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López insiste ante Rajoy en que se debe acercar a los presos de ETA

El presidente se muestra "receptivo", pero no se compromete a adoptar ninguna medida

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Sin ningún avance constatable. De esta forma acabó ayer la primera reunión que mantuvieron el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el lehendakari, Patxi López, desde que el PP accediera al poder. Mientras el dirigente vasco le expresó al jefe del Ejecutivo la necesidad de que se den pasos que consoliden el proceso de paz en Euskadi incluido el acercamiento de presos de ETA al País Vasco, fuentes del equipo de Rajoy aseguraron que 'no ha cambiado su posición' respecto a la banda terrorista.

Tras el encuentro, que según el lehendakari se desarrolló en un ambiente 'de cordialidad y cercanía' y que para el Gobierno fue, exclusivamente, 'cordial', López insistió en que para superar el terrorismo es imprescindible el 'fin definitivo de ETA'. Pero también apuntó que para restituir la 'concordia ciudadana' en Euskadi será necesario, además, 'ir recuperando para la democracia a las personas que han apoyado posiciones totalitarias en el pasado'.

Como ya ha expresado públicamente en otras ocasiones, López explicó a Rajoy que, en su opinión, 'debe adecuarse la política penitenciaria' manteniendo su 'doble función de hacer justicia y de buscar la reinserción'. Recalcó que ambos conceptos están amparados por la ley y por la Constitución. En primer lugar, le propuso el 'acercamiento paulatino' de los reclusos de la banda terrorista a cárceles vascas. A continuación, la 'revisión' de la situación penitenciaria de los presos que padecen enfermedades graves, para facilitarles el acceso al tercer grado.

Su Gobierno, el vasco, 'ayudará' para facilitar ambas cuestiones dialogando con el Ejecutivo central. Pero no es sólo la política penitenciaria lo que debe tenerse en cuenta, a juicio del lehendakari, para superar definitivamente el escenario de la violencia en Euskadi. Eso supondría 'hacerles la campaña', afirmó.

Se debe construir, además, 'un nuevo tiempo' con 'memoria, para no olvidar el hecho terrorista' y construir un relato en el que 'las víctimas son víctimas y los asesinos, asesinos'. Con 'verdad, para que la tergiversación no absuelva a los asesinos de su responsabilidad', y con 'justicia, para no alterar las normas de juego democrático'.

En alusión a este último término, el lehendakari recordó a Rajoy que los vascos viven desde hace varios meses una situación 'paradójica': 'Que mientras las personas que formaban la antigua Batasuna están hoy de forma legal en las instituciones, siguen sin tener un partido legalmente reconocido'.

Lo 'deseable' para el máximo dirigente vasco sería, por tanto, que los tribunales convirtieran en 'legal lo que ya lo es de hecho en muchas instituciones' en las que están presentes tanto Bildu como Amaiur y, por tanto, en las que participa la izquierda abertzale. Porque la situación actual 'crea una victimización innecesaria y oportunista de los radicales abertzales'.

Sobre las críticas que ha suscitado esta postura del lehendakari en el PP y en parte del PSOE, López se preguntó por qué si 'toda la vida' se ha exigido a 'ese mundo' que abandonara su relación con la violencia y 'se integrara en democracia' ahora, 'cuando empiezan a hacerlo', se le ponen muros.

Los periodistas que asistieron a la rueda de prensa posterior a la reunión, que duró apenas una hora, quisieron conocer cuál había sido la respuesta de Rajoy a todas esas propuestas del lehendakari. Pero no lograron que López soltara prenda. Se limitó a decir que el presidente del Gobierno había sido 'por lo menos receptivo'.

No obstante, se mostró 'convencido' de que el Ejecutivo 'entenderá que en Euskadi hace falta una política de Estado para asentar la convivencia' que incluya una modificación de la política penitenciaria que se ajuste a la legalidad vigente ya que, aclaró, no exige 'ni amnistías ni medidas colectivas' para los presos.

Fuentes del Gobierno indicaron, por su parte, que durante su primera reunión López y Rajoy se pusieron de acuerdo en 'lo esencial', entendido esto como la coincidencia en la necesidad de la 'unidad de los demócratas' y que 'ETA desaparezca'. Confirmaron que el presidente fue 'receptivo', pero reconocieron que el único compromiso que le arrancó el lehendakari fue que este dialogará 'con los partidos vascos'. El Gobierno 'no ha cambiado su posición' respecto a Euskadi, insistieron.

Aunque no trataron el asunto, Patxi López aseguró, por otro lado, que el pacto de Gobierno con el PP en Euskadi 'goza de buena salud'.