Publicado: 10.04.2012 20:51 |Actualizado: 10.04.2012 20:51

Montoro sigue cubriendo la "amnistía fiscal" de eufemismos

El ministro de Hacienda insiste en que el perdón a los defraudadores es una "regularización de rentas y activos" 

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Cuando se presentaron los Presupuestos, el 30 de marzo, una expresión sobresalió por encima de todas: amnistía fiscal. No lo expresó así el Gobierno, pero todos medios y analistas entendieron que bajo el rococó nombre de "medidas excepcionales para incentivar la tributación de rentas no declaradas" se encubría el perdón a los defraudadores, que sólo con pagar el 10% al fisco podían hacer aflorar su dinero negro. 

Menos de dos semanas después, y en la primera sesión de control al Gobierno tras la aprobación de los Presupuestos en Consejo de Ministros, el titular de Hacienda demostró seguir aferrado al eufemismo. Le preguntó el senador ecosocialista Joan Saura si creía "justo" exonerar a los que engañan a Hacienda. "Señoría, no hay ninguna amnistía fiscal. En el proyecto de ley del Gobierno lo que hay es una regularización de rentas y de activos, que es una figura bien distinta, y además es una medida excepcional para un tiempo excepcional", replicó Cristóbal Montoro ante el pleno de la Cámara alta. Lo cierto es que esta misma mañana otro compañero de Gabinete, Luis de Guindos, no había tenido problema en reconocer que sí, que hay amnistía fiscal aunque no sea "plato de gusto para ningún Gobierno"

Montoro empleó en el pleno del Senado ante Saura los mismos argumentos que lleva manejando el Ejecutivo en los últimos días: que la "regularización" de activos financieros se trata de una vía "complicada y extraordinaria", pero "recomendada por la OCDE y acometida prácticamente por todos los países de nuestro entorno", y que es necesario "recaudar y normalizar" los bienes no declarados, aunque "con los límites que impone la legislación" paara "evitar el blanqueo de capitales en España y el afloramiento de rentas que puedan provenir de actos no delictivos". El ministro aprovechó para buscar la comparación con el anterior Ejecutivo socialista. A diferencia de lo que aprobó José Luis Rodríguez Zapatero en su día, Mariano Rajoy ha optado por una subida de impuestos "más equitativa, más ponderada y más justa", defendió. Para ICV, la amnistía fiscal es "injusta", "inmoral", "inconstitucional" e "indecente".

Chocó por extemporáneo en el hemiciclo que Montoro repescase el pasado de Saura: "Debería sentirse responsable de lo que está ocurriendo en Catalunya y en toda España en términos de paro, en términos de desequilibrios sociales y en términos de presencia de fraude fiscal". El ecosocialista integró el Govern tripartito, pero las urnas colocaron a CiU en la Generalitat en noviembre de 2010. Hace más de un año, por tanto. 

La socialista Raquel Miriam Andrés le preguntó a continuación al ministro por la destitución de la cúpula de la Oficina Nacional de Investigación contra el Fraude (ONIF) de la Agencia Tributaria y a la recolocación de Pilar Valiente, que en su día tuvo que dimitir por verse salpicada por el caso Gescartera, como jefa adjunta del departamento. Montoro contestó que los relevos han de verse como "lo más normal", ya que son cargos de libre designación. Pero lo que está detrás de las sustituciones, a juicio de Prieto, es "la forma de ver la Justicia a la que acostumbra la derecha española, que penaliza la pobreza, criminaliza la crítica y salva el culo a los delincuentes de cuello blanco".