Publicado: 26.02.2014 18:13 |Actualizado: 26.02.2014 18:13

Imputan a un mosso reincidente por agredir a un fotoperiodista en Barcelona durante la huelga del 29M

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Un agente de los Mossos d'Esquadra implicado en un incidente de la huelga general del 29 de marzo de 2012, donde un joven perdió el ojo por el impacto de una pelota de goma, ha declarado este miércoles como imputado ante un juez de Barcelona por golpear a un fotógrafo de La Vanguardia que cubría la jornada.

Según han informado fuentes judiciales, el juzgado de instrucción número 21 de Barcelona ha tomado declaración como imputado a ese agente antidisturbios, acusado de los delitos de lesiones, coacciones, vejaciones y amenazas, a raíz de la denuncia que presentó el fotógrafo de La Vanguardia Xavier Gómez por un golpe de porra que un mosso le propinó en el muslo el 29-M.

El golpe le obligó a estar 40 días de baja médica

El reportero gráfico mantiene que estaba fotografiando a un grupo de antidisturbios apostados a las puertas de El Corte Inglés de la plaza Catalunya de Barcelona, en un momento en que no había incidentes ni cargas policiales, cuando el mosso imputado se acercó a él por la espalda y le dio un fuerte golpe en el muslo que le obligó a permanecer más de 40 días de baja.

Ese mismo mosso d'esquadra, han informado a Efe fuentes judiciales, está imputado junto a otros 13 antidisturbios por las heridas causadas a un joven que perdió el ojo por el impacto de una pelota de goma cuando cruzaba la plaza Catalunya de Barcelona el día de la huelga general del 29M, un caso que investiga el juzgado de instrucción número 15 de Barcelona.

Se han tardado dos años en identificar al agente imputado

Aunque el fotógrafo de La Vanguardia, representado por la abogada Ana Audera, presentó su denuncia hace dos años, hasta ahora no ha sido posible identificar al presunto autor del porrazo que le lesionó, porque Interior aducía que le era imposible averiguar cuál de los agentes desplegados en la zona era el autor de las lesiones.

Finalmente, el agente pudo ser identificado gracias a un llavero que llevaba, con una numeración que correspondía a un armero de los antidisturbios, y que el fotógrafo herido descubrió que había fotografiado tiempo más tarde, mientras repasaba su archivo.

En su declaración ante el juez, el agente imputado ha justificado que pegó al fotógrafo, que llevaba puesto el chaleco fluorescente que le acredita como periodista, porque éste asaltó el cordón policial y golpeó a uno de sus compañeros.

El mosso imputado ha admitido que era consciente de que el denunciante era un fotoperiodista, pero ha alegado que tuvo que actuar contra él porque reiteradamente desobedecía las órdenes de la policía para que abandonara la zona.

También han declarado hoy como testigos los dos fotoperiodistas que captaron con sus cámaras la secuencia del porrazo, quienes han afirmado que el agente golpeó a su colega sin que mediara provocación alguna, han añadido fuentes judiciales