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El hotel 'okupado' de Madrid cobija a la primera desahuciada

Se trata de una mujer de 75 años desalojada la semana pasada por impago

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El hotel 'okupado' por los indignados en pleno centro de Madrid ha recibido este lunes a la primera desahuciada que vivirá en el edificio.

La primera persona desahuciada que vivirá en el Hotel Madrid es una mujer de 75 años, procedente del barrio de Carabanchel, que fue desalojada la semana pasada por impago, según ha confirmado a Europa Press un portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

No obstante, quizá esta mujer no sea la única que ingrese este lunes en el hotel. De hecho, están anotadas para una inminente entrada un total de 16 personas. Una asamblea que tendrá lugar esta tarde en el hotel determinará las personas que finalmente ocuparán desde hoy una de las habitaciones del céntrico inmueble.

Desde la entrada al hotel abandonado, los 'okupas' plantearon que se destinaran sus habitaciones a personas afectadas por procesos de desahucio, una decisión que fue ratificada en asamblea 10 días después.

Además del realojo de desahuciados, quieren crear en el Hotel Madrid un centro de información jurídica y práctica para futuras 'okupaciones' y desarrollar espacios 'donde se aprenda de manera no autoritaria ni jerarquizada, libre de cualquier dogma o voluntad sectaria y al margen de la razón utilitarista'.

En un comunicado lanzado en la web de la Acampada Sol, los 'indignados' han mostrado 'todo su apoyo' a las últimas 'okupaciones' de edificios en Madrid y Barcelona como 'herramienta de liberación política', al tiempo que han destacado el 'intenso trabajo de negación de la propiedad y de construcción de espacios liberados que allí se está haciendo'.

Sin embargo, no todo marcha tan bien en el Hotel Madrid. Los primeros 'problemas de convivencia' ya han surgido.

Los primeros problemas de convivencia ya han surgido en el hotel

'Se ha creado un grupo de poder poco comunicativo que no respeta los consensos que surgen de las asambleas', reconoce un joven que participó de forma muy activa en los primeros días y que ahora se plantea abandonar. 'La inmensa mayoría es gente muy lógica, pero hay otros que hacen de cualquier tontería una discusión, no respetan las asambleas, faltan al respeto...'. Todo eso, admite esta misma fuente, sin olvidar los problemas de robos e incluso agresiones verbales y físicas que son cada vez más habituales. 'Son 15 o 20 personas que están reventando todo', apostilla otra joven.

Hace días que comenzaron a surgir estos problemas, similares a los que amenazaron con quebrar la buena convivencia que había caracterizado a la acampada de Sol y que forzaron la reestructuración y, finalmente, el desmantelamiento del campamento. En aquel momento, la Comisión de Respeto encargada de velar por el buen ambiente y la resolución de conflictos acabó disolviéndose debido a los problemas de seguridad, especialmente en las noches y madrugadas.