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El Gobierno envía un documento "abierto" al debate

El PP manda una delegación de perfil bajo a la reunión de hoy y critica la falta de propuestas del Ejecutivo

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El pasado 17 de febrero, en su última comparecencia monográfica sobre economía en el Congreso, José Rodríguez Zapatero, se dio dos meses de plazo para que la troika designada por él para negociar un pacto de Estado contra la crisis con los grupos políticos alcance resultados. El reloj del acuerdo comienza hoy a descontar el tiempo, después de que ayer se demorara a la hora de entregar a los partidos el documento base elaborado por el Gobierno. El retraso disparó la primera tachadura del PP a la mesa de la negociación, al quejarse en un comunicado por la tardanza.

El temario, que llegó a los partidos al filo de las nueve de la noche, está estructurado en cuatro enunciados que se corresponden casi literalmente con la propuesta que formuló el jefe del Ejecutivo al anunciar el arranque del proceso.

El documento recoge casi todos los caminos abiertos en la estrategia económica del Ejecutivo con algunas excepciones. Así, el futuro de las pensiones y la reforma del mercado laboral se ignoran para 'respetar los procesos específicos de diálogo social, institucional y político que ya están en marcha', según justifica la carta que acompaña al documento, firmada por la vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado. La propuesta tampoco aborda cuestiones relativas a la política fiscal, siguiendo la pauta anunciada por Zapatero en la Cámara Baja.

El primer capítulo del documento señala los temas a discutir 'para mejorar la competitividad y fomentar la creación de empleo'. Del mismo modo, el documento que será ofrecido hoy al primer examen de los partidos detalla uno a uno un catálogo de asuntos que, en buena medida, ya se recogen en la Ley de Economía Sostenible, buque insignia de la actividad legislativa del PSOE.

Política industrial es el segundo eje. La reducción del déficit público, el tercero. Este capítulo hace referencia a las propuestas defendidas por el Ejecutivo en el plan de austeridad aprobado recientemente y busca que todas las administraciones adquieran un compromiso de control, reduciendo gastos de personal y trabajando contra el fraude fiscal y la economía sumergida, entre otras medidas. El cuarto capítulo propone acuerdos sobre el 'sistema financiero, la estabilidad, morosidad y acceso al crédito'.

El documento es una invitación 'abierta', según reitera el Ejecutivo, a la espera de calibrar la receptividad de los partidos políticos, en un pacto que cuenta con el rechazo inicial verbalizado por el PP y que despierta recelos en el resto de fuerzas de la oposición, lo que hace que la consecución del acuerdo sea, hoy por hoy, una posibilidad difícil.

El PP anunció que enviarán a la reunión al portavoz de Economía, Cristóbal Montoro y a Álvaro Nadal

Nada más recibir el texto, fuentes de la dirección del PP trasladaron su 'gigantesco cabreo por la falta de propuestas' del documento. Los conservadores anunciaron anoche que enviarán a la reunión al portavoz de Economía, Cristóbal Montoro, y su mano derecha, Álvaro Nadal.

Con este ambiente previo se escenifica hoy una reunión a la que los partidos, paradójicamente, no conceden un valor significativo. El trabajo sustancial se desarrollará durante las próximas semanas, con mayor discreción y de forma bilateral, según el Ejecutivo.

'Buscaremos el acuerdo más amplio posible: el que reúna más puntos de coincidencia y más apoyos de los grupos políticos', se compromete el Gobierno en la misiva que introduce el documento remitido a los partidos.

El embrión del pacto sentará hoy al Ejecutivo con todas las formaciones presentes en el Congreso. La vicepresidenta segunda y responsable de Economía, Elena Salgado, y los titulares de Fomento, José Blanco, e Industria, Miguel Sebastián, representan a Rodríguez Zapatero en la negociación. Frente a ellos, 16 representantes del PSOE y la oposición dos de los partidos mayoritarios, CiU y el PNV y uno por cada formación minoritaria en el Congreso encaran la difícil posibilidad de consensuar la estrategia del Ejecutivo frente a la crisis.