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González avala a Rubalcaba "por coherencia" pese al afecto por Chacón

El expresidente subraya que no hay "una identificación estricta entre generación y renovación del proyecto"

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'Tú y yo, yo y tú', dijo Felipe González volviéndose hacia Alfredo Pérez Rubalcaba, y con eso habría quedado todo dicho. Pero el patriarca socialista se explayó en justificar por qué ha decidido apoyar a quien fuera su ministro de Educación, de Presidencia y último portavoz para que ahora tome el timón del PSOE al que él renunció en 1997.

'Quiero mucho a Carmen Chacón, para que no haya dudas. Pero no estamos hablando de afectos o inclinaciones. Lo que no quiero es que interpreten mis silencios, ¡estoy harto! Al menos que interpreten mis palabras', puntualizó. Pero ayer, aunque advirtió de que su posición 'no va contra nadie', dejó poco lugar a la interpretación: 'A estas alturas en la frontera de los 70 años,acepto que me puedo equivocar, pero creo lo que digo y hago lo que creo. Por eso estoy con Alfredo, por coherencia'.

El candidato advierte contra el peligro de 'un cambio vacío y sin ideas'

Lo dijo en el que se puede considerar el acto central de esta campaña de Rubalcaba: una reproducción del mitin celebrado en Málaga durante la campaña del 20-N, pero con González en el lugar que entonces ocupó José Luis Rodríguez Zapatero. Al igual que en noviembre, el acto de ayer en Madrid fue concebido como la puesta en escena de un proyecto de integración generacional y territorial.

Como presentadora ofició, en lugar de Elena Valenciano, la consejera de Igualdad de Andalucía, Micaela Navarro. Y repitieron el lehendakari Patxi López y la joven diputada María González Veracruz. De aquel cartel, sólo faltaron Eduardo Madina, que ha querido mantenerse al margen de la contienda después de haber rechazado encabezar una tercera vía, y la secretaria de Organización del PSOE andaluz, Susana Díaz, a la que se considera aliada de Chacón. En la fila cero estuvo la exministra Trinidad Jiménez, que entonces habló como cabeza de lista por Málaga. Ayer acudieron también otros exministros, como José María Maravall, Tomás Quadra-Salcedo y Antonio Camacho. Y también el secretario general de Castilla y León, Óscar López, y el de lasJuventudes, Sergio Gutiérrez.

Felipe González evocó su intensa participación en la campaña del 20-N para recordar que ya entonces expresó su apoyo a Rubalcaba 'antes,durante y después, pase lo que pase', por lo que no cabía esperar de él otra actitud.

Patxi López equipara el 38º Congreso con el cambio histórico de Suresnes

El expresidente del Gobierno sostuvo que, aunque 'cada tiempo tiene su afán', no hay 'una identificación estricta entre generación y renovación del proyecto' y apuntó que es 'muy difícil intercalar generaciones'. Medio en broma y medio en serio, dijo haber sido invitado 'en representación de los jóvenes', un estado que identificó con la rebeldía y que tradujo en la búsqueda de 'ideas nuevas desde los valores que nos identifican'.

González reconoció que su partido 'lo está pasando mal' y no se anduvo por las ramas al advertir de los peligros que acechan al PSOE: 'El peor error que podía cometer el partido es mirarse al ombligo a ver cómo se reparte el residuo de poder que nos queda, el pastelito del corralito residual'. En su lugar, urgió a 'recuperar, y rápido, el carácter de alternativa progresista', volcando todas sus energías en dar respuestas a 'los problemas reales'.

Le precedió en el atril Patxi López, secretario general de los socialistas vascos, que se han decantado de forma casi unánime por Rubalcaba. López calificó de 'trascendental' el congreso que el PSOE celebrará el próximo fin de semana en Sevilla, hasta el punto de llegar a equipararlo con el de Suresnes, cuando en 1974 Felipe González y Alfonso Guerra se hicieron con las riendas. Ahora como entonces, según destacó, el PSOE se tiene que 'repensar y renovar'. Y, según enfatizó, en un discurso que trascendió las cuestiones partidarias, Rubalcaba 'no nos ha fallado nunca'.

'Confianza y seguridad' es lo que, según dijo Micaela Na-varro, aporta Rubalcaba. Y María Veracruz, portavoz de su candidatura, abundó en esta línea: '¿Quién no quiere en el PSOE que hagamos cambios? Pero inteligentes, seguros y con solvencia, y Alfredo es la política de verdad'. La alternativa, como luego apuntaría el candidato sin mencionar a su contrincante, es 'un cambio vacío y sin ideas'.

Tan satisfecho estaba que confesó la tentación de sustituir el discurso que el sábado tendrá que pronunciar antelos delegados por un vídeo del acto de ayer. 'Ya está. Este es el PSOE', sentenció tras señalar que los entrenadores 'se definen por los equipos que alinean'. Su alineación, según se ufanó, es la formada por los teloneros que tuvo ayer.

Y la alternativa interna, según sus partidarios, es tan sólo una 'coalición negativa' que 'morirá en el 38º Congreso porque no tiene más recorrido'. A escasa distancia y algo después, Chacón celebraba otro acto y hubo quien, como Carmen Alborch, estuvo en los dos, con el argumento de que no será delegada, pero sí es 'socialista y feminista'.