostíbulos

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Tres días. Este es el plazo que ha dado la Generalitat Valenciana a Fernanbus S.A. para que retire la publicidad de prostíbulos que exhibe a gran tamaño, desde hace semanas, en sus autobuses y que Público denunció ayer. Se trata de una de las siete empresas subcontratadas por la Entidad de Transporte Metropolitano (ETM), de titularidad pública, para conectar Valencia con las poblaciones más cercanas. Un directivo de Fernanbus confirmó a este diario que recibió ayer una llamada de la Agencia Valenciana de Movilidad, de quien depende la ETM, a través de la cual le conminaron a erradicar 'lo antes posible' esa publicidad.

'Ni habíamos visto las imágenes ni habíamos tenido queja alguna de usuarios. La propaganda no es de nuestra competencia, ya que la encargamos a una agencia de medios externa, Publicesa. Les hemos advertido que retiren en tres días esos anuncios y no nos los sirvan más', aseguraron desde Fernanbús.

Infraestructures ha dado un plazo de tres días a las empresas responsables

Esta información coincide con el comunicado que ayer emitió la Generalitat Valenciana (PP) exigiendo la supresión de los cartelones con publicidad de clubes de alterne que lucen en los autobuses interurbanos. La nota institucional apela, en primer lugar, a la estética: 'Las imágenes que ocupan la trasera del autobús incumplen claramente los requisitos de imagen y de medidas de Metrobus [marca comercial de la ETM]'. Y, después, a la ética: 'Estamos analizando si estos contenidos incumplen la Ley de Publicidad a los efectos de adoptar las medidas pertinentes', explica el texto, que concluye advirtiendo que quedarán 'incluidos en la previsión anterior los anuncios que presenten a las mujeres de forma vejatoria o discriminatoria'.

Con este comunicado, el ejecutivo valenciano rectifica su postura inicial de no retirar la propaganda. La máxima responsable de la ETM y la Agencia Valenciana de Movilidad es Isabel Bonig, consellera d' Infraestructures, quien aseguró ayer a primera hora de la mañana que le parecía 'poco ética esa publicidad en un servicio público', pero que no podían rescindir un contrato 'así como así'. Un criterio que se tambaleó a medida que la noticia, adelantada este miércoles por Público, fue extendiéndose por las webs de los diarios y representantes políticos de todos los grupos le exigían responsabilidades. Sólo entonces llegó el comunicado y el plazo de los tres días.

Por su parte, la alcaldesa de Valencia negó durante una visita a Málaga que tuviera algún tipo de relación con la polémica. 'No son vehículos municipales', defendió. Algo que es cierto, pero no que ella 'no tenga nada que ver ni tampoco el Ayuntamiento de Valencia', ya que según la Ley de constitución de la Agencia Valenciana de Movilidad, una de las vicepresidencias corresponde 'al alcalde de Valencia o concejal en quien delegue'.

El comunicado del Govern justifica ahora el veto por 'la estética y la ética'

'Celebro la corrección. Era una degradación de la mujer', manifestó a este diario Inmaculada Gimeno, de Intersindical. Su testimonio desmonta el argumento de la consellera Bonig, quien manifestó 'desconocer' estos anuncios. Gimeno envió hace diez días fotos de los buses al Instituto de la Mujer, la Sindicatura de Greuges y la Direcció General de la Dona, dependiente del Consell. 'Sólo recibí contestación de los primeros, que me dijeron que lo estudiarían', aclara.

Marina Calatayud, de la Unidad de Coordinación contra la Violencia de Género de la Delegación del Gobierno, recalcó que es 'inadmisible que un autobús vaya por ahí ofreciendo esos servicios'. Una opinión que coincide con la de Amàlia Alba, de Dones Progressistes: 'Tras estos anuncios se esconden las mafias de trata'. Tanto Esquerra Unida como Compromís presentaron en Les Cortssendas preguntas a la consellera para que explique la 'tardanza' a la hora de reaccionar. 'Y también la doble moral del PP', agregó la portavoz adjunta de Compromís, Mònica Oltra, para quien 'los diputados conservadores nos hacen jurar delante de una cruz y después nos llenan los buses de Marías Magdalenas'.