Publicado: 07.10.2015 22:02 |Actualizado: 08.10.2015 08:58

Multa de 660 euros por una “foto de familia” delante del cuartel de Bilbao

El histórico Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC) recibe una sanción administrativa por una fotografía tomada en el exterior del edificio militar. Habían participado unas 100 personas, entre ellas varios niños. El objetivo: celebrar el 25º aniversario de la insumisión

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MOC Bilbao AGENCIA ALBIN

Foto de familia del Movimiento de Objeción de Conciencia de Euskadi por la que el colectivo ha sido multado./ MOC

BILBAO.- Muy pocas veces, o quizá nunca, los soldados que custodian el cuartel de Bilbao habían visto niños con carteles a la entrada de sus dependencias. Muy pocas veces, o quizá nunca, antimilitaristas de ayer, hoy y mañana se habían animado a sacarse una foto de familia debajo del “Todo por la Patria” que da la bienvenida al recinto castrense. Ocurrió en Bilbao, el 15 de febrero de 2014. Un año y medio más tarde, los responsables de esta acción, agrupados en el histórico Movimiento de Objeción de Conciencia de Euskadi (KEM-MOC) han recibido una multa de 660 euros.

“La conclusión es muy clara. El Servicio Militar Obligatorio ya no existe, pero los antimilitaristas seguimos siendo castigados”, afirma Ignacio Sanz, militante del histórico colectivo de objetores. Este insumiso vizcaíno, que en su época se resistió a ir al ejército, también aparece en la foto tomada frente a las dependencias del ejército en Bilbao. Junto a él había militantes más veteranos, pero también más jóvenes. Incluso había niñas y niños pequeños, hijos de quienes en los convulsos años de la “mili” rechazaron formar parte de un cuerpo armado. Todas y todos ellos querían celebrar el vigesimoquinto aniversario del comienzo de la insumisión.



“La conclusión es muy clara. El Servicio Militar Obligatorio ya no existe, pero los antimilitaristas seguimos siendo castigados”

“En otras palabras, buscábamos recoger en una sola imagen 25 años de lucha”, recordó Sanz. Precisamente por ello, las cerca de 100 personas que posaron delante del cuartel llevaban carteles de las distintas luchas en las que ha participado el MOC. Había lemas contra el Servicio Militar Obligatorio, pero también contra la guerra en Irak. Otros pedían la disolución de los ejércitos, aquí y allá. No faltaban las consignas a favor de la objeción fiscal hacia los gastos militares. Por encima de todas y todos, una gran flor de papel plantada en un casco de cartón, también gigante, que servía de maceta.

Entre foto y foto llegó la Ertzaintza. Preguntó por el responsable. Lo eran todos, así que identificaron a varios. El motivo, según la Policía vasca, era que no habían pedido autorización para posar delante del cuartel. “Dijimos que sólo íbamos a hacernos una foto. No sirvió de nada”, comenta Sanz. Según reveló este miércoles el MOC, la foto de familia les costará 662,16 euros. Así figura en la “sanción administrativa” impulsada por la Ertzaintza y ratificada en los juzgados, que se posicionaron del lado de la Policía. “Presentamos un recurso, pero fue denegado”, explica el portavoz del colectivo antimilitarista.

“No hay castigo que nos detenga”

Acostumbrados a recibir multas por doquier, los activistas del MOC no se sienten del todo sorprendidos por esta nueva sanción. “Estaba dentro de lo posible —comenta Sanz a este periódico—. ¿Pero sabe qué ocurre? Nosotros ya hemos pasado etapas de consejos de guerra, de cárcel… Y nada, absolutamente nada, ha conseguido pararnos. Tampoco lo conseguirán los castigos económicos”. “Dicho de otra manera, no habrá represión que pare la desobediencia”, sentencia.

Los 662,16 euros van a ser cubiertos con los fondos de la “caja de resistencia” del MOC, creada hace ya muchos años para afrontar este tipo de adversidades en diferentes etapas. Ahora, con la Ley Mordaza a pleno rendimiento, los antimilitaristas presagian que tendrán que recurrir más a menudo a dichos ahorros. “Esa ley es un intento de acallar y castigar a la disidencia. Nosotros somos un objetivo más dentro de esa estrategia, pero no nos vamos a callar”, asegura este curtido militante de la insumisión. Con o sin multas, los antimilitaristas vascos prometen seguir peleando.