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El mazazo del paro perturba el arranque de la campaña

El Partido Popular arroja el aumento de la cifra de desempleados contra Rubalcaba, que defiende un giro en la política europea de austeridad. El temor al descontrol en Atenas sobrevuela la batalla electoral en España

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La campaña electoral que según las encuestas llevará a Mariano Rajoy a la Moncloa ha arrancado en España, pero con todas las miradas puestas también en Atenas, donde la política libra un combate indescifrable a un palmo ya del precipicio que amenaza con engullir directamente al euro, y también en Cannes, donde los líderes del G-20 tratan a la desesperada de encontrar una brújula para orientarse en un mundo del que aún no existen mapas.

En medio de este indigesto sándwich, los candidatos cumplen con el ritual de la simbólica pegada de carteles pendientes de Francia y Grecia -el candidato de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, incluso mostró predisposición a integrarse en un Gobierno de concentración si Atenas entrara en una espiral descontrolado- y tratando de digerir un prólogo equivalente a un proyectil disfrazado de estadística: en octubre se registraron más de 134.000 parados nuevos, una cifra mucho peor de la esperada.

El mazazo del paro supone otro revés para las expectativas del candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que cuando en julio dejó el Gobierno y saltó al ruedo electoral como candidato a relevar a José Luis Rodríguez Zapatero esperaba encontrarse a la vuelta del verano un escenario muy distinto al actual, más oxigenado: con la recuperación económica encarrilada y con la eurozona pacificada.

Duran se ofrece para un Gobierno de concentración si hay contagio griego

Los datos de ayer echan por tierra uno de los trampolines con que el PSOE contaba para intentar la remontada mirándose en el espejo de Felipe González en 1993, cuando con todas las encuestas en contra acabó derrotando a José María Aznar. El reto parece hoy más difícil si cabe que antes del tsunami financiero del verano: 'Es más fácil que el Madrid gane al Barça que remontar a Rajoy', admitió el candidato socialista en una entrevista en Marca TV.

Para los madridistas como él, estas afirmaciones no necesariamente implican derrotismo porque el Real Madrid marcha líder y hacía años que no se sentía tan cerca del Bar-ça. Pero para disipar cualquier duda entre los aficionados de otros equipos, el candidato socialista eligió otra metáfora deportiva en un mitin en Torrelavega (Cantabria) justo antes del arranque formal de la campaña: 'Lo importante es cómo se llega a la meta y nosotros sabemos correr más que el PP', afirmó.

La crisis se ha llevado por delante a la mayoría de gobiernos en la UE que han tenido que pasar por las urnas, sobre todo desde que en la primavera de 2010 se abrió el capítulo específico de la eurozona. Y la tendencia ha sido especialmente dura con los socialdemócratas, que han encadenado sus peores resultados desde la II Guerra Mundial en cinco países: Dinamarca, Alemania, Austria, Suecia y Finlandia.

La fórmula escogida por Rubalcaba y el PSOE para tratar de escapar a este doble maleficio es un programa nítidamente socialdemócrata que pretende recuperar al menos el núcleo duro del votante progresista, muy desmotivado desde el ajuste impuesto por la UE en mayo de 2010.

Y es aquí donde el PSOE conecta las pésimas cifras del paro de octubre con Atenas y Cannes: 'Hay que resolver la situación de Grecia y reactivar la economía desde los poderes públicos', dijo en Torrelavega el candidato socialista, quien pidió una nueva política europea que no se centre sólo en la austeridad, sino también en el empleo. 'Había que hacer ajustes, pero ahora con ello no basta. Si en una cura de adelgazamiento te pasas, entonces hay un problema de anemia', insistió.

Para el PP, en cambio, el deterioro de las cifras del paro es un singularidad española sin conexión con la crisis financiera mundial ni la amenaza de estallido en Grecia, explicable sólo por la supuesta incompetencia de los socialistas.

Cayo Lara: 'Los recortes nos han metido en un círculo vicioso'

El expresidente José María Aznar lo dijo de forma descarnada en México: 'Ahora ganarán los buenos; o sea, los míos'. Y el candidato, Mariano Rajoy, que abrió su campaña en Catalunya -su gran agujero negro que en 2008 le cerró el paso a a Moncloa-, responsabilizó únicamente al PSOE del paro: 'Al frente del Gobierno ha habido gente que no ha sabido gestionar la economía y esto lo pagamos ahora todos los españoles', afirmó. 'Con esta gente es imposible', remachó.

Varios dirigentes del PP salieron en tromba a arrojar los datos del paro en el debe personal de Rubalcaba. En una nota oficial, el partido le acusó de ser 'el viceresponsable de los cinco millones de parados', en un tono jocoso que pese a la gravedad del problema empleó también Javier Arenas, vicesecretario de la formación: sugirió a los socialistas ir a hacer campaña a las colas del Inem.

El PP dejó claro desde el minuto cero que en la gran batalla ideológica que se libra en toda la UE se alinea con Alemania y Angela Merkel a favor de mantener los programas de ajuste sin los matices que reclama la izquierda.

Rajoy mantuvo su ambigüedad sobre el calado de los ajustes que prepara -su gran prioridad es no asustar a los progresistas desmovilizados-, pero varios de sus escuderos fueron tajantes. 'Hay que empezar a recortar, recortar y recortar el gasto público innecesario', subrayó el portavoz del partido, Esteban González Pons, en la Cope. Y la secretaria general, María Dolores de Cospedal, que impulsa en Castilla-La Mancha el duro plan de ajuste inspirado en el programa de gobierno de la derecha europea, recalcó que el proyecto de Rajoy 'es el mismo' que el que ella ya aplica.

Para el candidato de IU, Cayo Lara, que anoche abrió la campaña en Madrid con la esperanza de sacar a la federación del marasmo electoral en que se encuentra desde 2000, estos planes de ajuste impulsado por las autonomías del PP también han contribuido al aumento del paro: 'Los recortes han dejado a la economía en un círculo vicioso del que no es posible salir si no hay un giro de 180 grados', clamó el líder de IU.

La campaña ya está en marcha: todos pendientes de Papandreu.