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Un manifiesto en favor de Gómez, primer golpe de efecto

Sus afines dicen que casi todos los líderes de distrito de la capital ya lo han suscrito

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Con la iniciativa en el campo de Trinidad Jiménez tras su presentación como aspirante, los partidarios de Tomás Gómez preparan ya el primer golpe de efecto.

Y se llama así: “Manifiesto de apoyo a la candidatura de Tomás Gómez”. La proclama se hará pública esta semana. Y, según fuentes del PSM, ya la han firmado “la inmensa mayoría” de los 21 secretarios generales de agrupaciones de la capital, que concentran el mayor número de afiliados del PSM, aunque este diario no dispone de datos exactos.

Sobre las más de cien agrupaciones correspondientes a los otros municipios, tampoco hay cifras, pero fuentes del PSM sostienen que el apoyo es “muy mayoritario”.

El párrafo final del manifiesto resulta ilustrativo: “Tenemos proyecto, tenemos equipos, tenemos liderazgo: estamos preparados para gobernar. Podemos hacerlo y queremos hacerlo con Tomás como candidato a la Presidencia de la Comunidad”.

Convencidos de controlar el aparato del partido y exigiendo “neutralidad” a la ejecutiva federal, los partidarios de Gómez dan por descartado que Jiménez pueda lograr el apoyo de la mitad más uno de los miembros de la ejecutiva regional o del comité regional. Y auguran que se verá obligada a recabar la firma de los más de 2.600 militantes que conforman el 15% del censo del PSM.

La sesión de la ejecutiva del mes de septiembre, aún no convocada pero que se celebrará en la primera semana, aparece como el momento del primer cara a cara entre las dos facciones. Jiménez probará, casi seguro, las tres vías. Si la ministra logra que la ejecutiva la proponga como candidata, esta vez el golpe de efecto será suyo. Y el golpeado, Tomás Gómez, tendría muy difícil recuperarse. Pero, hoy, esa hipótesis parece remota.

El sector de Gómez sostiene que de los 42 militantes que componen la ejecutiva, más de 30 son por completo leales a su líder. Las denuncias de presiones ya han surgido del sector de Gómez, que ayer exigió de nuevo “neutralidad” a Ferraz. Fuentes de la ejecutiva federal indicaron, en cambio, que es la dirección del PSM la que debe garantizar neutralidad, dado que controlará el proceso de primarias.

El entorno de Jiménez da por hecho que la ministra se rodeará de un comité de apoyo. Y que su primera misión consistirá en hablar con secretarios generales y alcaldes.

Ahora bien, la idea motriz de Jiménez pasa por movilizar a los militantes de base, incluidos aquellos que hace tiempo dejaron de ir por las sedes del partido. Los de Gómez creen que los militantes “tienden a votar lo que quieren y no precisamente lo que les dice la dirección”, y usan como analogía lo ocurrido con Almunia y Borrell. Los afines a Jiménez creen que, aquí, el correlato con Borrell es la ministra: “Los afiliados lo votaron no por rechazo a la ejecutiva sino porque era el que más posibilidades tenía de ganar al PP. Y la gente sabe que quien puede ganarle a Aguirre es Trinidad”, arguye un dirigente.

Alcaldes y ediles, un papel relevante

El papel de alcaldes y ediles será relevante. De los siete mayores municipios donde gobierna el PSOE, casi todos están hoy alineados.

El más importante, Pedro Castro, regidor de Getafe y presidente de la federación municipalista (FEMP), se ha instalado en la ambigüedad, aunque sus últimas declaraciones apuntan a que se decantará por Trinidad Jiménez.

Los alcaldes de Leganés y Fuenlabrada se cuentan en las filas de la ministra. Pero los secretarios generales de las respectivas agrupaciones militan con Tomás Gómez. En ambos municipios, se prevé una campaña tensa. Los alcaldes de Coslada y Collado Villalba también apoyan, en principio, a Trinidad Jiménez.

El de Alcorcón, Enrique Cascallana, se ha revelado como un puntal de Gómez, al igual que el de Aranjuez.En el Ayuntamiento de Madrid, la mayoría de los 18 ediles está con Jiménez, incluido el portavoz, David Lucas. Ayer, el presidente del grupo, Óscar Iglesias, aseguró que Gómez debería seguir el ejemplo del asturiano Javier Fernández, quien “siguió como secretario general del PSOE asturiano” y cedió el paso a Vicente Álvarez Areces “porque tenía más posibilidades de ganar”.