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IU pedirá apoyo en la calle para blindar las pensiones

Pondrá en marcha tras la ejecutiva federal de hoy una iniciativa legislativa popular que exigirá garantizar la jubilación a los 65 años

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Hacía 11 años, nada menos, que Izquierda Unida no salía a la calle para recoger 500.000 firmas y presentarlas en el Congreso como una Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Fue en 1999, y entonces pretendió que la jornada laboral se redujese de las 40 a las 35 horas semanales. Hoy, en 2010, la federación volverá a requerir el apoyo de los ciudadanos para blindar las pensiones en España y, en concreto, para que la edad de jubilación a los 65 años sea intocable.

La mera propuesta del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero de retrasar el retiro hasta los 67 años ha asestado un golpe profundo a las relaciones de IU con el PSOE. No caben treguas ni medias tintas. Eso explica que ayer el líder, Cayo Lara, anunciara en rueda de prensa que trasladará hoy lunes a la ejecutiva de la federación su plan para promover una ILP en defensa de los pilares actuales del sistema de pensiones. La cúpula, previsiblemente, le dará su beneplácito.

El proyecto de IU contendrá tres aspectos claves: que se mantengan los 65 años como edad de jubilación, que se garantice que las pensiones se actualicen todos los años en función del IPC y que sigan subiendo las mínimas y, por último, que “no se toque” el periodo de 15 años que se utiliza hoy para calcular la cuantía de la pensión. Es decir, que no se pueda ampliar a 25 años, como sugirió el Gobierno en el plan de estabilidad que presentó a Bruselas y que horas después rectificó. IU sí es partidaria de que sea el trabajador quien decida qué años de su vida laboral escoge para el cómputo.

La federación entiende que Zapatero ha pisado un terreno de altísimo voltaje, sensible para la ciudadanía y para la izquierda. “Si el Ejecutivo no retira su propuesta, no hay negociación posible. Así no se puede negociar. Que el presidente comparezca en el Congreso y retire esta medida que rompe la baraja con la izquierda parlamentaria y con los trabajadores”, rubricó con igual firmeza Gaspar Llamazares.

Lara recordó que IU apoyará todas las protestas que convoquen los sindicatos contra el proyecto del Gobierno, “sin ningún tipo de reservas”. Apeló asimismo a “hacer pedagogía”, para que no se hable hoy de pensiones. “No es necesario”, señaló, porque el sistema todavía no está en quiebra y lo más perentorio es sacar a España de la crisis. Y por la izquierda. El coordinador quiere volver a decírselo al presidente cara a cara, y para ello le reclamó por carta la semana pasada una entrevista en la Moncloa. De producirse, sería la segunda entre ambos tras la reunión del pasado 20 de abril.

IU persigue construir, no destruir. No hará leña de un árbol muy tocado, el Ejecutivo. No pedirá elecciones anticipadas, ni tan siquiera que Zapatero reforme su gabinete: “Hay que cambiar la política, da igual el ministro”, observó. Si la vicepresidenta Elena Salgado “da un giro de 180 grados” o el titular de Trabajo “pasa a ser el ministro del empleo”, IU lo “aplaudirá”.

Lara ofrecerá a Zapatero medidas alternativas a la Ley de Economía Sostenible, y que ha discutido durante el fin de semana en unas jornadas sobre el nuevo modelo productivo, formalmente convocadas por la Fundación por la Europa de los Ciudadanos (la fundación de IU). Precisamente al calor del debate emergió la idea de la ILP.

Tampoco se ha alcanzado una excesiva concreción. La idea fuerza es asegurar la “sostenibilidad social, económica y ambiental”, como incidió el secretario de Medio Ambiente, Adolfo Barrena. El Gobierno, a juicio de IU, ha de cambiar la política energética, abogando por las renovables, impulsar un empleo de calidad y estable, lanzar una reforma fiscal progresiva y una banca pública, garantizar una educación pública y laica, hacer posible que el crédito llegue a pymes y autónomos o atajar el fraude. Ideas conocidas, pero aún “vírgenes” para Zapatero, lamentó Lara.

 


1. Aval de 700.000 firmas // Eran los tiempos en los que IU contaba con 21 diputados en el Congreso. En 1999, con José María Aznar en el Gobierno (aunque sin mayoría absoluta), el entonces coordinador, Julio Anguita, promovió una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para que la jornada laboral se redujese a 35 horas, sin recorte de sueldos. IU registró el texto en diciembre de 1998. Seis meses después, había recabado 700.000 firmas. Lo respaldaron USO, CGT y el sector crítico (no oficial) de CCOO.

2. Rechazo del pleno // El 11 de noviembre de 1999, la ILP llegó al pleno del Congreso. Anguita defendió que se trataba de una “utopía” realizable. Dijo sentir “vergüenza” por la ausencia de todos los ministros del PP en el debate. La iniciativa fue rechazada por 161 votos (el PP y sus aliados, CiU y Coalición Canaria) frente a los 145 que sumaron IU, PSOE, PNV y Grupo Mixto.

3. Nueve meses de plazo // En mayo de 2006 se reformó la ley orgánica que regula la ILP, que databa de 1984. Se mantuvo la necesidad de recoger 500.000 firmas –lo fija el artículo 87. 3 de la Constitución de 1978–, pero se amplió de seis a nueve meses el plazo para recabarlas, con la opción de pedir una prórroga de 90 días. Desde 2006, se pueden recibir las firmas por vía electrónica y se establece en 300.000 euros las ayudas del Estado para cubrir los gastos de difusión de la campaña.

4. Casos distintos // En sucesivas ocasiones, IU ha promovido campañas de recogida de apoyos para cambiar la ley electoral, pero nunca a través de ILP, ya que la propia Carta Magna impide que se promuevan iniciativas ciudadanas en materias que han de ser reguladas por ley orgánica, como sería el caso.