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Gobierno y PP pactan que Palestina sólo sea observador en la ONU

Izquierda Unida exige que el nuevo Estado sea miembro de "pleno derecho" con las fronteras de 1967

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El conflicto palestino-israelí es uno de los pocos que consigue unir a los dos grandes partidos en torno a una posición común. Ambos escenificaron ayer ese consenso con un objetivo: que a partir del próximo 20 de noviembre, gane quien gane las elecciones, España mantenga una misma postura ante la UE y ante la ONU sobre la creación de un Estado palestino.

La ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, mantuvo una reunión con varios representantes del PP, a quienes recordó cuál es la posición que defiende el Gobierno sobre el conflicto y que expuso ella misma el pasado sábado ante la Asamblea General de la ONU.

Los representantes conservadores entre ellos el responsable de Política Internacional del PP, Jorge Moragas, y el portavoz de Asuntos Exteriores del partido en el Congreso, Gustavo de Arístegui, respaldaron el discurso de Jiménez y abogaron por afrontar este asunto con 'sentido de Estado'.

Gobierno y Partido Popular coinciden en la necesidad de integrar a Palestina como 'Estado observador' ante la ONU para facilitar el proceso de paz en Oriente Próximo. 'La comunidad internacional reconoce que la solución al conflicto entre israelíes y palestinos pasa por la existencia de dos Estados, el israelí y el palestino, que convivan en paz y seguridad', defendió la ministra de Exteriores ante la ONU. El primer paso, según la ministra, debe ser ese reconocimiento, aunque sólo como 'observador'.

El organismo internacional debe 'enviar una señal clara a los palestinos' de que su compromiso a favor de la creación del Estado palestino 'es profundo e inequívoco'. Jiménez consideró, además, que ese reconocimiento abre 'una etapa hacia el legítimo objetivo de Palestina de formar parte de las Naciones Unidas como Estado miembro de pleno derecho'. La ministra, que no entró a valorar los asentamientos ilegales o los bombardeos israelíes sobre Gaza, sí quiso remarcar el 'compromiso de España con Israel en tanto que plasmación del proyecto de crear un hogar nacional para el pueblo judío'.

El PP también defiende este doble prisma. Gustavo de Arístegui explicó ayer a este diario que la posición que debe defender España es, por un lado, la de la existencia de Israel, así como la de un Estado palestino 'estable políticamente, democrático y viable económicamente'. El reconocimiento como 'estado observador' es 'un buen planteamiento' a juicio del representante de los conservadores que, sin embargo, no se podrá aprobar 'definitivamente' hasta conocer la resolución que se plantea en la Asamblea General de la ONU.

En todo caso, tanto el Gobierno como el PP coinciden en que es necesario que cualquier tipo de reconocimiento sea defendido de forma unilateral por todos los países que componen la Unión Europea. Arístegui recalcó ayer que se debe alcanzar un 'consenso' en el seno de la UE antes de adoptar una decisión. Es el mismo camino que traza, también, el Ejecutivo. Jiménez explicó ante la ONU que 'España está coordinando su posición con el resto de los miembros' de la Unión , para lo que llamó la atención en los 'esfuerzos' de la Alta Representante Catherine Ashton, por lograr 'reactivar las negociaciones' entre todos los estados para acercar posiciones sobre este asunto.

IU considera que lo que pretende el Gobierno va por la línea correcta pero es 'insuficiente'. 'Se debe impulsar el reconocimiento pleno del Estado palestino con las fronteras de 1967 y con Jerusalén como capital compartida', defendió el europarlamentario de IU, Willy Meyer.

En su opinión, 'la comunidad internacional no puede mirar hacia otro lado' cuando Israel está tratando de establecer 'las condiciones para retrasar e impedir el reconocimiento del Estado palestino' a través de su política de ocupación con colonos. Ante el debate que ha surgido en la ONU, Meyer aboga por la 'democratización' del organismo internacional, para que sea un 'verdadero Gobierno del mundo' y nadie tenga derecho de veto.