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Cuando Matas era un ejemplo

Mariano Rajoy alabó repetida y públicamente la gestión del president de las Illes Balears

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'Matas [Jaume] pertenece al pasado y no debemos mirar por el retrovisor'. Esta frase de José Ramón Bauzá, actual líder de los conservadores de Balears, resume la actitud actual de la dirección nacional del PP respecto al que fue su presidente en las islas. El pasado, mejor no tocarlo. Ahora toca mirar al futuro.

Con la elección de Bauzá, el candidato respaldado por Mariano Rajoy en el reciente congreso regional, el partido quiere enterrar los años de Matas al frente de la comunidad autónoma, por cuya gestión hoy se sienta en el banquillo. Atrás queda la etapa en la que el líder del PP se deshacía en elogios al que era uno de sus principales barones regionales. Y es que para Mariano Rajoy, Jaume Matas ha pasado de ser un 'ejemplo' a ser un dolor de cabeza, un elemento más que puede desestabilizar el partido. Las hemerotecas dan cuenta de ello.

En 2004, Rajoy veía al Govern 'mucho mejor que el Gobierno de España'

Pocos meses antes de ser designado candidato del PP a las elecciones en sustitución de José María Aznar, Mariano Rajoy acudía a la toma de posesión de Matas al frente del Govern. Era el 27 de junio del año 2003.

En su discurso, el actual líder de los conservadores, por entonces vicepresidente del Gobierno, calificó de 'sincero motivo de satisfacción' su presencia en el acto en el que el ex ministro de Medio Ambiente regresaba al frente de la comunidad. A su juicio, el proyecto de Matas iba a 'generar ilusión'. Porque los ciudadanos de Balears se merecían un Gobierno 'responsable'.

El PP de Balears apuesta ahora por una nueva etapa sin mirar al pasado

Rajoy, que por estas fechas insistía en que la llegada de Matas al poder era una muestra de 'la buena salud de la democracia', se mostró convencido de que su compañero de partido iba a aportar 'estabilidad y crecimiento' a Balears. Todo, aderezado con 'talante de moderación, equilibrio, diálogo y lealtad institucional'.

Pero Rajoy no se había limitado sólo a asistir a la proclamación del candidato. Le había apoyado en la campaña, donde le había descrito como 'un amigo' dotado de 'personalidad, coraje, determinación y valentía'.

Meses después, Matas tuvo la oportunidad de devolverle los halagos. En septiembre, tras participar en la junta directiva del PP en la que Rajoy fue elegido candidato a la Presidencia del Gobierno, se felicitaba de que su formación tuviese al frente a 'una gran persona', con 'grandes cualidades'. Y se jactaba de que el PP de Balears, que por entonces presidía, había recibido la noticia 'con cierta euforia, sin querer ser exagerado'.

En noviembre de 2004 Rajoy volvía a Baleares. Ya como presidente nacional del partido, acudía a la celebración del XI Congreso Regional, donde Matas fue reelegido. En su intervención se lamentó de que antes de la llegada del ex ministro de Medio Ambiente Balears no tuviera 'suerte'. Pero, a la vez, se felicitaba de que la recuperación hubiese llegado a las islas de la mano de Matas. Para él, 'un presidente serio' al frente de un Gobierno 'mucho mejor que el Gobierno de España'.

Hacía pocos meses que el PP había perdido las generales y Rajoy se miraba en el espejo de Matas. No en vano, en el citado cónclave afirmó que seguiría su ejemplo para recuperar el Gobierno de España. 'Vamos a intentar hacer en España lo que Jaume y todos vosotros hicisteis en Balears'.

Pero el idilio empezaría a hacer aguas. En noviembre de 2006 estallaba el caso Andratx,la primera gran causa de corrupción urbanística en Mallorca con la detención del alcalde de la localidad, Eugenio Hidalgo, del PP. Y aunque Matas aseguraba que Rajoy estaba 'absolutamente tranquilo', este ya empezó a decir eso de que no estaba dispuesto a 'aceptar, de ninguna manera, que tres, cuatro, cinco o diecisiete emponzoñen la labor de un partido'.

Y poco después, en marzo de 2007, se inauguraba el velódromo Palma Arena, por cuyas irregularidades en la construcción su coste se duplicó respecto a lo inicialmente presupuestado debe Matas rendir cuentas ante el juez. Una fractura más en esa relación de amistad de la que Rajoy llegó a presumir.

Ayer, la mayor parte de los dirigentes conservadores consultados, prefirieron no pronunciarse a la espera de una decisión judicial.

Sólo el portavoz parlamentario del PP balear, Francesc Fiol, defendió la gestión del Govern que presidió Matas, más allá de 'determinadas actividades' investigadas por la Justicia, y rechazó los reproches del actual Ejecutivo, porque 'todo el mundo tiene sus pecados'.