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¿Qué harás Mariano?

La crónica de la catastrófica derrota anunciada del PSOE se ha confirmado

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La crónica de la catástrofica derrota anunciada del Partido Socialista se ha confirmado y con creces. Se ha cumplido la intuición de que la rotunda victoria del PP el 20-N amenazaba con ser un plebiscito contra el Gobierno de Zapatero y contra lo que los ciudadanos han visto como el candidato de ese Gobierno en los comicios, es decir, Alfredo Pérez Rubalcaba. Y lo ha sido.

Esta derrota plebiscitaria se ha transformado en una victoria de Rajoy que ha obtenido el mayor avance en la historia del PP. No obstante, Pedro Arriola, su asesor personal, le había advertido hasta último minuto que difícilmente caería esa breva deseada de una supermayoría de 190 a 200 escaños. Han logrado 186.

El 3 de marzo de 1996, José María Aznar ganó por 290.000 votos a Felipe González, una diferencia del 1,16%. En su libro Ocho años de gobierno (Planeta, 2004), el presidente de honor del PP señala: 'Los españoles nos mandaron un mensaje: ‘Estamos hartos de éstos y os sentamos en el Gobierno a vosotros. Pero ojo, no os creáis que todo esto es vuestro. A ver qué hacéis'. Como posición de fondo no está nada mal'.

Evidentemente, a la luz de los resultados de ayer, Rajoy, como Aznar, con su inesperada mayoría absoluta de 2000, puede verse tentado a hacer una interpretación diferente, según la cual, es el propietario de 'todo esto'. En su discurso de ayer Rajoy parece estar vacunado. Pero la realidad es la única verdad.

¿Esta victoria significa un mandato expreso para lo que podría denominarse la segunda fase y más completa austeridad que ha prometido Rajoy? Antes de contestar, digamos que Rajoy, comparte, quince años después, el diagnóstico de Aznar de 1996 sobre una situación en la cual la economía española ya salía de una recesión cíclica, con 3,76 millones de parados.

En su libro, Aznar, admite que González corrigió positivamente el rumbo en su último año, una corrección que Rajoy pareció insinuar cuando en la última semana ha subrayado el 'empeño' de la ministra Salgado en la reducción del déficit público. Rajoy estima, con Aznar, que la peor crisis desde la Gran Depresión es el resultado de un descontrol del déficit fiscal y el endeudamiento público.

Aznar recuerda que en 'en Castilla y León fue donde empezamos a aplicar las políticas de control presupuestario y de liberalización que luego fueron calando, se fueron perfeccionando y por fin aplicamos en España. Para nosotros era la confirmación de una esperanza de futuro. Fue formidable'.

Este diagnóstico, que, sin duda, puede venderse con facilidad, no refleja la realidad de la crisis más virulenta que se conozca, y cuya nota diferente es el colosal endeudamiento del sector privado acumulado en los últimos 15 años de boom inmobiliario, crediticio y bursátil.

Y por ello, si este diagnóstico es equivocado, la austeridad, segunda fase, no hará más que agravar la enfermedad. Parece que Rajoy captará el respaldo para aplicar esa austeridad, que ha impuesto en su primera fase Bruselas, el BCE, y el FMI.