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Gobierno y Generalitat se escudan en la "temeridad"

Administraciones y sindicatos atribuyen toda la responsabilidad a las víctimas. Los testigos insisten en apuntar a las aglomeraciones y la deficiente señalización del apeadero de Castelldefels 

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'En principio, puede haber sido algo de imprudencia', afirmó ayer María Teresa Fernández de la Vega. La vicepresidenta primera del Gobierno se mantuvo fiel al discurso oficial de las administraciones respecto al trágico atropello en la estación de Platja de Castelldefels en la noche del miércoles, que contabiliza 13 muertos y diez heridos graves. El alcalde del municipio, Joan Sau, opinó en el mismo sentido. Y el conseller de Política Territorial, Joaquim Nadal, tampoco se movió de esa idea.

Existe un amplio consenso al respecto, si no cierre de filas. También por parte de las distintas organizaciones consultadas por este diario, que no ven más explicación al múltiple arrollamiento que la 'temeridad' del grupo de jóvenes que intentó cruzar las vías del apeadero, cuando arrancaba el tren del que acababan de bajar y sin percibir que un tren de alta velocidad se acercaba en sentido contrario.

'Esa estación reunía todos los requisitos de seguridad y fue imprudente cruzar las vías, con el añadido de tener que subir un andén de casi un metro', aseguraba Cristóbal Cobo, secretario general del sector ferroviario de CCOO. 'Imprudencia', señalaba Françoise Valle, de UGT. 'Cumplimos absolutamente todas las directivas europeas de seguridad, cosa que no pueden decir en muchos otros países, como Alemania o Inglaterra', aseveraba Manolo Rodríguez, del sindicato de maquinistas Semaf, que apuntaba la posibilidad de iniciar una campaña de concienciación como las que se organizan en Tráfico, informa Maria Morell.

De eso se encargó ayer un agente de seguridad privada que vigilaba la estación desde el accidente hay uno fijo, al detener a una persona que cruzó las vías. La mujer, de pasaporte ruso, se negó a enseñarle la documentación y tuvieron que llegar los Mossos d'Esquadra, que le abrieron expediente. Ahora podría tener que afrontar una multa de más de 6.000 euros, pero ayer se llevó la reprimenda verbal de muchos usuarios de la estación, informa ACN.

Ricard Riol, presidente de la plataforma Promoción del Transporte Público, remarcó que hace años que se está reclamando para todas las estaciones la construcción de pasos subteráneos, como los que tiene la estación de Platja de Castelldefels. 'Lo que ocurrió el miércoles es imposible de solucionar con medidas técnicas, a no ser que pongas una valla entre las dos vías', argumentaba Riol. Es justo el planteamiento de Javier García Bonomi, presidente de la Federación de Entidades Latinas, que también pedía medidas excepcionales de seguridad en situaciones similares a las de una verbena de Sant Joan.

Las pocas dudas que ahora existen afectan a la convivencia de los trenes de Cercanías con los de larga distancia, como el Alaris que arrolló al grupo. Dentro de tres años, cuando se construya la conexión del corredor ferroviario del Mediterráneo en Tarragona, el grueso de esos trenes de larga distancia llegará a Barcelona por el oeste y no por el sur. La de Platja de Castelldefels es la única estación al sur de Barcelona que dispone sólo de dos vías, una para cada sentido, y dos andenes.

Cada hora pasan por ella alrededor de nueve trenes (170 al día), con la complicación de gestionar en esas condiciones convoys con tanta diferencia de velocidad. Bastante tráfico para una estación con menos de 2.000 usuarios y 70 paradas cada día. 'Está encajonada; poco se puede hacer para hacerla más grande', explicaba Cobo. Riol apostaba por construir estaciones de cuatro vías allí donde sea posible.

No obstante, para muchos de los afectados se mantiene la tesis de que las vías de salida no estaban suficientemente bien resueltas. Raúl Castro, cuya familia se salvó del atropello por los pelos, cree injusto asegurar que el accidente se debió a una irresponsabilidad de los pasajeros: 'La rampa del puente de peatones estaba cerrada, el túnel no se veía desde donde estábamos, porque las luces del andén estaban apagadas y había tanta aglomeración que prácticamente nos tocó cruzar por la vía'. Castro, que hace tres años pasa la noche de Sant Joan en la playa de Castelldefels, desconocía, como tantos otros, la existencia del paso subterráneo, inaugurado hace siete meses y medio, informa Gustavo Franco.

Desde Adif siguen defendiendo que todos los trabajos realizados en el apeadero están 'homologados'. Los tres metros de ancho del túnel, por ejemplo, superan con creces los 1,6 metros mínimos. Por si acaso, ayer efectivos de la Policía Judicial tomaban medidas en la estación para aportarla al informe que debe caer en manos del Juzgado de Gavà que instruye el caso. Su titular, Alberto Santos, requirió ayer a Renfe y Adif a remitir cuanto antes sus respectivos estudios. 'Es mejor que sea bueno que rápido', respondió Adif.