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Monago pide ayuda a los ricos y rompe la unidad de discurso del PP

La derecha no dice si quitará o mantendrá el Impuesto de Patrimonio si llega a la Moncloa

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El presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, sustituye desde ahora al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, como verso suelto del Partido Popular.

Monago reclamó ayer un gravamen a nivel estatal para los más ricos al igual que el candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba. Aunque el líder extremeño insistió en que él se le había adelantado en la petición. También confirmó que en su comunidad se aplicará el Impuesto sobre el Patrimonio que se reactivará este viernes.

Aguirre afirma que la Comunidad de Madrid cumplirá la ley

Durante su participación en los desayunos informativos de Europa Press, el dirigente conservador comentó que las grandes fortunas tienen que 'dar un paso al frente' y decir 'podéis contar conmigo' y 'estamos dispuestos a aportar un poco más'. Tal y como han hecho, según recordó, en Estados Unidos o Francia donde se han ofrecido para colaborar para salir de la crisis mientras en España 'ni están ni se las espera'. 'Se ha silbado mirando al lado', se quejó.

Sus palabras chocan frontalmente con la línea oficial del PP. Mariano Rajoy rechaza la recuperación de este tributo porque 'castiga al que más ahorra'. El líder de la oposición olvida que durante los ocho años de Gobierno de José María Aznar, al que él perteneció, no se consideró suprimirlo y se recaudaron cerca de 8.000 millones de euros.

El jefe del Ejecutivo extremeño aseguró ayer que Rajoy no le ha puesto ninguna objeción. Pero con sus palabras Monago rompe la unidad de discurso de la que tanto presume el líder del PP. Algo que precisamente hace una semana, en el marco de la Junta Directiva Nacional, Rajoy reclamó a los suyos para evitar líos que se interpongan en su carrera hacia la Moncloa.

Rajoy también tiene divididos a sus barones por los ejes ferroviarios

El líder de la oposición no logra que todos comulguen juntos. Ni en esto ni en otros asuntos. Otro ejemplo lo tiene en el enfrentamiento de sus barones a cuenta del Eje 16 y del Corredor del Mediterráneo, dos infraestructuras ferroviarias. Hay cuatro presidentes del PP Monago, Esperanza Aguirre, María Dolores de Cospedal y Luisa Fernanda Rudi que defienden la primera. Hoy se reúnen con el ministro de Fomento, José Blanco, para hablar sobre ello. El de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra, y el de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, abogan por el segundo. El líder del PP andaluz, Javier Arenas, afirmó hace unos días que si llega a presidir Andalucía firmará 'una gran alianza a muerte' con estos últimos.

'¡Si algunos mueren por el Corredor, yo resucito por el mío si hace falta!', respondió ayer Monago haciendo hincapié en que su eje fue considerado prioritario en 2004 por la Unión Europea. Cuando le preguntaron qué opina Rajoy, reconoció que lo veía 'complicado' y que tenía, como dice la canción de Alejandro Sanz, el corazón partío'.

El PP advierte que los grandes patrimonios tributan por sociedades

Pero la música de ayer se centró en los impuestos. Monago dijo que lo va a aplicar, aunque en campaña se opuso. No hay que olvidar que es uno de los 12 mandamientos que los tres diputados de IU le impusieron para apoyar su investidura. Aseguró que no está gobernando pensando en si le van a presentar o no una moción de censura en el futuro.

Monago recordó que este tributo lo suprimió Zapatero y que, en cambio, lo mantuvo el Gobierno de Aznar. 'Estamos ante un claro episodio de amnesia colectiva', subrayó para justificar su posición. Además, criticó que el Gobierno socialista lo hubiera utilizado como 'de quita y pon'. Y se mostró convencido de que en su tierra no tendrá incidencia porque 'no hay ricos'. 'Ojalá. La mayoría no son ni mileuristas', lamentó. Por último insistió en que sea recaudado por el Estado en vez de por las autonomías: 'No se puede poner un impuesto a los que más tienen para que se lo queden los territorios que más tienen'.

Por otra parte, Monago rechazó un tributo para la banca y anunció su intención de pagar a pequeños proveedores en 25 días. También cargó contra las malas prácticas en la gestión pública que, en su opinión, no están bien recogidas en el Código Penal.

En el PP se elevaron otras voces. Ninguna para analizar si es o no necesario un impuesto para los ricos. Ni tampoco para decir lo que hará la derecha si llega a la Moncloa. Si lo suprimirá o lo mantendrá. Los conservadores esperan a conocer el contenido del decreto y estudiarán su constitucionalidad. Así lo expresó ayer el titular de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, indicando que le parece 'una gran frivolidad' reimplantarlo.

Y también Arenas, quien no piensa mover ficha 'hasta que no lea el texto', informa Javier Guzmán desde Gelves (Sevilla). El líder del PP andaluz consideró 'bastante cínico' que Rubalcaba 'se entienda' ocho años con los ricos y que a un mes de las generales 'se pelee' con ellos. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, también dijo que va a esperar para saber en qué términos se aprobaba finalmente esta medida pero aseguró que cumplirá la ley.

En un argumentario interno, el Partido Popular denunció que cuando el PSOE concurrió a las generales en 2008 'reconoció' que este impuesto es 'obsoleto' y que 'grava el ahorro de las familias de rentas medias'. En este documento también avisa de que los grandes patrimonios 'tributan por sociedades y no pagarán este impuesto'.