Publicado: 18.02.2011 12:38 |Actualizado: 07.09.2015 13:47

Los momentos más esperpénticos
de José María Ruiz-Mateos

El empresario jerezano se convirtió en una celebridad tras protagonizar una serie de anécdotas que han pasado a formar de la memoria popular del país. 

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José María Ruiz Mateos.

José María Ruiz Mateos.

El empresario José María Ruiz-Mateos volvió a protagonizar todas las portadas de prensa nacional en febrero 2011, 28 años después de la expropiación de Rumasa. Nueva Rumasa, el grupo empresarial que surgió de las cenizas del anterior, se hundía: estaba al borde de la suspensión de pagos. La historia parece repetirse.

Llevaba tiempo el conocido empresario sin ocupar un lugar destacado en los principales titulares de los periódicos. Sin embargo, Ruiz-Mateos fue durante años una auténtica celebridad, una estrella mediática que protagonizó algunos de los momentos más esperpénticos y memorables de los últimos años en España. 



Obsesionado con Miguel Boyer, que era ministro de Economía cuando el Gobierno expropió su imperio en febrero de 1983, y al que considera el verdadero responsable de la expropiación, Ruiz-Mateos se dedicó durante años a acosarlo: no desaprovechaba ningún acto público en el que estuviera el exministro para montar el numerito. En una ocasión incluso llegó a agredirlo. Así se ganó fama y popularidad entre los españoles. 

Ahora que regresa a la primera línea de la actualidad, es una buena ocasión para desempolvar la hemeroteca y recordar algunos de los episodios más llamativos que protagonizó el empresario jerezano.

"¡Que te pego, leche!"

Fue quizá su mayor momento de gloria. Era a principios de los noventa, Miguel Boyer acudía a declarar al juzgado y Ruiz-Mateos le estaba esperando. El empresario logró darle un bofetón al ex ministro, pero lejos de quedarse satisfecho, intentó agredirle de nuevo al grito de "¡Que te pego, leche!", una expresión que a partir de ese instante hizo fortuna en todo el país.

Superman en los juzgados

Ruiz-Mateos convirtió en un circo mediático la expropiación de Rumasa. Consciente de que en los juzgados estaba perdiendo la batalla, quiso trasladar a la calle y a los medios de comunicación su causa. Lo logró montando "numeritos" muy efectistas y llamativos. Sin ningún sentido del ridículo, Ruiz-Mateos era capaz de presentarse en la puerta de los juzgados disfrazado de Superman y llamar "mariconazo" a Boyer. Otro de sus grandes éxitos mediáticos.

Otros grandes momentos

Hubo un puñado más de anécdotas dignas de recordar: Ruiz-Mateos vestido de presidiario, Ruiz-Mateos llamando "mariconcillos" a los jueces, Ruiz-Mateos simulando el entierro de Boyer, Ruiz-Mateos en camilla... En este video de un viejo programa de Alfonso Arús hicieron una selección de los mejores momentos. Boyer, objeto de mofa

Ruiz-Mateos supo aprovechar en beneficio propio su tirón mediático. Haciendo burla de sí mismo y de su íntimo enemigo, Miguel Boyer, promocionó algunas de sus empresas en una serie de anuncios de publicidad en los que aparecía parodiando al ex ministro de Felipe González y a su mujer, Isabel Preysler.