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"He dicho del ahorro lo mismo que Obama"

Rubalcaba se reafirma en que hay que medir el ritmo de los recortes si se quiere favorecer el crecimiento

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Preocupado por que la lucha contra el déficit en España asfixie el crecimiento, el candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, reiteró ayer que es conveniente medir los ritmos en la batalla por equilibrar las cuentas públicas, 'no vaya a ser que ese combate contra el déficit' juegue en contra de 'una parte' del crecimiento de la economía. Un mensaje que lanzó en el discurso de clausura de la Conferencia Política de los socialistas este domingo, donde manifestó sus 'dudas razonables' sobre si los gobernantes se están pasando 'en la dosis de ahorro'.

Aunque Rubalcaba esperaba que nadie le entendiese mal, sus palabras acompañadas de la reflexión de que en 2009 el Gobierno gastó 'mucho dinero' se han interpretado como una crítica al Ejecutivo presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, gabinete del que él formó parte hasta el pasado 8 de julio.

Salgado afirma estar 'absolutamente de acuerdo' con el candidato

Esta lectura, sin embargo, se aparta de la realizada ayer por el Ejecutivo. La vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, dijo estar 'absolutamente de acuerdo' con el candidato respecto a la necesidad de tomar medidas para impulsar el crecimiento. No obstante, matizó la declaración del candidato. Según la vicepresidenta, Rubalcaba se refería a la necesidad de modificar la política de ahorro en la próxima legislatura y no a los 'tres meses' que quedan del actual mandato del PSOE. Por otro lado, Salgado insistió en que la prioridad del Gobierno 'a corto plazo' es la consolidación fiscal, informa Daniel Basteiro.

En otra dirección apuntó el ministro de Fomento, José Blanco, quien restó importancia a la 'reflexión con perspectiva' de Rubalcaba en una entrevista en Los desayunos de TVE, resaltando que él tampoco compartió algunos planteamientos del ajuste. Como, por ejemplo, señaló, la decisión de no mantener la inversión, lo que ha perjudicado la actividad.

Blanco admite que no compartió algunos de los ajustes del Gobierno

Tras visitar los centros logísticos de Imaginarium y Decathlonen Zaragoza, Rubalcaba insistió ante los periodistas en que él también es 'partidario decidido de combatir el déficit y mantener la consolidación fiscal'. No obstante, calificó de razonable reflexionar 'sobre los ritmos' en esa tarea de reequilibrar las cuentas públicas del Estado.

En este sentido, el candidato subrayó que esta idea no es nueva. Así, detalló que en su discurso dijo 'lo mismo que Obama le está diciendo a Europa', que hay que medir el ritmo porque, 'si te pasas, igual acabas asfixiando el crecimiento'. Y por ende, la creación de empleo prioridad programática por excelencia para esta campaña, según explicó en el cónclave socialista. Rubalcaba también recordó que algunos economistas en España comparten su opinión.

La preocupación del dirigente socialista por el crecimiento tampoco es nueva. De hecho, son varias las intervenciones desde su proclamación en las que Rubalcaba ha expresado la conveniencia de acompañar las medidas de ajuste con otras para estimular el crecimiento. Con esta finalidad, el candidato planteó, por ejemplo, la necesidad de que el Banco Central Europeo (BCE) baje los tipos de interés.

Para distanciarse de cualquier atisbo de crítica hacia la gestión de la crisis y la política económica del Gobierno de Rodríguez Zapatero, el candidato también explicó que sus palabras iban referidas a 'países como Alemania, que en este momento tiene una tarea que hacer, que es tirar de la economía europea'.

Según Rubalcaba, hay mucha gente en Europa que está pidiendo a Alemania percibida como la locomotora europea que 'tenga un poco más de flexibilidad en los parámetros económicos'. La estrategia de austeridad diseñada por el Gobierno alemán, junto con la rebaja en las previsiones de crecimiento, ha llevado a más de uno a dudar sobre la idoneidad del ritmo de reducción del déficit que ha impuesto Angela Merkel y a defender que se deje respirar un poco a la economía.