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El Gobierno celebra que Díaz Ferrán acabe en la cárcel

La vicepresidenta achaca a las reformas fiscales del Ejecutivo la detención del ex presidente de la CEOE y que "algunos señores acaben donde tienen que acabar"

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Soraya Sáenz de Santamaría ha sido todo lo contundente que se puede ser criticando los presuntos delitos de Gerardo Díaz Ferrán sin mencionar su nombre en ningún momento. En respuesta a una pregunta de la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros sobre la última declaración de Hacienda conocida (2010) del ex presidente de la CEOE, que le daba 2.000 euros a devolver, la vicepresidenta del Gobierno ha asegurado que hay que 'celebrar' que se conozcan estas prácticas y que 'algunos señores acaben donde tienen que acabar por abusar de los derechos' del resto de ciudadanos. 

En este sentido, ha recordado todas las reformas y cambios legislativos que ha efectuado el Gobierno en el ámbito fiscal para evitar el fraude y que han permitido que posibles delitos como el alzamiento de bienes -por el que está imputado Díaz Ferrán- sean más y mejor investigados y, por tanto, descubiertos, lo cual, además, ayuda a evitarlos.

La vicepresidenta ha destacado la importancia de seguir avanzando en el plan de lucha contra el fraude del Gobierno en beneficio de todos, pues cada vez que alguien defrauda al fisco, ha explicado, otro ciudadano pierde sus prestaciones o, en general, 'se pierde en servicios públicos de calidad'. La número dos del Ejecutivo ha recordado que hablamos de las 'cosas de comer' y que, tal y como están las cosas, nuestro país no puede permitirse que haya quien se crea 'mucho más inteligente o más listo' por dejar de pagar sus impuestos o engañar a la Agencia Tributaria.

La vicepresidenta ha dejado claro en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que una reforma de la Constitución no resolvería ni ayudaría a resolver las crisis económica, antes al contrario. Para la número dos del Ejecutivo, 'con el año que llevamos, no es momentos de convocar más elecciones, por no decir el dinero que cuestan. No estamos para gastos extras', añadió.

Aunque 'la Constitución no es inmutable', Sáenz de Santamaría sí opina que el PSOE debería conocer con qué apoyos cuenta antes de proponer este tipo de reformas, ya que las posiciones de los dos principales partidos son muy 'divergentes' y no hay el 'buen clima de consenso' necesario, constató. La vicepresidenta cree que hay problemas que se achacan a la Carta Magna y son, en realidad, 'de gestión' e invitó a los socialistas a apoyar las reformas legislativas y administrativas que sí pueden resolver aquéllos.

Por tanto, y tal y como zanjó ayer Mariano Rajoy en el Senado, no toca este asunto ahora. Esta reforma, además y según ha explicado Sáenz de Santamaría paso por paso (disolución de las Cortes, convocatoria de elecciones y celebración de un referéndum), se eternizaría. Sí recordó el acuerdo que se logró cuando se efectuó una segunda reforma constitucional en septiembre de 2011 para garantizar la estabilidad presupuestaria.

En esta ocasión, el 26 de agosto, los grupos parlamentarios de PP y PSOE presentaron en el Congreso de los Diputados una Proposición de Reforma constitucional por el procedimiento de urgencia y aprobación en lectura única, esto es, sin ninguno de los pasos que enumeró Sáenz de Santamaría. La reforma se aprobó el 7 de septiembre en el Senado y no hubo posibilidad de referéndum porque los parlamentarios que lo pidieron no llegaban a la décima parte requerida de las Cámaras.