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La Justicia avala el cierre definitivo de Garoña en 2013

La Audiencia Nacional rechaza los recursos de ecologistas y pronucleares contra la orden ministerial que fijó el cese de la actividad de la central burgalesa

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La decisión de fijar para el 6 de julio de 2013 el cierre definitivo de la central nuclear de Garoña no deja indiferente a nadie. Hasta 11 recursos se plantearon contra la orden del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio que puso la fecha y que, al mismo tiempo, concedió una prórroga de la autorización de la concesión de su explotación a Nuclenor.

Ni la entidad, ni los sindicatos, ni la Junta de Castilla y León, ni los ecologistas compartieron la decisión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aunque por muy distintos motivos: Nuclenor porque quería que su autorización se prolongara hasta 2019, alegando que en anteriores ocasiones la ampliación del permiso de explotación se hizo por diez años; los sindicatos, porque el cierre incumplía el convenio colectivo firmado entre empresa y trabajadores; y los ecologistas, porque pedían el inmediato cese y desmantelamiento de la central.

El fallo enmarca la clausura de una central en la política del Gobierno

Todas las pretensiones han obtenido la misma respuesta: han sido desestimadas. La Sección Primera de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional entiende que 'la declaración de cierretiene una cobertura legal' y está 'motivada o, al menos, influenciada por una determinada política energética del Gobierno'.

La orden cuestionada incluía '14 consideraciones' y hasta un 'anexo de tres páginas donde se describen los límites y condiciones sobre seguridad nuclear y protección radiológica asociados a tal autorización de la explotación'.

En el resumen que la sentencia hace de los argumentos utilizados por Industria destaca que la fecha elegida para el cese definitivo de la explotación 'es congruente con las políticas del Gobierno sobre la utilización de las fuentes de energía renovables'.

La sentencia niega que haya habido desigualdad o abuso de poder

Recuerda que el 26 de agosto de 2005 se aprobó un Plan de Energías renovables para el periodo 2005-2010, por el que, aunque 'su participación en el suministro eléctrico es en la actualidad significativa', la opción de política del Gobierno es que siga incrementándose hasta alcanzar en 2020 una cuota del 20% de energía final de fuentes renovables.

Y Garoña, con una potencia de 466 MW, 'libera más hueco para la integración de tecnologías renovables del que liberaría la salida del sistema de una central térmica de la misma potencia'. Su sustitución propiciaría también la integración en energías renovables intermitentes, como el carbón.

Insiste en que es la planta que libera más hueco para las renovables

Es decir, que las alegaciones de los demandantes relativas a que la decisión del Gobierno fue inmotivada, arbitraria y caprichosa no se sostiene. 'Lo que realmente están poniendo en evidencia los argumentos de los demandantes no es un déficit de motivación, sino la censura o disconformidad al cese de la actividad de la central y de renovación hasta la fecha de cese', señala la resolución.

Tampoco entiende el tribunal que con el cierre de la central burgalesa y la prórroga de Vandellòs I o de otras se haya vulnerado el principio de igualdad. Para ello sería necesario que las condiciones de todas ellas fueran iguales y, tras el cierre de José Cabrera (Guadalajara) en 2006, Garoña es la más antigua que se encuen-tra en activo en España. Fue autorizada en 1966 y ha visto cómo se prorrogaba su actividad desde que en 1970 recibió el permiso de explotación provisional. La sentencia señala que su 'vida útil prevista finalizaba en 2011', por lo que su última renovación le ha concedido 'dos años más, hasta 2013'. Su capacidad de generación de energía eléctrica (1,3% de la producción total nacional) es menor en comparación con el resto de las que integran el parque nuclear español, por lo que la decisión de cerrarla también encuentra justificación en este aspecto.

Para desestimar todos los recursos planteados, la Sala repasa toda la normativa existente sobre energía nuclear y recuerda que para prorrogar la explotación de una central no se requiere una evaluación de impacto ambiental, que sí es obligatoria para la creación de una nueva instalación, pero no para prorrogar la ya existente.

En cualquier caso, para autorizar la prórroga se contó con el correspondiente informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), cuyos dictámenes son preceptivos, pero sólo vinculantes cuando niegan la autorización al detectar algún tipo de peligro.

La Sala entiende que Industria cumplió el trámite de dar un plazo de alegaciones a las comunidades autónomas afectadas al pedirles su parecer sobre la prórroga de activad y Castilla y León no contestó. Uno de los magistrados que integran la Sala, José Guerrero Zaplana, discrepa de la decisión mayoritaria al entender que se debió dar trámite de audiencia a Castilla y León sobre el cierre definitivo.

1. Alemania

Angela Merkel aseguró el pasado 30 de junio que los ocho reactores nucleares apagados tras la catástrofe de Fukushima nunca más volverían a la red y que los nueve restantes se desconectarían de forma escalonada a partir de 2015, hasta apagar los tres últimos en 2022.

2. Japón

Anteayer, el primer ministro de Japón, Naoto Kan, declaró que el accidente le ha convencido de que su país debe abandonar la energía nuclear y que se tiene que aspirar a una sociedad 'que no dependa de la energía atómica'.

3. Estados Unidos

Un grupo de trabajo de la Comisión de Regulación Nuclear de Estados Unidos recomendó el pasado martes 'redefinir el nivel de protección que se considera adecuado' en las plantas nucleares del país para evitar riesgos.

4. Suiza

El 25 de mayo, el Gobierno suizo fue el primero en declarar el cierre de nucleares. Los suizos van a ir cerrando progresivamente sus cinco centrales y esperan que en el 2034 ya no quede ninguna en el país.

5. Reino Unido

El Gobierno británico anunció el 5 de julio la construcción de una nueva generación de plantas nucleares, a pesar de lo ocurrido en la central nipona de Fukushima y las críticas de los ecologistas. 

¿Cuál es la producción nuclear en España?

Las centrales españolas produjeron en 2010 61.914 GWh de energía, un 17,1% más que el año anterior, según el Foro Nuclear. La producción eléctrica de origen atómico supuso el pasado año el 20,2% del total (306.429 GWh), un 2,6% más que en 2009.

¿Cuál es la antigüedad de las centrales?

En España hay seis centrales y ocho reactores. La de Santa María de Garoña (Burgos), que se conectó a la red en 1971, es la más antigua del parque atómico. El programa electoral del PSOE prometía cerrar las centrales a los 40 años de su vida útil, pero prorrogó Garoña dos más, hasta el 5 de julio de 2013. La segunda central más antigua es Almaraz (1981), que tiene permiso para operar hasta 2020.

¿Se han renovado más permisos?

Durante el año 2010, el Ministerio de Industria ha renovado las autorizaciones de explotación de las centrales nucleares de Almaraz I, Almaraz II y Vandellós II. El permiso de explotación de la central catalana de Ascó (I y II) expira el próximo mes de octubre.

¿Qué ocurrirá con Ascó?

Según explicaba ayer en este diario Juan Carlos Lentijo, director de Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), los técnicos del organismo ya han presentado un informe positivo sobre su continuidad. Ahora deberá pronunciarse el pleno del CSN, formado por dos consejeros del PSOE, dos del PP y uno de CiU. La decisión será elevada al Ministerio de Industria, que tomará la decisión definitiva.

¿Qué pasa si se cierra Garoña?

Según el Gobierno y los ecologistas, nada. La potencia de la planta burgalesa es de 466 MW, el 6% del total del parque. El Foro Nuclear asegura, por su parte, que genera más de mil empleos directos e indirectos y el equivalente 'al 33% del consumo eléctrico de Castilla y León'.