Público
Público

La mejor defensa de Garzón

Ciudadanos y colectivos acuden a las puertas del Supremo para dar su apoyo al juez en la primera jornada del juicio

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Pasaban poco más de diez minutos de las diez de la mañana. El juez Baltasar Garzón cruzaba las puertas del Tribunal Supremo. Fuera quedaban los gritos y los aplausos de los que hace más de tres años pusieron en él la esperanza de cerrar las heridas de su vida, de conocer al fin el paradero de sus familiares, tirados en cualquier cuneta, tras ser represaliados durante la Guerra Civil o la dictadura.

Garzón encaró ayer al juicio por las escuchas del caso Gürtel la causa por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo la enfrentará el próximo martes, pero sus defensores no quisieron dejar de acompañarlo en un momento crítico para el magistrado, que hace frente al posible fin de su carrera judicial.

Víctimas del franquismo piden la dimisión de la sala que juzga a Garzón

Representantes de IU, como el coordinador federal de la formación, Cayo Lara, o el parlamentario Gaspar Llamazares también se apostaron tras la pancarta de la plataforma Solidarios con Garzón, que aglutina los apoyos de colectivos de memoria histórica, intelectuales, partidos de izquierda y sindicatos. 'Estamos ante la mayor injusticia de este siglo desde el punto de vista judicial', lamentó Lara, tras apreciar que este proceso supone un ejemplo que 'no ayuda a que la gente crea en la justicia en nuestro país' y que 'deteriora la calidad democrática'.

Por su parte, Llamazares no dudó en calificar de 'linchamiento político y corporativo' a las tres causas abiertas contra el juez, a las que comparó con las 'bombas de racimo'. 'Si no te lo cargas en el primero, te lo cargas en el segundo y si no en el tercero', matizó. A su lado, la actriz Pilar Bardem también censuró los procesos contra Garzón. 'Mucha gente se ha dejado la piel y la vida para luchar por la democracia y nos la están arrebatando a pedazos', lamentó.

El hispanista de origen irlan-dés Ian Gibson, que censuró la actual situación de Garzón, al que definió como 'un luchador por la justicia', también acudió a la convocatoria. 'Un país no puede avanzar con tantos muertos en las cunetas. Me duele mucho que todavía no se sepa dónde está el poeta español más reconocido de todos los tiempos', dijo en referencia a Federico García Lorca, al estudio de cuya vida y obra ha dedicado gran parte de su trayectoria profesional.

Solicitan una 'justicia democrática' y reclaman 'verdad' para los represaliados

La Plataforma contra la Impunidad del Franquismo presentó un escrito en el registro del Tribunal Supremo en el que pidió la dimisión de la Sala que juzga al magistrado. En el documento, solicitan una 'justicia democrática' y reclaman 'verdad, justicia y memoria' para las víctimas de Franco.

Entre las alrededor de 200 personas reunidas frente al Supremo también se encontraban descendientes de represaliados, como Marcial Muñoz Sánchez, nieto y sobrino de fusilados por Franco, y uno de los primeros que denunciaron los crímenes del franquismo, desencadenando la causa por la que el juez ha sido perseguido. Marcial, de 71 años, asegura que encontró en Garzón a un juez 'dispuesto a escuchar' su historia. Antes de que fuera suspendido de sus funciones en la Audiencia Nacional de forma cautelar, había confiado en él para poner fin a una situación 'muy injusta'.

En 1992, Gema Carretero mandó exhumar los restos de su padre, muerto en extrañas circunstancias en 1965. El forense dictaminó que había fallecido tras un golpe con un objeto contundente cuando, asegura, los falangistas les habían dicho que había sido arrollado por un tractor.

Desde entonces, no ha parado de buscar fórmulas para dar con los responsables de esa muerte. El empeño del juez Garzón simbolizó durante un tiempo esa esperanza, pero los últimos acontecimientos, admite, no invitan al optimismo. A las puertas del Supremo, Gema admitió con resignación, pero también con ilusión, que tendrá que viajar a Argentina donde una jueza recopila documentación sobre represaliados para 'buscar la justicia' que le 'niega' su país.