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Marcha nocturna piquetera

Público.es vive las primeras horas del 29-S junto con un grupo de piquetes informativos. La noche se vivió con una intensidad festiva y de compromiso social

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Una marea roja de ciudadanos, en esta ocasión sin banderas rojigualdas, salió a la calle las primeras horas del 29- S en defensa de los derechos de los trabajadores y en contra de la reforma laboral en trámite en el Congreso.

Los piquetes infomativos, preparados y organizados a lo largo del día anterior, iniciaron su actividad en el minuto uno para no perder tiempo en la consecución de su objetivo: 'convencer' a los trabajadores para unirse a la jornada de huelga general del 29-S.

En la capital, grupos formados por jóvenes, por trabajadores de la enseñanza, del sector administrativo o por integrantes de los sindicatos UGT y CCOO basaron su principio de actuación en 'hacer presencia' por las calles de camino a los objetivos principales: polígonos industriales y cocheras de autobuses urbanos e interurbanos. 

La policia dudó en dos ocasiones de que los jóvenes fueran piquete informativo

Los más jóvenes comenzaron la noche muy temprano. Antes de que dieran las doce ya tenían organizada su ruta piquetera, que saldría desde el Patio Maravillas (Calle Pez 21) y continuaría hasta la Puerta del Sol, donde estaba previsto encontrarse con otros grupos de piquetes. 

Agentes de la policia nacional paralizaron el trayecto en dos ocasiones alegando que el grupo de jóvenes no era un piquete informativo y solicitaron la identificación y cacheo de cada uno de los integrantes. Dos profesores de la Universidad Complutense de Madrid que encabezaban la marcha mostraron sus documentos de identididad así como sus tarjetas de filiación sindical. 

Acreditados los docentes, en esta primera ocasión, todo el grupo pudo proseguir su andadura.

Este 'piquete de la juventud antiprecaria' como se autoproclamaban en una de las muchas consignas que lanzaban al arie mientras atravesan la Gran Vía madrileña, tuvo un segundo encontronazo con las fuerzas de la ley y el orden.

La sede de CCOO recibió a los huelguistas con comida y bebida gratuita para reponer fuerzas

En la calle Montera, y a unos pocos pasos de arribar a la Puerta del Sol, se produjo un segundo intento de paralizar la comitiva. 15 minutos fueron los que duró esta retención hasta que la presencia de Manuel Garí (Fundación Viento Sur) rompió el flanqueo policial y permitió a los jóvenes confluir, con alegría e intensidad, con los otros grupos de piquetes informativos que ejercían ya su labor en la plaza madrileña. 

A partir de ese instante, un clima de normalidad, con algún que otro sobresalto, fue el que reinó el resto de la jornada piquetera. 

El inicial grupo de jóvenes se mezcló con el que aglutinaba a los piquetes de CCOO junto con los de la sección COMFIA (Servicios Financieros y Administrativos) e integrantes sindicalistas del mundo de la enseñanza.

Este nuevo y numeroso conjunto de activistas, bajo proclamas como 'Ni un paso atrás, contra la reforma, huelga general', o el cántico de 'Hacía falta ya una huelga general', se dirigió hacia un establecimiento de hostelería en la Gran Vía para cerrarlo. Objetivo no conseguido. El encargado del local se encaró con los huelguistas, quienes se marcharon dejando tras de sí un escenario que intensificó los ánimos de los presentes.

Este hosteleró, sí ejerció su derecho a trabajar, 'derecho que debería defenderse todos los días del año, no sólo hoy, y para todo el mundo', espetó con ironía un integrante del piquete.

Tras este episodio la vigilancia policial se incrementó y cargó contra un joven que se separó momentáneamente del grupo para realizar una pintada sobre la pared. 

A las 2:00 de la mañana los grupos de piquetes confluyeron en la sede de CCOO de la capital (calle Lope de Vega 38), donde voluntarios sindicalistas habían preparado unas viandas para que los activistas recuperasen fuerzas. Fue momento también de balance y previsiones y los organizadores de los piquetes se reunieron para sentar las líneas generales de actuación para las horas siguientes.

'No queremos detenciones', insistió uno de los representantes de CCOO, e instó al resto de dirigentes a continuar procediendo dentro de la legalidad. 'Somos un piquete informativo', subrayó.

Acto seguido, un grupo de huelguistas se desmarcó de estas consignas para detener un autobús interurbano a su paso por el Paseo del Prado y obligar al conductor a detener su marcha hasta que cuatro furgones y varios coches policiales disuadieron a los activistas. 

La noche continuó por el resto de las principales arterias de la ciudad, con pegatinas de 'cerrado por huelga', panfletos al aire, pintadas y lemas en alta voz que interpretaban el deseo de los que allí defendían de esa manera los derechos de los trabajadores: 'Ni un paso atrás'.