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Griñán deja caer al secretario general del PSOE en Almería

Tras la dimisión de la Ejecutiva, una gestora llevará el partido hacia un congreso extraordinario

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La crisis enquistada desde hace tiempo en el PSOE de Almería estalló ayer. La rebelión de la Ejecutiva Provincial, en la que 27 de sus miembros dimitieron en bloque, acabó  de manera abrupta con el liderazgo del secretario general y el presidente, Diego Asensio y Martín Soler, que fueron obligados a marcharse tras catorce años en la dirección. Ambos, que se fueron con gran estrépito tachando al jefe del socialismo andaluz, José Antonio Griñán de “autoritario”, son hombres cercanos a Luis Pizarro, quien dirigió el partido los años de Manuel Chaves, y que dimitió el mes pasado como consejero del Gobierno andaluz, tras discrepar con el presidente Griñán. Éste, que ya frenó un levantamiento similar en Almería previsto para el 23M, dejó esta vez que se produjera la defenestración de Asensio y Soler. Ahora, el PSOE regional designará una gestora que desembocará en un congreso extraordinario.

Fuentes socialistas indicaron que la operación, diseñada en Almería, para renovar la dirección del PSOE provincial comenzó tiempo antes de las elecciones municipales y  agregaron que se intentó que la dimisión de los miembros de la Ejecutiva se produjese no ayer, sino el día posterior al de las elecciones. Eso fracasó. Estas fuentes indicaron que los promotores de la rebelión –entre los que estaban miembros de la Ejecutiva regional y de la delegación de la Junta en Almería– para sumar apoyos, afirmaban que contaban con el beneplácito de Griñán. Eso provocó una llamada de Asensio a Griñán, en la que este le negó que estuviera detrás.

Fuentes próximas al presidente indicaron que Griñán no intervino en la operación, pero que tampoco lo paró esta vez, como sí había hecho anteriormente. Se limitó a dejar que ocurriera, al constatar que la dirección había perdido “el 70% del apoyo de la ejecutiva” en Almería. El presidente, además, estaba molesto con Asensio, que, según las fuentes, llevaba tiempo buscándole las cosquillas al regional. “Apoyaré a Rubalcaba diga lo que diga Griñán”, había manifestado este sobre las primarias socialistas.

Por la mañana, los miembros de la Ejecutiva anunciaron su dimisión, lo que dejaba sin escapatoria a Asensio y Soler. Presentaron una carta en la que expusieron que con su actuación pretendían “abrir una nueva etapa, alumbrada por la democracia interna real” que dé paso a una “intensa reflexión en el seno del PSOE provincial que ayude a detectar las causas” que les han llevado “a la pérdida de la iniciativa política, la profundización de los valores cívicos y el respaldo social y ponga las bases para recuperarla”.

Poco después, Asensio dio una rueda de prensa en la que dio un portazo y arremetió con dureza contra Griñán, a quien acusó de estar detrás de la operación. Lo tachó de tener un talante “autoritario” y de anteponer “sus intereses como líder de los socialistas andaluces a los intereses de la provincia”. Asensio agregó que dimitía para frenar “las continuas agresiones a este partido y a la provincia por parte del presidente de la Junta y secretario general del PSOE-A, José Antonio Griñán”.

Ya por la tarde, la número dos de Griñán, Susana Díaz, y el diputado por Almería, Juan Antonio Segura Vizcaíno, replicaron a Asensio. Díaz manifestó que el partido no “tolerará ni admitirá descalificaciones” hacia Griñán. La secretaria de Organización añadió que el partido “espera que Diego Asensio recapacite y que se dé cuenta que ha incurrido en un profundo error”. Y manifestó que lo ocurrido en Almería es “una reacción de militantes ocurrida dentro de la ejecutiva provincial a pesar de la llamada a la unidad realizada desde el regional”.

Los malos resultados electorales del pasado 22M, en el que el PSOE obtuvo tan solo el 30% de los votos en la provincia y cayó a los siete concejales en la capital por 18 del PP, no son la única razón que ha generado esta situación. Distintas fuentes del PSOE de Almería consultadas ayer coincidieron en señalar que la manera de ejercer la dirección de Asensio y Soler, que habrían edificado “un régimen clientelar”, les había llevado a tomar un camino drástico. En las últimas fechas, diferentes dirigentes históricos del PSOE almeriense, entre ellos el exalcalde de Almería, Fernando Martínez, y el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, José Antonio Amate, un veterano guerrista, cercano a Griñán, habían pedido públicamente su dimisión.

“El tándem Martín-Diego ha hecho del PSOE su propio cortijo a su imagen y semejanza y no han dejado que la militancia tenga actividad ni discrepancia. Nos han amordazado de tal forma que esto es lo menos parecido a un partido socialista”, había manifestado Amate. Asensio manifestó ayer que llevaba días rumiando la dimitisión. Varias fuentes manifestaron ayer que era un día de alegría en el PSOE de Almería y alguno habló incluso de “liberación”. Hasta ese punto había llegado el deterioro interno. “Esto era para haberlo vivido”, agregaron.

¿Quién podría tomar las riendas ahora? Aunque el pronóstico es complicado, en la lista está el nombre de José Luis Sánchez Teruel, uno de los dirigentes implicados en la rebelión, miembro de la Ejecutiva regional y cercano a Fuensanta Coves, presidenta del Parlamento.