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José Luis Roberto: Con la patria no se juega

Líder y candidato del partido ultra españa 2000. Aspirante al Congreso por Castellón.

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El 6 de mayo de 2011, José Luis Roberto Navarro, hasta enero secretario general técnico de la patronal española de prostíbulos (Anela), jefe de la formación 'patriótica' España 2000 y actual candidato al Congreso por Castellón, abrió su campaña de las municipales con un mitin.

El vídeo del acto muestra cómo, a los nueve minutos y pico, Roberto recita emocionado 'una antigua frase de José Antonio' referida a ladrones y corruptos: 'Siempre encontraré una cuerda en los desvanes y un árbol en la campiña y haré que mis camisas azules le pongan la cuerda en el cuello, lo cuelguen en el árbol y estiren hasta que se muera'. En ese momento, el orador añade lo siguiente, ya de su cosecha propia: 'Esto es lo que se merecen los que nos están robando'. Aplausos.

Se supone que aquello fue una licencia poética lanzada al aire bajo el manto protector de la libertad de expresión. Son también libres sus militantes para tachar de 'invasores' a los inmigrantes o corear este pareado: 'Con los rojos, hambre y piojos'. Se oye en otro vídeo de la organización. Y es oír la frase y aparecer la magdalena de Proust, pero con aroma a coliflor y estraperlo franquista.

España 2000 niega poseer carácter xenófobo o racista. De hecho, su líder proclama en público que su esposa es lituana. Rima con afgana, pero nada que ver el Báltico con los moros. Si xenofobia significa odio, hostilidad y repugnancia al extranjero, Roberto dice rigurosamente la verdad: España 2000 no aborrece a todos los foráneos, sino sólo a aquellos que pretenden trabajar en el país y que les dejen, encima, rezar en una mezquita.

Con la patria no se juega. Con España 2000, tampoco, como sabe ahora Amadeu Sanchís, concejal de IU en Valencia condenado ayer por injurias al partido de Roberto. El magistrado considera probado que Sanchís catalogó a España 2000 entre las 'bandas terroristas que amenazan, coaccionan, torturan y, en muchos casos, asesinan'.

Abogado penalista radicado en Valencia, la web del Consejo General de la Abogacía (CGAE) ofrece para el bufete de Roberto la misma dirección y teléfono que exhibe en su web la asociación empresarial de locales de alterne (Anela). En ese teléfono, un empleado descuelga: 'Grupo Levantina, dígame'. ¿Y Anela? 'Ahora no hay nadie', responde. No obstante, la última revista del grupo señala otra dirección y teléfono para el bufete del letrado.

Roberto figura como apoderado en Levantina de Servicios Generales, una de las sociedades del 'grupo familiar'. Otra de las compañías, Levantina de Seguridad, facturó a la Generalitat valenciana casi tres millones en el último cuatrienio. La patria, sí, es una empresa seria.