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Guillem Carles: "En Escocia hay una oportunidad, en Catalunya, una necesidad"

PABLO RODERO

A una semana de la celebración del referéndum de independencia escocés, el nacionalismo catalán celebra la Diada con un ojo puesto en Escocia. Las últimas dos encuestas han mostrado una situación de empate técnico entre el 'sí' y el 'no', las dos únicas opciones que podrán elegir todos los residentes en el país de más de 16 años el próximo jueves.

Nos atiende en Glasgow Guillem Carles (Igualada, 33 años), presidente de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) de Escocia, que se constituyó hace algo más de un año para acercar el movimiento independentista a los catalanes residentes en Escocia y que ahora puede ser testigo de primera mano de un proceso que muchos catalanes ven como modelo. Según datos del INE, hay más de 10.000 catalanes residiendo en el Reino Unido y la mayor colonia catalana en el país se localiza precisamente en Edimburgo, la capital escocesa.

¿Por qué estamos asistiendo a dos procesos tan distintos en Escocia y en Catalunya?

Fundamentalmente por voluntad política, pero más profundamente está la distinta concepción del Estado. Aquí nadie pone en duda que Escocia es una nación y en cambio no se percibe así el modelo que España tiene para la Península. El pueblo catalán siente que no hay medias tintas, o es asimilado o logra la independencia.

Los catalanes nunca habían dicho basta, habían sido siempre mucho más de negociar y de renunciar a mucho para no partir, pero ahora se ha llegado a esta conclusión. En el Reino Unido, todo el mundo acepta que Escocia es una nación y que tienen el derecho a tomar la decisión de si quieren ser soberanos o no. En España se tiene la sensación de que Catalunya pertenece a España y no puede decidir sobre esto.

¿Cómo podría afectar un ‘sí' a la independencia en Escocia a Catalunya?

El hecho de que haya un referéndum de por sí ya tiene una gran influencia en el proceso catalán. Ya hay un ejemplo que está ahí y que coincide en el tiempo. Aunque saliera que ‘no', el modelo ya está. Al final el pueblo catalán lo que pide es actitud democrática y esto ya está sobre la mesa, más allá de diferencias constitucionales, hay voluntad política.

'En Reino Unido nadie pone en duda que Escocia es una nación y en cambio no se percibe así el modelo que España tiene para la Península'

Sí además saliera un ‘sí' en Escocia, mucha de las cuestiones prácticas, como la cuestión de la integración europea, podrían servir como modelo. Si Europa se muestra tan pragmática como se ha mostrado siempre y el tema se resuelve fácilmente, sería un ejemplo que daría respuesta a una de las grandes dudas en torno a la independencia.

¿Es el nacionalismo escocés, como se ha dicho, menos pasional e identitario que el catalán?

Es verdad que hay menos actividad de cara al exterior. Por un lado influye el carácter y la cultura, que son distintos dado que hablamos del norte y del sur de Europa. Al mismo tiempo, el hecho de que aquí tengan garantizado el derecho a votar desde el minuto cero supone que no exista esa necesidad de reclamar la autodeterminación. Aquí no hace falta chillar, solo debatir para tomar una decisión y llevarla a cabo.

Por otra parte, es cierto que la cuestión nacional ha quedado muy de lado en el debate. Se puede concluir que es un reflejo de lo que le interesa a la gente de aquí. Son pragmáticos quiere mirar la economía, quieren que el país funcione y no tienen esta raíces identitarias, que en el sur de Europa pesan más.

Dicho esto, en Catalunya hay más una necesidad de tener una supervivencia cultural e identitaria que aquí. Se percibe que si no se consigue esto se pierde todo. Aquí, podríamos decir, el sistema no falla y es un problema más de modelos de sociedad distintos en Escocia y el resto del país. La independencia es más una oportunidad de cambiar el modelo de sociedad, en Catalunya, es una necesidad.

Se percibe escasa relación entre los movimientos nacionalistas en Escocia y Catalunya, ¿a qué se debe?

Hay que distinguir la política oficial y el soporte popular. Es una diferencia que se ha comentado varias veces entre ambos movimientos. El catalán es un movimiento más de base, que presiona desde abajo, mientras que el de aquí es un poco más jerárquico y se genera más bien desde arriba. El hecho de que a un nivel gubernamental el nacionalismo escocés no haya querido crear lazos con el nacionalismo catalán se debe a que, si se necesita el apoyo del Gobierno español en algún momento, como en la integración en la UE por ejemplo, lógicamente no querrán estar en el lado catalán del conflicto.

¿Qué papel puede jugar una Escocia independiente en el proceso de Catalunya?

Creo que Escocia sí tendría una cierta sensibilidad, no sería como España, pero aún así tendría suficientemente trabajo y desafortunadamente las relaciones internacionales se basan en intereses propios. Los estados son históricamente egoístas y no estamos suficientemente acostumbrados a colaborar. Quizás estos procesos de independencia son una oportunidad para acercar la democracia a la gente, aunque puede que sea una visión un poco ingenua.

'Está claro que la sociedad catalana no va a aceptar que nada pase por el hecho de que la votación sea ilegal'

En Catalunya, la clase política y los dirigentes están escuchando al pueblo y el pueblo quiere votar, pero también es evidente que un minuto después de intentarlo se va a invalidar. La pregunta es a través de qué vía es posible llevar a cabo este proceso sin romper ninguna legalidad, pero sin que la ley sirva para frenar la voluntad popular. Está claro que la sociedad catalana no va a aceptar que nada pase por el hecho de que la votación sea ilegal. Entonces hay que dar alguna respuesta, ¿cuál es la mejor respuesta? Está por ver.


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