Publicado: 25.11.2014 20:26 |Actualizado: 25.11.2014 20:26

Mas propone una lista de partidos soberanistas, expertos y sociedad civil para las elecciones plebiscitarias

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Quince días después del 9N, el presidente de la Generalitat y líder de CIU, Artur Mas, ha arrojado luz sobre sus planes soberanistas. En una extensa conferencia de más de una hora celebrada en el Auditori Fòrum de Barcelona y bajo el título de Después del 9-N: Tiempo de decidir, tiempo de sumar, el presidente del gobierno catalán ha desgranado su hoja de ruta pero sin especificar fechas ni plazos de, por ejemplo, el adelanto electoral que sí ha confirmado con la propuesta personal de una lista mixta con políticos, expertos y personalidades de la sociedad civil.

Lo más llamativo de su discurso (tremendamente cuidado y memorizado para la ocasión) han sido las premisas con las que pretende convocar estos comicios. Artur Mas asegura que solo avanzará las elecciones "si son para hacer la consulta" y esto equivale a que sean "los partidos políticos y la sociedad civil las que lo convierten en la consulta que no nos han dejado hacer". El propio Mas ha reconocido que estas elecciones "no son el mejor instrumento pero no hay otro".

Artur Mas ha confesado que "nadie del gobierno catalán conocía el contenido de este discurso". Es por ello que todas sus propuestas las ha lanzado a título personal. Ha adelantado que el programa debe preguntar exactamente si se quiere que Catalunya sea un estado independiente o no y a continuación ha enumerado en siete puntos las bases para las elecciones de carácter constituyente que prevé como culminación del proceso. Ha pedido de nuevo "sentido de la generosidad" y "poder superar la dinámica partidista asegurando la pervivencia de los partidos".

En primer lugar apuesta por "una lista con apoyo de los partidos que quieran ser representados con el SÍ". ¿Una lista o varias? "El tema no es cuántas haya, el punto decisivo es que una de ellas tenga fuerza, masa crítica y aceptación popular para que se diga que el SÍ ha ganado la consulta". Su apuesta es una candidatura mixta, configurada por "dichos partidos junto a la sociedad civil. Cada partido propondrá a personalidades vinculadas al independentismo". Estas personas, según Artur Mas, "aceptarán no repetir candidatura en las elecciones siguientes. Se presentarían una sola vez para hacer un servicio de país sin posibilidad de hacer carrera política". Otro punto destacado es el mandato del nuevo gobierno en caso de contar con mayoría: "Sería corto, máximo de 18 meses. En las elecciones siguientes, los partidos que han dado apoyo podrían volver a presentarse por separado".

Mas ha pedido que para llevar a cabo este proyecto se sume "más allá de los partidos, por una vez y durante un periodo corto". También ha propuesto encabezar él mismo la candidatura para ganar el Sí, recordando que pasara lo que pasara no se volvería a presentar a las siguientes elecciones de la Generalitat pero también ha apelado a la generosidad dejando sobre la mesa la posibilidad de "cerrar la lista" en lugar de ejercer de cabeza visible. En este sentido, ha señalado: "las condiciones que he expuesto son de proyecto, no personales".

¿La dinámica tradicional permite una operación de esta envergadura? "Es difícil. Los partidos defienden intereses distintos. Pero difícil no es imposible", ha lanzado al aire, ahondando de nuevo en el reto que tienen CIU y el resto de formaciones soberanistas por delante. "Debemos ser capaces de configurar una lista amplia, transversal, sólida y con un programa claro que tenga mayoría del SÍ". Para ello, ha reiterado, "los partidos debemos ser capaces de aparcar nuestras diferencias".

La puesta en escena de Artur Mas ha sido digna de una producción cinematográfica. Ha irrumpido en el auditorio dándose un auténtico baño de masas, tomándose su tiempo al bajar las escaleras, repartiendo saludos y disfrutando del aplauso general de más de un minuto con el que más de 3.000 asistentes le han recibido. La primera media hora de conferencia la ha dedicado a explicar los motivos por los cuales el proceso catalán "no puede frenar" y ha reconocido que las causa principal de "estar donde estamos ahora" es "el comportamiento de un estado que nos ha fallado y sigue fallándonos". En este punto ha aprovechado para atizar a Mariano Rajoy. "El gobierno español confronta la legalidad con la legitimidad, hace política a través de tribunales y presiona a la fiscalía para privar de la libertad a políticos que solo han querido sacar urnas". Y ha concluido: "las volveremos a sacar siempre que haga falta".

Después de explicar sus requisitos para avanzar los comicios, Mas también ha dado algunas pistas sobre cómo afrontar los próximos días y encontrar así el consenso entre partidos. "Una sobredosis de pit i collons puede ser tan contraproducente como ser quisquilloso...", avanzaba. "...Pero al final la fórmula todos la sabemos: Sociedad civil organizada, más instituciones públicas, más objetivos claros y compartidos por las fuerzas, como el 9-N", sentenciaba. Precisamente sobre el proceso participativo celebrado hace dos domingos aseguraba que "significó la mayoría de edad como nación de Catalunya, su cambio definitivo de estatus"

En la parte final de la conferencia, Artur Mas ha 'jugado' a proyectar el escenario en el que debería trabajar el nuevo gobierno catalán de imponerse esta candidatura mixta en las elecciones. "Deberíamos marcarnos un horizonte de año y medio". 18 meses en los que para Artur Mas se deberían asumir funciones como las de "comunicar al estado español, la UE y la Comunidad Internacional la intención de conformar un estado independiente", "proponer negociaciones con el Estado, si es necesario, bajo supervisión internacional"; "preparar estructuras de Estado y garantizar el paquete legislativo necesario"; y finalmente "abrir un proceso de participación ciudadana para preparar las bases de una futura constitución catalana, que se aprobaría en el siguiente periodo electoral". De esta forma, y al acabar este mandato, el Govern de la Generalitat promovería unas nuevas elecciones catalanas y además convocarían "un nuevo referéndum para que los ciudadanos decidieran la proclamación definitiva del nuevo Estado". A través de este doble acto, elecciones y referéndum, Mas cree que el proceso se daría por concluido en 2016.

Como era de esperar (los grandes pasos del proceso catalán, como la firma de la ley de consultas o la convocatoria del 9-N, siempre los ha escenificado en el Palau de la Generalitat) Artur Mas no ha puesto fecha a las elecciones, pero sí ha expuesto las bases con las que según su criterio personal, no necesariamente compartido por el Govern, deberían realizarse.

Es por ello que el presidente de ERC, Oriol Junqueras, y la secretaria general del partido, Marta Rovira, han asistido a la conferencia de Mas con voluntad meramente informativa, pues ninguna voz republicana ha entrado a valorar el plan del President. Queda claro que, sin fechas ni plazos, a ERC sólo le queda esperar una nueva ronda de reuniones con el gobierno catalán. Paralelamente, ERC presentará el martes 2 de diciembre en el Palau de Congressos de Catalunya la conferencia Llamada a un nuevo país: la República catalana, donde harán pública su hoja de ruta y previsiblemente los puntos donde pueden o no confluir con la propuesta de Mas.

Poco antes, el sábado 29 de noviembre, se manifestará la ANC en un acto en el auditorio de la Fira de Cornellà (Barcelona), en el que presentarán la Declaración de Noviembre, una toma de posición ante la posible convocatoria de elecciones plebiscitarias, "tras semanas de debate interno" de las asambleas territoriales, sectoriales y exteriores, muchas de ellas con puntos de vista totalmente opuestos. Su presidenta, Carme Forcadell, también ha asistido a la conferencia junto a su homóloga de Òmnium, Muriel Casals.

Por su parte, el colíder d'ICV-EUiA, Joan Herrera, ha declinado asistir a la conferencia pero sí ha hecho acto de presencia su representante en la Mesa del Parlament, David Companyon. Tampoco ha comparecido la CUP, ni el líder de Unió Democrática, Antoni Durán i Lleida, socio de Convergència. De hecho, las intenciones suprapartidistas de Artur Mas también colisionan dentro de sus fronteras. En una entrevista en Catalunya Ràdio, el líder de Unió, Antoni Duran i Lleida, se reafirmaba esta mañana en que su partido "no tiene ninguna intención de ir por separado", a la vez que admitía que unas elecciones anticipadas "desestabilizarían el país". Todos han escuchado el monólogo de Mas; lo realmente difícil será que el resto de partidos se lo tomen en serio.