Público
Público

Hallada media tonelada de explosivos en la base de ETA en Portugal

Se trata del mayor golpe a la banda desde el verano. La policía busca a dos etarras

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Las Fuerzas de Seguridad buscan a Andoni Zengotitabengoa Fernández y a Oier Gómez Mielgo como los dos presuntos miembros de ETA que habrían ocupado la vivienda de la localidad portuguesa de Obidos, localizada hoy con hasta 500 kilos de explosivos y diverso material para la comisión de atentados.

Así lo han confirmado fuentes de la lucha antiterrorista, que trabajan con la hipótesis de que estos dos terroristas abandonaran la vivienda el pasado lunes, después de que fueran sorprendidos por un control de carretera mientras viajaban en una furgoneta con matrículas 'dobladas'. Antes de ser detectados por los agentes, los dos etarras abandonaron el vehículo, que fue hallado después por la Policía portuguesa en las inmediaciones del control de carretera, con dos detonadores en su interior.

Se da la circunstancia de que uno de los terroristas ahora buscados, Andoni Zengotitabengoa, tiene un hermano, de nombre Luis María, cuya documentación apareció en la furgoneta de ETA interceptada por la Guardia Civil a principios del pasado mes de enero en Bermillo de Sayago (Zamora) y que, presumiblemente, tenía como destino Portugal.

Andoni Zengotitabengoa es un viejo conocido de las Fuerzas de Seguridad ya que se encuentra huido desde 2003 cuando fue condenado por la Audiencia Nacional a 13 años de prisión por diversos actos de violencia callejera perpetrados en el año 2000. Por su parte, Oier Gómez cuenta con antecedentes por violencia callejera.

La vivienda de Obidos había sido alquilada para un periodo inferior a medio año, según la policía, a una agencia inmobiliaria por dos hombres que hablaban español y que se instalaron en ella hace dos meses.

En el piso descubierto ETA almacenaba hasta 500 kilos de explosivos,  varias bombas listas para detonar y numeroso material para la comisión de atentados.  Supone el mayor golpe al aparato logístico de la banda desde el pasado verano en el que las fuerzas de seguridad de España y Francia incautaron numerosos zulos y escondites de los terroristas.

Durante todo el año 2009 se hallaron hasta 22 escondites de ETA

La operación más importante se produjo el pasado mes de agosto después de la detención de los miembros del aparato de abastecimiento de la banda, Alberto Macháin, Andoni Sarasola y Aitzol Etxaburu. Esa operación, desarrollada el 19 de agosto, permitió la desarticulación de hasta 14 'zulos' en distintos puntos de Francia.

En total se incautaron casi 500 kilos de explosivos, más de 500 metros de cordón detonante, 17 armas cortas, más de 4.500 cartuchos, 138 detonadores, siete bombas-lapa preparadas y a falta de explosivo, gran cantidad de material electrónico y manuales de instrucciones para su uso que habrían permitido la fabricación de decenas de bombas-lapa, además de herramientas y otros utensilios.

Durante todo el año 2009 se hallaron hasta 22 escondites de ETA. Del total, 18 fueron desmantelados en Francia y otros cuatro en España. Esto permitió incautar a la banda cerca de una tonelada de explosivos. Sólo con la operación de hoy ya se ha alcanzado la mitad de esa cifra.

El descubrimiento del apartamento se produce mientras la Justicia portuguesa se decide sobre la entrega, solicitada por España, de dos presuntos miembros de ETA detenidos en Portugal el pasado 9 de enero, cuando huían de un control policial español cerca de la frontera.

Los detenidos, Garikoitz García Arrieta y Iratxe Yáñez Ortiz de Barrón, que permanecen en prisión preventiva, participaban presuntamente en el traslado de una furgoneta con explosivos y materiales para fabricarlos que se dirigía hacía Portugal cuando fue interceptada por la policía española. El Gobierno español expuso desde entonces las sospechas de que ETA podía haber organizado una infraestructura en el vecino país, hipótesis no confirmada por ahora por los investigadores portugueses.

Madrid y Lisboa han mantenido varias reuniones de alto nivel

Madrid y Lisboa, que han estrechado la colaboración policial en el marco de la Unión Europea en los últimos años, han mantenido varias reuniones de alto nivel en las que se habló sobre ETA desde que, en 2007, se detectó que la organización terrorista utilizaba automóviles portugueses.

En agosto de ese año, tras cometer un atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Durango (Vizcaya), miembros de ETA huyeron en un coche de matrícula lusa que después hicieron explotar. Dos meses antes otro vehículo alquilado también en Portugal fue abandonado, con 130 kilos de sustancias explosivas, cerca de la localidad de Ayamonte (Huelva), a pocos kilómetros de la frontera portuguesa, de la que procedía.