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Se multiplican las protestas en Barajas donde siguen retrasos generalizados

El pasaje de un vuelo de Iberia se amotina en Barajas dentro del avión tras un retraso de más de 24 horas

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Las protestas se han multiplicado en el aeropuerto de Barajas, donde se registran retrasos generalizados en los vuelos, con una demora media de 90 minutos en las antiguas terminales y de dos horas en la T4, y continúan las cancelaciones de las rutas.

La Guardia Civil ha tenido que desembarcar al menos dos vuelos transoceánicos, debido a que los pasajeros se negaron a abandonar los aviones cuando les comunicaron que la tripulación 'había excedido su tiempo de actividad'.

Uno de estos vuelos ser dirigía a Buenos Aires y los viajeros habían sido embarcados y desembarcados sobre las 03.00 horas de esta madrugada.

Esta tarde han permanecido en el interior de la aeronave entre las 12.00 y las 16.00 horas, hasta que han llegado 'a un pacto con la supervisora'.

Los más de 300 viajeros de este vuelo han sido trasladados a hoteles y está previsto que salgan este madrugada, cuando la 'tripulación haya descansado las diez horas y media reglamentarias', según los viajeros.

Además, los agentes del instituto armado han desembarcado un avión a Lima, muchos de cuyos viajeros tenían también vuelo para ayer, y una ruta a Montevideo.

Durante toda la tarde, agentes de la Guardia Civil han estado recorriendo el edificio satélite de la terminal 4, ante las continúas protestas registradas por las demoras en las salidas de los vuelos y la falta de información por parte de las compañías, según su denuncia.

El aeropuerto de Barajas tiene previsto operar hoy 985 vuelos, de los que se habían efectuado 494 hasta las 17.00 horas.

Varias compañías han informado de que durante la mañana han operado con 'muchas dificultades', ya que en las plataformas del aeropuerto había hielo y se retrasaban las labores de carga de los aviones.

Este hecho ha provocado demoras medias de unas horas en las salidas de los aviones, que 'van a generar unos problemas tremendos en las rotaciones a lo largo de la jornada', advirtieron las aerolíneas.

Los pasajeros de un vuelo de Iberia con destino a Buenos Aires desde el aeropuerto de Barajas se amotinaron dentro del avión después de que el vuelo haya sufrido ya un retraso de más de 24 horas y la compañía haya querido desalojarles de la aeronave por segunda vez.

El vuelo 6845 de Iberia tenía previsto despegar a las 12.30 horas de ayer con destino a Buenos Aires, pero retrasó su salida como consecuencia del temporal. El aeropuerto de Barajas permaneció ayer cerrado entre las 11.50 horas y las 16.40 horas por la nieve caída en la capital.

La compañía aérea les informó de que el despegue se efectuaría a las 3.00 horas de esta madrugada, explicaron los pasajeros. Sin embargo, fueron desalojados de la aeronave una vez que ya habían ocupado sus asientos y el vuelo fue retrasado de nuevo hasta esta mañana.

Este nuevo intento de despegue tampoco tuvo lugar e Iberia pidió una vez más a los pasajeros que abandonaran el avión y esperaran a una nueva comunicación. Este nuevo retraso provocó el enfado del pasaje, que decidió amotinarse en el avión hasta adquirir un compromiso de la compañía aérea.

Según relataron, el comandante del vuelo argumentó que no podía despegar porque tenía que descansar el tiempo reglamentario. Los pasajeros decidieron no abandonar la aeronave hasta ser recibidos por personal de Iberia. Esta situación ha provocado incluso la presencia de la Guardia Civil en el avión para tratar de calmar los ánimos del pasaje.

En el caso de Iberia, los problemas por las nevadas se suman a la supuesta huelga de celo que mantienen los pilotos desde el pasado mes de diciembre y que está ocasionando retrasos y cancelaciones en muchos de sus vuelos.

Iberia ha presentado una demanda contra el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), contra la sección sindical del Sepla en Iberia y contra los once miembros de dicha sección sindical por los daños y perjuicios provocados por la supuesta huelga de celo iniciada por el colectivo el pasado mes de diciembre, que ascienden a 13 millones de euros.