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"Somos irremediablemente de izquierdas, sin complejos ni dogmas"

Llamazares, promotor de Izquierda Abierta, defiende en la asamblea constituyente del nuevo partido los valores clásicos del progresismo y subraya las dos tareas clave: tender lazos con otros sectores y fuerzas políticas y convertirse en la &

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'Soltamos amarras y empezamos a navegar'.

Así es. Izquierda Abierta (IAb), como decía esta mañana el poeta Luis García Montero, empieza a navegar hoy. Hoy el nuevo partido, integrado dentro de la carcasa de IU, celebra su asamblea constituyente en el Ateneo de Madrid con una voluntad explícita y reiterada hasta la extenuación: convertirse en una fuerza que empuje hacia un 'frente amplio' de las izquierdas capaz de combatir el neoliberalismo. Un partido que trence alianzas con otros partidos y también rescate a los desencantados. A los que, como dijo García Montero, llevan sintiéndose años 'destituidos como ciudadanos' después de que la democracia construida en los últimos años no sea más que de cartón piedra, donde 'dos partidos se han turnado en el poder', donde no se ha roto la lógica bipartidista y donde 'el sistema sólo ofrecía alternancias cuando la realidad pedía alternativas'. 

Izquierda Abierta se proyecta hacia el presente y al futuro, pero quiere subrayar sus raíces. El de dónde venimos, que mentó el líder natural y principal impulsor de la nueva plataforma, Gaspar Llamazares. De ahí que la actriz Pilar Bardem leyera el célebre Para la libertad de Miguel Hernández, para abrir boca. O que el diputado rindiera un 'cálido homenaje' a Santiago Carrillo, fallecido este martes, y con él a todos los que lucharon contra el franquismo, referencia que el auditorio –unas 400 personas– correspondió con un fuerte aplauso. Y de ahí que Llamazares proclamara como sostenes fundamentales de IAb los valores clásicos del progresismo: la igualdad, el republicanismo, la 'ética', la apuesta por una 'economía controlada democráticamente', la recuperación de la 'política, la buena política', la que enarbola la defensa de los derechos conquistados y 'persigue la felicidad'. Y la 'fraternidad', en la que tanto insisten los gasparistas, 'porque han sido ya demasiadas las rupturas y las confrontaciones' dentro de la izquierda. Otra de las señas claras es el federalismo, como vía de sanación de las tensiones territoriales que se han agudizado en las últimas semanas, especialmente en Catalunya. 

El auditorio dispensa un cálido aplauso a Santiago Carrillo, fallecido el martes

El excoordinador, como hicieron también García Montero, Montse Muñoz y el resto de promotores de IAb, insistió en el carácter inequívocamente progresista de su proyecto, para sortear los viejos recelos de una parte de IU que sospechaba del pragmatismo de Llamazares. 'Somos irremediablemente de izquierdas, sin complejos y sin dogmas', proclamó. El diputado reprodujo las posiciones políticas que IU lidera frente a la crisis: 'No al austericidio', no a las 'contrarreformas' laboral, educativa, sanitaria, no al 'secuestro bipartidista de la democracia española' y no a la 'ley del embudo' que aplica el Gobierno, que daña y ahoga a los ciudadanos al tiempo que 'aprueba gastos' para las multinacionales, las farmacéuticas y las empresas armamentísticas. Llamazares, sin embargo, sí retomó una tesis original de IAb que no comparte el equipo de Cayo Lara, la reflexión sobre la moneda única: 'Más Europa lleva a menos democracia y más mercado. Debemos abrir la reflexión en la izquierda sobre el euro, revisar el euro. Si está contra Europa y la democracia, no queremos este euro'. 

'Nacemos para cooperar en la reconstrucción de la izquierda', asegura el excoordinador

'En el otoño de la democracia y de los derechos sociales, en el que amenaza un duro invierno en nuestro país, nace Izquierda Abierta. ¿Y que sómos? Queremos ser un espacio abierto, no queremos ser un partido más, queremos otra forma de hacer política. No nacemos para competir, para competir lo hacemos en el seno de IU, donde estamos cómodos. Nacemos para cooperar, sobre todo en la construcción o reconstrucción de la izquierda'. Llamazares abrió su intervención ante el plenario reiterando la identidad de IAb y enfatizando su pertenencia a IU. También reseñando su 'principal tarea: la relación'. O sea, 'establecer lazos con fuerzas sociales y políticas de la izquierda para recuperar una mayoría social y política y para hacer política para la gente'. 'Queremos ser un espacio amable donde militar –complementó Muñoz–. Donde se pueda opinar, construir con otros, para sumar izquierda alternativa muy dispersa en lo político y en lo social pero muy grande'. García Montero lo formuló en términos semejantes: 'Hay que recuperar el sentimiento de fraternidad como raíz indispensable de nuestro proyecto, y si hay que poner en un platillo el desarrollo amplio y unitario de la izquierda y en otro perder el control político, hay que apostar por el primer platillo'.  

Los gasparistas siempre han defendido que fuera de IU queda mucha izquierda, muchos desencantados que no encuentran un referente político. Para ellos está dirigida la nueva fuerza, según reivindicó el excoordinador: está llamado a ser el partido que se convierta en la 'representación política' de la 'indignación'. 'Queremos que la gente sea la prioridad. Vamos a participar de la indignación y protesta. Allá donde haya indignación, donde haya desmantelamiento de derechos sociales', apuntó. Está claro el objetivo, pero no el itinerario. Ese será el reto de la nueva dirección, andar el camino y 'no defraudar', como dijo Muñoz. La nueva formación vende a espuertas, en suma, 'ilusión'. Valga la mordaz sentencia de cierre de Llamazares: 'Ahora que se ha ido la mala esperanza [la cosa iba por la dimisionaria Esperanza Aguirre], recuperemos la esperanza y la ilusión política'.

La 'fraternidad' es la raíz 'indispensable' del nuevo proyecto, dice García Montero

IAb sabía que su asamblea debía servir de escaparate de su compromiso de 'relación' con otras fuerzas. Por ello la delegación de invitados fue amplia y diversa. Por parte de IU acudieron su secretario de Organización, Miguel Reneses, y su responsable Electoral, Ramón Luque, pero no el coordinador federal, Cayo Lara, una ausencia que dolió a algunos dirigentes. El PCE, que este fin de semana celebra su 35ª fiesta anual, envió a Lola Sánchez y también una carta afectuosa de su secretario general, José Luis Centella, en la que acentuó lo esencial: que la nueva fuerza sirva para proyectar 'una salida social a la crisis' y convierta a IU 'en el referente de millones de personas'. Asimismo, asistieron representantes (pero no primeros espadas) de ICV, Izquierda Socialista, Equo, Compromís, Izquierda Republicana, Iniciativa Verds, Iniciativa del Poble Valencià... Y personalidades como Antonio Gutiérrez, exlíder de CCOO; Cristina Almeida, exmiembro de IU; Carlos Berzosa, exrector de la Universidad Complutense, el actor Alberto San Juan o Esteban Ibarra, portavoz de Movimiento contra la Intolerancia.


En la sesión de esta tarde, el nuevo Consejo Federal elegirá al nuevo portavoz. Esa era la previsión oficial. Sin embargo, en las últimas horas, según han confirmado varias fuentes a Público, se ha barajado una opción que tiene todas las papeletas para prosperar: que se designe a dos coportavoces –igual que en Equo, que encabezan Juantxo López de Uralde y Reyes Montiel–. Ello permitirá situar en la cúspide del poder a Gaspar Llamazares, el rostro visible del partido desde sus orígenes, la persona que encarna la piel y la carne de Izquierda Abierta, y Montse Muñoz, que en los últimos años ha ejercido también las labores de liderazgo. La decisión, no obstante, no se tomará hasta última hora de esta tarde.

El plenario sí ha elegido, sin votos en contra y con 4 abstenciones, a los integrantes del Consejo Federal, entre los cuales figuran los escritores Luis García Montero y Almudena Grandes, el exrector de la Universidad Complutense Carlos Berzosa; la consejera de RTVE por IU, Teresa Aranguren; el exalcalde de Córdoba Andrés Ocaña; la cineasta Azucena Rodríguez; los dirigentes de Ezker Batua (formación ya fuera de IU) Javier Madrazo e Isabel López Aulestia, y colaboradores cercanos de Llamazares, como la propia Muñoz, Antonio Cortés, José Francisco Mendi, Pedro Chaves o Sara Díaz. La lista es paritaria. La Comisión de Garantías también fue aprobada sin problemas, con sólo dos abstenciones.

Asimismo, no supusieron mayores escollos los textos que se sometían a debate. El documento político fue respaldado con una abstención; el de participación, por unanimidad, y los estatutos, con dos votos en contra. Como novedades, se reforzarán algunas áreas del documento, como el internacionalismo y el feminismo. En los estatutos, se recogerá que IAb queda bajo el paraguas de IU –pese a que algunos delegados subrayaron la necesidad de 'soberanía e independencia' respecto a la matriz– y que el logo se someterá a votación telemática. 

Una de las flaquezas del nuevo partido es que no todo el ejército gasparista se ha incorporado. Entre ellos, su principal bastión, Asturias. Ni tampoco la minoría de Madrid. No obstante, hoy mismo comunicó su afiliación a IAb el alcalde de Rivas Vaciamadrid, José Masa –feudo tradicional de IU– y algunos de los suyos. No es el caso de la diputada autonómica Tania Sánchez.