Publicado: 22.11.2010 08:00 |Actualizado: 22.11.2010 08:00

El ladrón ahuyenta al ciclista

Tras el tráfico de coches, el robo es el segundo problema para los usuarios de las bicicletas

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Miguel Fías estrenó recientemente su bicicleta. Y a las dos semanas de gastarse 370 euros en su nuevo medio de transporte en Sevilla se la robaron. Tras denunciar de inmediato los hechos, explica indignado que la Policía Nacional le aconsejó buscarla en el Charco de la Pava, un popular mercadillo de la ciudad donde se suelen vender bicicletas y otros productos usados. "¿Por qué no la buscan ellos, si saben que puede estar allí?", se pregunta enfadado el joven.

La frecuencia de estos casos es casi diaria en las ciudades españolas. "La posibilidad de que te roben la bicicleta es tres veces mayor a que hurten el coche o la moto", asegura Pedro Malpica, sociólogo de la Universidad de Sevilla, especializado en movilidad sostenible. Malpica sostiene que, tras la inseguridad y la presión que el tráfico de coches ejerce sobre el ciclista, los robos suponen el segundo gran problema. Además, "desmotiva a muchas personas, que no vuelven a usarla", añade.

La policía no tiene cifras oficiales de bicicletas robadas en España

Según la asociación Bicicleta Club de Catalunya (BACC), "el robo es uno de los factores de disuasión más grandes" que echan por tierra "lo más difícil, cogerla por primera vez", explica en un manual redactado para el Ministerio de Industria en 2009. Entre las cifras que aporta el estudio, destaca que el 96% de las bicicletas robadas nunca se recuperan. En Barcelona, por ejemplo, a un 31% de los usuarios le han robado alguna vez la bici. La Policía Nacional no tiene datos de robos de bicicletas, según un portavoz, que además explicó a Público "que la gente no suele denunciar este tipo de sustracciones".

"Muchas bicicletas robadas pertenecen a ciclistas inexpertos, que ni atan la bicicleta al lugar apropiado ni utilizan el sistema antirrobo más resistente. Se compran siempre el más barato", explica el profesor Malpica, que considera que para prevenir este problema "es fundamental formar a los nuevos ciclistas en cómo colocar los candados", que no es más, a su juicio, que una cuestión de educación vial.

Para ello, propone medidas que han dado muy buenos resultados en Holanda o Gran Bretaña, como la colocación de paneles explicativos en los lugares destinados al aparcamiento. Según Malpica, detrás de estos robos se esconden grupos organizados que usan las herramientas precisas, conocen bien los cauces para la comercialización y saben dónde actuar.

Otra posible solución, muy solicitada por asociaciones de ciclistas, es la colocación de aparcabicis. En Sevilla hay ya instalados unos 3.000, en forma de U invertida fabricados con metal. Según el BACC, "son los más aceptados y recomendados en Europa". Entre otras ventajas, permiten atar el vehículo por diferentes zonas y su efectividad contra el robo es mucho mayor si se ubican en lugares de paso.

El registro público de bicicletas es otro mecanismo puesto en marcha por ayuntamientos como el de Sevilla, Barcelona, San Sebastián y Murcia. Se trata de un marcaje que disuade del robo y permite la identificación de la bici para que sea devuelta en caso de ser encontrada por la policía", afirma Manel Membrado, gerente de Bicitronic, empresa que comercializa este sistema.

El registro y los aparcamientos específicos son algunas soluciones

No obstante, y hasta el momento, son pocos los que se animan a usar este método, que emplea pegatinas especiales con un incoveniente: al quitarlas dejan marcado el vehículo y lo dañan.

Pese a todos estos sistemas, los expertos coinciden en que el problema no se resolverá si no se facilita al ciclista dejar la bicicleta el menor tiempo posible en la vía pública. Malpica pone como ejemplo la oficina central de Correos en Sevilla: "Prohíbe el acceso de bicis sin que haya motivos para hacerlo".

El BACC también solicita a los ayuntamientos que las normativas urbanísticas prevean espacios de aparcamientos de bicicletas, de obligada construcción, en los nuevos edificios, tanto públicos como privados.