Público
Público

El Gobierno amenaza con "una agenda reformista muy agresiva"

El ministro de Economía, Luis de Guindos, dice que la subida del IRPF "nos la habrían impuesto otros" si no lo hubiera hecho el Ejecutivo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El Gobierno de Mariano Rajoy amenaza con aplicar una 'agenda reformista muy agresiva' para salir de la crisis. Así lo ha desvelado en una entrevista a la Cadena SER el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, donde ha admitido que 'con recortes y subidas de impuestos' España entrará 'cada vez más en una contracción' y ha negado que el Ejecutivo vaya a quejarse de la herencia recibida pese a las palabras de la ministra Báñez: 'No voy a llorar por la leche derramada'.

La agenda 'agresiva' a la que se refiere De Guindos iría enfocada, según ha afirmado, 'en el ámbito laboral, financiero y de competitividad', o lo que es lo mismo, 'el saneamiento del sector financiero, un sistema laboral que acabe con las dudas sobre la contratación en España y que echar a la gente no sea la única forma de salida de los problemas'. 'Será muy agresiva desde el punto de vista reformista', ha matizado el ministro. 

Por otro lado, De Guindos ha asegurado que el Gobierno no va a 'llorar por la leche derramada', pese a las palabras de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, que dibujó una herencia ruinosa procedente del Ejecutivo socialista. 'La situación es la que es, no la voy a calificar', se ha limitado a decir el ministro.

'No voy a llorar por la leche derramada'

De Guindos ha admitido que la subida de impuestos, que incumple una promesa electoral del presidente Rajoy, no puede ser la única vía para la salida de la crisis. 'Las reformas no pueden ser un planteamiento de mero ajuste y contracción', ha asegurado el conservador, quien cree que 'con recortes y subidas de impuestos nos metemos cada vez más en contracción'. 

Sobre esa subida del IRPF, que De Guindos ha calificado de 'recargo de solidaridad', el titular de Economía ha explicado que el Ejecutivo conoció la desviación de dos puntos del déficit (del 6% al 8%) 'a principios de la semana pasada' y ha asegurado que esta subida de impuestos es 'un acto de responsabilidad e iniciativa política' y que si no lo hubiera aplicado el Gobierno, 'nos lo hubieran impuesto otros'. 

'Me siento solidario con los esfuerzos de Catalunya'

Además, el responsable de Economía cree que 'es posible' que el déficit supere el 8% aunque 'en absoluto' espera que 'sea mucho'. 'Hay que ponerlo en un entorno de crecimiento negativo en el próximo trimestre', ha justificado De Guindos. El ministro ha explicado que 'parte importante de la desviación' procede de las autonomías, donde ya se ha instalado, a juicio del conservador, 'la mentalización en cuanto a la necesaria austeridad'. Por esa razón, De Guindos se ha mostrado 'muy solidario con los esfuerzos de austeridad de la Generalitat catalana'. 

El ministro también ha admitido que los sacrificios 'no se han repartido equilibradamente' porque 'hay cinco millones de parados' que son 'los que más sufren'. Aún así, De Guindos considera que 'ya se le ha pedido un esfuerzo' a los 'más pudientes de la sociedad' con la subida del IRPF.

Sobre los 100.000 millones otorgados a la banca, De Guindos ha matizado que se trata de avales que vencen este año y que fueron 'otorgados por el Gobierno anterior' y que se usarán para las subastas del BCE. 'La banca paga una cantidad importante por esos avales que sirven para evitar el estrangulamiento de crédito', ha añadido. 

'Ya se le ha pedido un esfuerzo a los más pudientes'

De Guindos también se ha referido a la reforma laboral y a las negociaciones entre los agentes sociales, cuyo límite para alcanzar un acuerdo termina este viernes día 6 de enero. De dicho acuerdo, el ministro espera 'un acuerdo en la negociación colectiva, con posibilidades a las empresas para modificar las condiciones generales de contratación y que la solución no sea echar a los temporales'. El conservador ha puesto de ejemplo a Alemania como 'el camino'. 

La reforma financiera también es un aspecto importante del que el titular de Economía aspira obtener 'un esquema de actuación claro y transparente' para que el sector financiero 'sea capaz de dar crédito en un futuro próximo'. Acerca de la posibilidad de crear un 'banco malo', De Guindos cree que lo importante 'no es el instrumento' y que 'hay que intentar minimizar el impacto del saneamiento bancario sobre las cuentas públicas'.