Público
Público

Montilla apura la campaña hasta el último segundo

Participa en múltiples mítines desde la siete de la mañana hasta la medianoche

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Hasta el último suspiro. El candidato socialista, José Montilla, agotó ayer todo el tiempo que le quedaba para pedir el voto. Durante estas dos semanas su campaña ha sido mucho menos intensa que la de su adversario, Artur Mas, pero ayer no descansó. Empezó pidiendo el voto a las siete de la mañana en la fábrica de Seat de la Zona Franca de Barcelona y ya no paró de recorrer toda la provincia: Vilafranca del Penedès, Sant Pere de Ribes, el barrio de Sant Cosme (en El Prat de Llobregat) y, finalmente, el adiós desde la sala Razzmatazz de la ciudad condal. Por el camino, encontró tiempo para hacer tres entrevistas radiofónicas.

En su mitin de Sant Cosme, Montilla dijo a los afiliados que, a partir de la medianoche, él ya no podría pedir el voto, pero ellos sí. Apurando hasta el final, Montilla envió también un SMS a todos los afiliados para pedirles que voten 'contra la crisis, por la justicia social y por el entendimiento Catalunya-España'. Al final del mensaje de móvil rogaba: 'Pásalo! José Montilla'.

Todos los mítines fueron 'relámpago', según el vocabulario del partido y algunos no llegaron ni a los diez minutos. El principal mensaje que Montilla quiso transmitir durante la maratón mitinera de ayer fue que hay que votar. A quien sea, pero hay que votar. El candidato, recuperando sus funciones de president, llegó incluso a decir: 'Cuanta más gente acuda a votar y más participación haya, más legitimación tendrá el Parlament que salga y el Gobierno que salga'.

Durante toda la campaña, la participación ha sido una de las obsesiones de Montilla. No sólo para legitimar la institución, sino también porque, cuanto más alta sea la participación, más se beneficiará el PSC, que es quien todavía tiene que movilizar a sus electores. En su último acto de campaña, en la sala musical Razzmatazz, Montilla y la ministra Carme Chacón subieron a un escenario presidido de un gran cartel que decía: 'Vota'. Y nada más.

El candidato socialista también tuvo tiempo de responder al secretario general de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, que el jueves por la noche, después de que el PSC lograra llenar el Palau Sant Jordi, dijo que habían venido militantes de fuera de Catalunya. Montilla le acusó de mentir y concluyó: 'Hará bien en ir a confesarse, ya que es de misa'.

Todos los mítines de ayer se suman a los 14 que han hecho los socialistas en estas dos semanas por todo el territorio pero, sobre todo, en el cinturón rojo de Barcelona.

Según fuentes del PSC, se han movilizado un total de 40.000 personas en toda Catalunya para asistir a los actos en los han participado el mismo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y otros miembros del Ejecutivo, como Alfredo Pérez Rubalcaba, Carme Chacón, José Blanco o Ramón Jáuregui. También Felipe González ha participado en dos mítines para echar una mano a Montilla. Todas estas visitas de apoyo tendrían que movilizar a los socialistas que votan en las generales pero no en las catalanas.