Publicado: 28.10.2011 00:30 |Actualizado: 28.10.2011 00:30

IU impregna su programa electoral del espíritu del Movimiento 15-M

La federación quiere más referendos populares, participación ciudadana, transparencia y mano dura contra los delitos de corrupción

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A lo largo de 83 páginas, sólo hay una discreta mención, por su nombre, al Movimiento 15-M, y sólo para reseñar que en su éxito han tenido un “importante papel” redes sociales como Facebook o Twitter. Pero lo cierto es que el espíritu de los indignados impregna buena parte del programa definitivo de Izquierda Unida para las generales del 20-N [descargar aquí], hecho público ayer jueves y adelantado por Público.es.

La omisión del 15-M es deliberada. Cayo Lara nunca ha querido ni “liderar” ni “capitalizar” el movimiento, por “respeto” al mismo. Así lo volvió a ratificar, los pasados 8 y 9 de octubre, la Asamblea Federal de la Convocatoria Social, el cónclave en el participaron también no afiliados de IU y que sirvió para discutir las últimas propuestas al programa.

Dos pilares sujetan la oferta de IU para el 20-N: la creación de empleo y la regeneración democrática. Es en este segundo capítulo donde más se palpa la huella del 15-M. La federación propone que la Constitución recoja las materias que requieren un referéndum obligatorio, “como puede ser la integración en organizaciones supranacionales” –una alusión a la OTAN– “o la adopción de decisiones económicas trascendentales”.

Los ciudadanos podrían tumbar a un cargo público, revocando su mandato

Además, deberá activarse la consulta a los ciudadanos para “asuntos de trascendencia estatal, autonómica o municipal”. Estos también deberán intervenir en la “gestión de los bienes y servicios públicos”.

Los ciudadanos dispondrían de otra llave maestra: convocar una consulta para revocar el mandato de un cargo público –sea presidente del Gobierno, jefe de un Ejecutivo autonómico, alcalde, diputado o senador– si lo pide el 20% de los electores de una circunscripción. Para agilizar la participación en la toma de decisiones, IU plantea desarrollar el voto electrónico.

El capítulo integra la reforma “radical” del procedimiento de Iniciativa Legislativa Popular –rebajar el listón de las 500.000 firmas y que las ILP puedan abordar todo tipo de temas–. También se incluye la reestructuración del Senado, la supresión de las diputaciones, la mejora de la financiación local o la limitación de los salarios de los representantes electos –nunca mayor al sueldo del jefe del Ejecutivo–. La federación recoge su batería de medidas anticorrupción: endurecer el Código Penal, que no prescriban estos delitos, que cesen los imputados y abandonen su cargo, quitar la inmunidad, tasar un régimen estricto de incompatibilidades o publicar el patrimonio de todos los cargos públicos.

El área económica reviste menos novedades. Lara ya había adelantado en las últimas semanas los tres grandes planes diseñados y cuantificados de la federación: creación de tres millones de empleos, ayudas a pymes y autónomos y reforma fiscal (subida de impuestos a las rentas altas y combate al fraude). A estos tres ejes se suman demandas de sobra conocidas: exigencia de una banca pública, cambio de modelo productivo, racionalización del gasto público y el rechazo a la reforma laboral y al nuevo sistema de pensiones.

Ferré destaca que es un programa "de sentido común", con propuestas posibles

El documento es hijo de un intenso trabajo que arrancó en la Asamblea de Refundación de junio de 2010, en Fuenlabrada, y que se relanzó el pasado verano con la Convocatoria Social. En los últimos meses, en la elaboración del texto han participado más de 15.000 personas, muchas no militantes. De ahí que se haya demorado más de la cuenta su presentación. “La democracia es más complicada, pero más satisfactoria”, resume a Público Marga Ferré, secretaria de Programa. La dirigente subraya la influencia del 15-M: “La voz de la calle cambia paradigmas, y no podíamos ser ajenos. Por eso hemos hecho más hincapié que nunca en la regeneración democrática. Unas medidas no son nuevas, otras muchas sí. Lo que cambia es el lenguaje y que ahora hay más consenso social”. Justo gracias al altavoz del 15-M.

Ferré también se muestra orgullosa de la parte económica, “muy fuerte” y preñada de propuestas “perfectamente posibles”, y de la defensa, sin concesiones, de los servicios públicos de calidad, más ahora que están “amenazados”. "Enarbolamos esa bandera clásica más que nunca ahora por este ataque neoliberal frente a quienes trivializan y hablan de servicios públicos esenciales [en referencia al PSOE] y quienes quieren privatizarlos".

La federación incide en que no presenta un "programa ideologizado", sino uno "de sumo sentido común, terriblemente realista y nada utópico". "Los dogmáticos son los mercados y el neoliberalismo, que sólo quieren recortes, privatizaciones y pisotear a los trabajadores”, asegura Ferré. Ella misma encabeza, con Lara, la carta que abre la puerta al programa del 20-N. Un documento que sigue "vivo", porque su elaboración y su enriquecimiento continuará "tras el 20-N", y que IU se compromete a defender "en la calle y en el Parlamento". 

-Programa electoral íntegro de IU para las elecciones del 20-N (última versión corregida y en PDF)


Economía: tres millones de empleos y justicia fiscal

IU pretende, con una inversión pública de 40.000 millones de euros, crear tres millones de empleos hasta 2015. Plantea también reducir la jornada a 35 horas y fijar el salario mínimo en 1.100 euros. Estipula ayudas a pymes y autónomos, primando a las empresas que contraten a su primer trabajador. En fiscalidad, propone subir del 43% al 45% el IRPF a los que ganen más de 60.000 euros y al 50% a los sueldos superiores a 120.000 euros. Aboga por aumentar la presión sobre las sicav, perseguir los paraísos fiscales y luchar contra la economía sumergida y el fraude. Subyace la apuesta por la economía productiva, y no la especulativa.

También destacan otras medidas como el incremento del 100% del IBI para los propietarios de vivienda vacía, la supresión de la exención de este impuesto a los bienes inmuebles de la Iglesia o la aprobación de una "tasa por pernoctación en instalaciones hoteleras". Es decir, una ecotasa similar al gravamen que tanta polémica generó en el primer Gobierno del socialista Francesc Antich (1999-2003).

Protección: los parados, con transporte gratis

IU refuerza la protección a los parados: que vuelvan a sus trabajos los afectados por un ERE en una empresa que tenía beneficios, que se suspendan los desahucios que pesen sobre los desempleados y que los que no tengan trabajo disfruten de transporte público gratis. Se recoge la dación en pago.

Democracia: voto a los 16 y caminar hacia la III República

A las medidas de transparencia, participación y memoria histórica, se suman otras propuestas: derecho al voto a partir de los 16 años y para los extranjeros con dos años de residencia legal en España, además de la garantía del carácter laico del Estado. Todo este capítulo se enmarca en un “proceso constituyente” nuevo, hacia la III República.

Medio ambiente: cierre de nucleares

IU plantea el cierre de todas las centrales nucleares y la apuesta por las renovables. Propone abaratar el transporte público, impulsar la energía fotovoltaica en los tejados y la gestión pública del agua. Y rechaza que se financien festejos taurinos.

Servicios públicos: ni recortes ni privatizaciones

Educación y sanidad públicas y de calidad, y con más presupuesto. Idea motriz de la que cuelgan varias medidas: reducción progresiva de los conciertos educativos hasta su definitiva desaparición, supresión de las subvenciones ayudas a los centros religiosos o que segreguen al alumnado, enseñanza obligatoria hasta los 18 años, libros de texto gratis, eliminación de la selectividad, objetivo de que las carreras universitarias sean gratuitas... Y en sanidad, ampliación de la cobertura a gafas, ortopedia y atención dental, rechazo del copago o más recursos para la dependencia. Se incluyen en el apartado reformas en Justicia y seguridad (un cuerpo policial único).

Paridad: rescate del Ministerio de Igualdad

Recuperar el Ministerio de Igualdad es una de las propuestas de IU para favorecer la no discriminación. Otras son: listas cremallera, obligación de cumplir la paridad en las instituciones, erradicación de la brecha salarial, prohibición de los anuncios de relax, abolición de la prostitución, derecho a una muerte digna, educación en diversidad sexual, aprobación de una ley contra la homofobia, despatologización de la transexualidad... Se recoge la derogación de la actual Ley de Extranjería y su sustitución por una Ley de Derechos y Libertades e los Extranjeros y el cierre de los Centros de Internamientos de Extranjeros.

Cultura: museos gratis

Entre las iniciativas: acceso libre a “todos los museos y al patrimonio arquitectónico y cultural, a las mediatecas y bibliotecas públicas, hemerotecas, fonotecas y filmotecas”, derecho libre y universal a internet, gestión pública de los derechos de autor, abolición de la ley Sinde, rechazo del canon digital, digitalización de los fondos culturales e históricos de las administraciones, creación inmediata del Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA) e inyección de recursos suficientes para una RTVE fuerte y de servicio público.

Política exterior: fuera las bases, compromiso con la cooperación

IU martillea sobre sus peticiones tradicionales sobre cuestiones relativas a la Defensa: exigencia de la disolución de la OTAN y cierre de todas las bases estadounidenses en el mundo, desarme, reducción del presupuesto militar, separar la vida militar de la civil. Apuesta por considerar la cooperación al desarrollo como política pública y pide que se aumenten sus recursos incluso en época de crisis. La federación vuelve a reclamar la autodeterminación del pueblo saharaui y la independencia de Palestina.