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El kurdo que tiró un zapato a Erdogan pedirá el indulto

Hokman Joma lleva en prisión desde febrero, condenado a tres años de cárcel

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Hokman Joma quiere salir de prisión y va a pedir el indulto: una medida excepcional para una situación, la suya, aún más excepcional. El pasado 22 de febrero, durante una visita a Sevilla de Recep Tayyip Erdogan, este kurdo con pasaporte sirio le arrojó un zapato al primer ministro turco en un gesto reivindicativo y de protesta por la represión de Turquía contra los kurdos. El zapato no alcanzó a Erdogan. Joma fue detenido e ingresado en prisión. Y allí sigue.

Su abogado defensor, Luis Ocaña, miembro del Grupo de Juristas 17 de Marzo, anunció ayer a Público que la semana próxima solicitará su indulto al Gobierno. 'No hemos pedido antes el indulto por el miedo que tiene a ser expulsado', cuenta Ocaña. En una entrevista con Público desde la cárcel en mayo, Joma ya expresó claramente sus temores: 'Si España me manda a Siria, me condena a muerte'.

El joven sirio tiene miedo a ser expulsado de España si sale libre

No obstante, el escenario de la expulsión tras su eventual liberación no es en absoluto descartable, dada su situación irregular. De hecho, durante el proceso judicial la fiscalía, que también lo acusaba de un delito de resistencia, solicitó su expulsión del país.

'No quería hacerle daño, sino que los españoles conocieran la situación del pueblo kurdo', explicó a Público Joma sobre su gesto contra Erdogan, del que asegura que no fue premeditado. Tras ser detenido, la Justicia le negó la libertad provisional por falta de 'arraigo social'. En junio llegó la sentencia del Juzgado de lo Penal número 9: tres años de prisión y una multa de 408 euros por un delito contra la comunidad internacional, en su modalidad de atentado. La defensa había intentado en vano presentar los hechos como un acto de libertad de expresión.

El propio juez que lo condenó admite que la pena parece 'excesiva'

El propio juez admitía en la sentencia, confirmada después por la Audiencia Provincial tras un recurso de la defensa, que la condena de tres años 'pudiera considerarse excesiva', aunque era la mínima recogida en el Código Penal para delitos contra la comunidad internacional. En el fallo ya hacía referencia a que sería 'lógica' la petición de indulto. Finalmente llegará esa solicitud. 'España está haciendo el ridículo a nivel internacional en este caso', sostiene Ocaña, abogado de Joma.

En prisión, el joven kurdo de 27 años está intentando aprender español y mata el tiempo haciendo ejercicio. La semana pasada pidió a través de su abogado algo de ropa y dinero, que se le facilitó gracias a amigos y activistas.