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El juez Serrano denuncia su "maltrato psicológico"

El magistrado de Sevilla denuncia a la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género y a los colectivos que pidieron su expulsión. "Me sentí amedrentado y mi familia también", dice

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“Como ciudadano, como persona y como juez, me sentí amedrentado. Mi familia también se vio afectada, por lo que podría considerarlo como maltrato psicológico”, explicó Francisco Serrano, magistrado del Juzgado de Familia número 7 de Sevilla, a las puertas de los juzgados, tras presentar una denuncia contra la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género y vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Inmaculada Montalbán, por faltas, amenazas e injurias leves. El juez presentó además una papeleta de conciliación previa a una querella contra varios colectivos de mujeres.

Las constantes críticas a la Ley de Violencia de Género de Serrano y sus reiteradas referencias al “mito de las denuncias falsas” hicieron estallar la semana pasada a distintas asociaciones feministas. Estos colectivos calificaron al juez de “altavoz de maltratadores” y pidieron incluso su expulsión de la carrera judicial.

Este lunes, Serrano llevó a los tribunales el supuesto “maltrato psicológico” que ha sufrido como consecuencia de estas manifestaciones y de las vertidas días antes por Montalbán, quien le acusó de desconocer las estadísticas judiciales y de las características del maltrato a la mujer.

El detonante de la polémica fue una entrevista publicada el pasado 13 de diciembre en el diario El Mundo en la que Serrano aseguró que la Ley Integral –aprobada hace cinco años– estigmatiza a miles de hombres, mete en el mismo saco a maltratadores y a buenos padres, y es un producto de la “dictadura” del “feminismo radical”.

Al día siguiente de la publicación, Montalbán denunció en un comunicado que el juez “parece imputar ligereza o arbitrariedad” a los magistrados que acordaron en su día detenciones u otras medidas.

Varias asociaciones lo calificaron como 'altavoz de los maltratadores' 

“Me llegaron a decir que era como si un etarra estuviera juzgando casos de ETA, cuando lo que siempre he defendido ha sido a las mujeres maltratadas, desde mucho antes de entrar en vigor la Ley. Siempre he defendido a los niños, que son víctimas colaterales, y siempre he sido imparcial, independiente y no he estado contaminado por ideologías”, añadió el magistrado, que aseguró que retirará las denuncias si Montalbán y los colectivos de mujeres se retractan.

Pese a los “ataques” a su honorabilidad, dignidad y profesionalidad, Serrano incidió en que no necesita pedir amparo al CGPJ porque no se siente intimidado en su actuación como juez. “Voy a seguir manteniendo esa independencia”, aseveró.

Sobre la posibilidad de que el CGPJ le abra un expediente, como solicitaron las asociaciones feministas, el juez no sólo mostró tranquilidad, sino que instó a quienes consideren que ha prevaricado a que lo denuncien. “Sería lo último, que a un juez le abrieran un expediente para revisar su ideología; el Consejo me podría expedientar si considera que yo, en mis resoluciones, estoy actuando con prejuicios, con algún tipo de sesgo referido a hombres o mujeres; si no, tengo que decir que mi juzgado es de los que mejor van en España”, dijo.

El juez de familia asegura que retirará la querella si se retractan 

Guste o no, es la fórmula con la que este juez, defensor de la mediación familiar y la custodia compartida, siempre habla. Y lleva ya varios años criticando la Ley Integral por considerarla discriminatoria para el hombre y también para la mujer. “[La norma pone de manifiesto] la inferioridad de la mujer después de 100 años de lucha por la igualdad”, declaraba a Público en noviembre de 2007. Y añadía sin pelos en la lengua: “La guerra de géneros es un negocio”.

Sus manifestaciones sobre el denominado y cuestionado Síndrome de Alienación Parental [manipular a los hijos para ponerlos en contra de uno de los progenitores] han irritado también a las feministas. “Si el niño de la película La vida es bella puede ver en un campo de concentración un parque de atracciones gracias a su padre, está claro que los padres pueden hacer creer cualquier cosa a sus hijos”, decía también a este periódico.

Este lunes, volvió a pedir que se abriera el debate. “La gente se está dando cuenta de que lo que yo digo es la realidad, y una injusticia no se puede contrarrestar con otra injusticia”, zanjó el magistrado.