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Munilla se ofrece a mediar entre ETA y Gobierno

El obispo ultraconservador se alinea ahora con la tradición de sus predecesores

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El obispo de la polémica, el purpurado ultraconservador que puso fin a la tradición dialogante y cercana al nacionalismo de la Iglesia vasca, se aprestó este sábado a dar un giro notable a su discurso.

En una entrevista en Radio Euskadi, José Ignacio Munilla, prelado de San Sebastián, aseguró que 'en una situación excepcional' no se 'cerraría' a mediar entre ETA y el Gobierno central para lograr el fin de la violencia.

Cierto es que esa situación no le parece 'ni remotamente probable', pero en todo caso dejó caer su oferta. Sí matizó que si le solicitaran intervenir en una eventual negociación, lo haría siempre previa autorización del Papa.

Las declaraciones sorprendieron por el talante demostrado por Munilla.

El obispo llegó a San Sebastián envuelto por las críticas y el recelo de su diócesis. Su nombramiento, auspiciado por el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Antonio María Rouco Varela, suponía la imposición de la ortodoxia, la ruptura de la unidad eclesial, como sostuvo en aquel momento su predecesor en el cargo, Juan María Uriarte. De hecho, el 77% de los párrocos guipuzcoanos se alzó contra Munilla en una carta en la que mostraron su 'disconformidad' con la designación del Vaticano. 'En modo alguno' era el candidato 'más idóneo', arguyeron, pues se escondía 'una iniciativa destinada a variar el rumbo' que, en los últimos 30 años, habían marcado José María Setién (1979-2000), y luego, Uriarte (2000-2009).

Los dos obispos siempre mostraron su cercanía al nacionalismo vasco. Los dos fueron fustigados por la derecha por defender el diálogo con la banda como una vía para la paz. Los dos, también, instaron a ETA a dejar las armas. Uriarte incluso hizo de mediador y notario entre la organización terrorista y el Gobierno de José María Aznar durante la tregua de ETA entre 1998 y 1999. Entonces, el prelado era obispo en Zamora. Luego, en 2000, pasó a San Sebastián.

Munilla dijo este sábado sentirse 'razonablemente contento' en su diócesis, cuando ya se han cumplido nueve meses de su designación, pese a que su llegada fue 'complicada'. 'Yo me comprometí ante todos a abordar los problemas, a no huir de ellos, a abordarlos por el camino del diálogo apuntó el obispo. Creo que hemos acertado con los caminos elegidos para que la vida de la Iglesia crezca'. Munilla también se refirió al 'hermoso' acontecimiento que vivirá la Iglesia vasca mañana, cuando el nuevo obispo de Bilbao, Mario Iceta, tome posesión de su cargo. En realidad, se trata del cierre de la operación lanzada por Rouco, deseoso de poder controlar un episcopado no nacionalista y ortodoxo.

Por otro lado, medio centenar de personas mostró este sábado su respaldo en el palacio de Miramar de San Sebastián a un manifiesto a favor de la autodeterminación 'desde el respeto a todos los derechos civiles y políticos'. Al acto asistieron representantes políticos, sociales y culturales.

Entre ellos, Eugenia Agirrezabalaga, portavoz del PNV en Guipúzcoa; Carlos Garaikoetxea, ex lehendakari y ex líder de EA; Patxi Ayerbe y Ainhoa Beola, de Aralar, y Jone Goirizelaia y Tasio Erkizia, de la izquierda abertzale, informa Efe. El texto define a Euskal Herria como 'nación natural' y aboga por 'superar esquemas obsoletos y pasar la barrera', para caminar hacia 'la autodeterminación'.