Público
Público

La maleta nuclear robada es segura si no se manipula

La única forma de acceder a la cápsula y de que se produzca la irradiación externa sería romper a golpes la caja de metal que la contiene

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La empresa dueña de la maleta con material radiactivo robada el martes ha descartado que suponga un riesgo importante para la población. “Si su manipulación es correcta, no tiene ningún riesgo. Otra cosa es que se le dé un mal uso”, explicó ayer Víctor Manuel García, gerente de la compañía Instituto de Control, Asistencia, Ensayos y Sondeos S.A. (ICAES),
propietaria del material.

“La única forma de acceder a la cápsula y de que se produzca la irradiación externa sería romper a golpes la caja de metal que la contiene. Pero no creo que a nadie se le ocurra hacer algo así”, añadió José Manuel Turón, director del laboratorio de ICAES.

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) explicó que el equipo que contiene en su interior sirve para realizar mediciones de densidad y humedad del terreno, y contiene dos fuentes radiactivas de baja actividad (una de cesio-137 y otra de americio-241/berilio).

Aunque evitan generar una alarma social, las fuentes del CSN insisten en advertir a la persona que localice la maleta o que la tenga en su poder que no la abra ni la manipule, y que avise “inmediatamente” al propio Consejo, las autoridades, la Policía o el servicio telefónico de atención de emergencias (112).

García explicó que los materiales de este tipo no tienen ninguna salida en el mercado para su venta porque “dispone de un número de serie perfectamente marcado, controlado por el Consejo de Seguridad Nuclear”. Además, explicó que en España existen varios equipos de este tipo y no tienen una utilidad distinta que para la que han sido fabricados,
según la agencia Efe.

La sustracción se produjo el martes a mediodía del interior de un vehículo estacionado en el Polígono Industrial Las Nieves, en la localidad madrileña de Móstoles, mientras su conductor comía en un bar cercano. Tras la desaparición, el hombre aseguró que la furgoneta “estaba absolutamente cerrada” y que contaba con los elementos de señalización de productos radiactivos reglamentarios.