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Los indignados exigen dimisiones por la carga policial frente a Interior

Califican la actuación de "desproporcionada" y responsabilizan al Ministro de Interior y a la delegada del Gobierno

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Tras la carga policial de esta madrugada contra los indignados, la comisión de legal del 15M ha ofrecido una rueda de prensa en la que sus representantes han expresado la posición del movimiento sobre lo ocurrido.

Ante lo que consideran una respuesta desproporcionada e injustificada por parte de los cuerpos de policía, los representantes de legal han exigido en su comunicado, que puede consultarse en la página web de Madrid, Toma la Plaza, la 'inmediata dimisión de la Delegada del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Mª Dolores Carrión Martín, y del nuevo ministro de Interior, AntonioCamacho', por su responsabilidades en lo ocurrido.

Asimismo, han reclamado la 'retirada de los cuerpos policiales que oupan la Puerta del Sol', por la vulneración de derechos que supone el impedimento del acceso y libre tránsito que continúa por cuarto día consecutivo. Por último, han pedido que se depuren responsabilidades por la actuación policial que se ha saldado con 20 heridos, siete de ellos policías, y cuatro detenidos.

Para esta tarde, los indignados han convocado una concentración que comenzará a las 20.00 horas en Atocha y recorrerá las calles madrileñas para llegar a Sol después de pasar por la sede del Ministerio del Interior. Mientras, en estos momentos algunos de los indignados se encuentran reunidos en la Plaza de Santa Ana, donde han organizado una asamblea de personas heridas que ha comenzado a las 18.00 horas. 

La tensión entre la policía y los indignados ha ido en aumento durante los últimos días, a consecuencia del bloqueo en la Puerta del Sol, que ha llevado al cierre intermitente tanto de las estaciones de metro y cercanías, como de los comercios de la plaza.  Miembros del movimiento, en declaraciones a Público, han asegurado que ninguno de los más de mil manifestantes que se apostaban ayer frente a la sede del Ministerio del Interior provocó la reacción de la policía comportándose de manera violenta. 

Aunque reconocen que la tensión era evidente y que uno de los manifestantes le quitó la gorra a un policía cuando éste intentaba arrancar las pancartas que estaban colocando los indignados sobre las verjas del recinto, quieren remarcar que el espíritu pacífico del movimiento sigue intacto. Prueba de ello fue la reacción del resto de indignados, que al presenciar el altercado reprobaron la acción consiguiendo que se le devolviera la gorra al agente, informa Maite Iniesta.

Los indignados, que aseguran que los policías incumplieron su obligación de ordenar la disolución de los manifestantes antes de empezar a cargar, consideran que la reacción no se sometió a los principios de oportunidad y proporcionalidad, vulnerando el artículo 1 de la Ley de Seguridad Ciudadana, al no asegurar la convivencia ciudadana, la erradicación de la violencia y el uso pacífico de las vías y espacios públicos.

Además, los indignados han denunciado que 'los agentes de la UIP no llevasen las identificaciones reglamentarias en sus uniformes o se negasen a dar sus números'. 

Según ha expresado a Público.es un miembro del Sindicato Unificado de Policía (SUP), que ayer emitió un comunicado en el que manifestaba su descontento ante la falta de término medio por parte del Gobierno, aunque 'no merece la pena pensar quien empezó, porque siempre salen perdiendo las dos partes', la reacción de la policía era inevitable ante la sede de un organismo oficial. Para el portavoz, si la policía hubiera permitido que los indignados, que llegaron a introducirse en el recinto del edificio para colocar allí sus pancartas con lemas como 'A los banqueros salváis, a los pobres robáis' o 'Islandia es el camino', continuaran allí, hubieran consentido la transgresión de la autoridad de un símbolo gubernamental que podría dar pie a alteraciones del orden más graves. 

La Policía ha dejado en libertad a una joven que fue detenida anoche en Madrid, en la concentración del Movimiento 15M ante el Ministerio del Interior, junto a otras tres personas, entre las que se encuentra el periodista Gorka Ramos, que también ha quedado libre.

Así lo han comunicado fuentes de la Comisión de Legal del movimiento, que han explicado que la joven, la única mujer detenida ayer, ha sido denunciada por los agentes por un delito de resistencia a la autoridad.

La salida de la joven desde la comisaría de Moratalaz se ha producido poco después de la del periodista Gorka Ramos, arrestado anoche por un delito de desobediencia, que ha salido a primera hora de esta tarde, según ha informado el diario digital para el que trabaja, Lainformacion.com.

Las otras dos personas que siguen detenidas desde ayer por la noche en la comisaría de Moratalaz (Madrid) y que están asistidas por abogados de oficio pasarán a disposición judicial mañana, han señalado las mismas fuentes.

Según han declarado en una entrevista a la cadena Ser Pablo Padilla, de Juventud sin Fronteras, y Jon Aguirre, de Democracia Real Ya, la actual crisis económica entorno a la subida de la prima de riesgo y la próxima visita del papa a Madrid son los causantes de las cargas policiales contra los indignados. 

Para el PP y el PSOE 'prima la visita del Papa Benedicto XVI frente a la ciudadanía'.

'Será por la prima de riesgo o por la futura visita del Papa, pero el régimen se pone cada vez más nervioso', ha advertido Padilla, quien ha asegurado que el cambio de actitud no se ha producido dentro del movimiento, que siguen reivindicando una postura pacífica en todas sus acciones como principio, sino en las fuerzas de seguridad.

Asimismo, han advertido de que seguirá la lucha hasta que 'Sol se considere el símbolo que es, pese a quien pese'. Para los indignados, las movilizaciones sólo se acabarán cuando consigan tener 'soberanía popular', cuando los mercados 'no opriman' a la sociedad y cuando la clase política esté al servicio 'de las grandes mayorías sociales'.

Ambos portavoces han manifestado su desconcierto ante el revuelo que se está creando por cortar una calle una o dos horas, ya que con la visita del papa Benedicto XVI las calles estarán cortadas durante más tiempo. A su entender, será entonces cuando se vulneren 'los derechos de la sociedad civil'.