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El informe de la OTAN ve a los talibanes tras el atentado y la revuelta

Ghulam Sakhi fue enviado a la base a matar a los tres españoles

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El equipo de investigación de la Fuerza de Asistencia para la Seguridad en Afganistán (ISAF) ha confirmado que el atentado que causó la muerte de dos guardias civiles y un intérprete español en la base de Qala i Now y la posterior revuelta de la población estaban perfectamentecoordinados.

El policía Ghulam Sakhi, autor material de las muertes del capitán José María Galera y el alférez Leoncio Bravo, así como del intérprete del Ejército de Tierra Ataolá Taefik Alili, había sido arrestado y privado de su licencia de armas hacía un año por vínculos con los talibanes. Sin embargo, el policía, abatido posteriormente a tiros por un guardia civil a las puertas de la base, fue tiempo después reinsertado en la policía nacional afgana tras recibir el aval de dos líderes locales y a sabiendas de que su cuñado era 'un conocido terrorista de la zona'.

Algunos de los manifestantes iban armados con fusiles y granadas

Las conclusiones de la investigación del ISAF indican que 'el tiroteo fue desencadenado a causa de las conexiones del asaltante con los terroristas', por lo que el ataque fue 'premeditado' ya que el policía afgano 'no abrió fuego contra nadie más e intentó escapar tras el asalto'.

La 'violenta protesta' que tuvo lugar unos 25 minutos después del tiroteo fue planeada de antemano, según los investigadores, que descubrieron montones de ladrillos 'apilados' en las inmediaciones de la base y que fueron luego utilizados como proyectiles. De igual modo, la ISAF señala en su informe que algunos de los manifestantes 'iban armados' y 'portaban granadas de mano y cócteles molotov'.

El asesino fue detenido tiempo atrás por sus vínculos terroristas

'El ataque y la protesta fueron coordinados y son el resultado de actividad terrorista', insiste el informe del equipo de investigación, coordinado por el general de brigada británico Allan McLeod, y que se encuentra ya colgado en la web de la misión de la OTAN.

Los investigadores destacan que, durante el transcurso de la manifestación, 'los instructores militares españoles permanecieron dentro de la base con los agentes de la policía nacional afgana, que estaban entrenando'. La protesta fue controlada por la policía y dejó un saldo de 25 heridos, 11 de ellos por arma de fuego, aunque la ISAF no tiene claro cómo sufrieron sus heridas ya que, en ese momento, 'muchos de los manifestantes estaban disparando y lanzando ladrillos y granadas'. El informe concluye que 'ninguna de las heridas fue causada por las fuerzas internacionales'.

Por su parte, la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) pidió ayer la retirada de los agentes del cuerpo destinados en Afganistán en misión formativa porque 'su seguridad no está garantizada'. Para la AUGC, la Guardia Civil 'no tiene medios ni está preparada para asistir y desarrollar su función en un conflicto bélico'.