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La Iglesia alemana compara los "test in vitro" con la matanza de Herodes

El Arzobispo de Colonia asegura que la práctica científica con embriones es igual que matar a Santos Inocentes

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La iglesia católica alemana comparó hoy, día de los Santos Inocentes, los test genéticos en embriones fecundados in vitro (PID), a debate en el país, con la matanza bíblica de niños supuestamente ordenada por el rey Herodes. El Arzobispo de Colonia, Joachim Meisner, aseguró en su sermón que tanto la decisión del monarca de Judea como esta posibilidad científica, que ha generado una intensa controversia en Alemania, emplean 'criterios muy específicos de selección' y son erróneos.

El prelado, de 77 años, ahondó en el paralelismo, señalando que los criterios de Herodes fueron el lugar de nacimiento, la edad y el sexo, basándose en los conocimientos que tenía de su problema -el presunto nacimiento de un nuevo rey. Mientras, quienes apoyan los PID -un test a embriones antes de su implantación en el útero materno, para detectar dolencias hereditarias y evitar así abortos o el nacimiento de bebés con graves enfermedades o deficiencias- también tienen 'sus propios criterios', basados en la ciencia.

'En cualquier caso: esa decisión es incorrecta', concluyó Meisner. Añadió que 'la dignidad humana es independiente de enfermedades e incapacidades' y que cualquier reconocimiento legal de esta práctica cercenaría 'la protección de la vida'. El arzobispo de Colonia reconoció no obstante antes de empezar con su prédica que la comparación resultaría 'políticamente incorreta'.

Los PID llevan meses siendo objeto de debate en Alemania y el partido de la canciller Angela Merkel, de carácter cristianodemórata, decidió recientemente su prohibición tras un reñido debate en su congreso nacional. En las iglesias cristianas alemanas tampoco hay unanimidad, ya que mientras la católica los rechaza frontalmente, la evangélica -a la que pertenece Merkel- considera que se debe 'reflexionar' sobre la cuestión.

A ello se suma una sentencia del pasado julio del Tribunal Supremo, según la cual dichos test no vulneran las leyes de protección del embrión ni la prohibición de experimentar con ellos.