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"Murcia es casi una monarquía absoluta del PP"

Begoña García Retegui, candidata del PSOE por la Región de Murcia. Se defiende de los ataques lanzados por el PP y el consejero Cruz

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Busca el sosiego, trasladar una sensación de aplomo y calma. Y no es fácil. Ayer mismo, el consejero murciano de Cultura, Pedro Alberto Cruz, agredido el sábado, sacaba el puntero y la acusaba a ella, a Begoña García Retegui (Zumárraga, Guipúzcoa, 1955), de haber contribuido a un clima de 'linchamiento' contra él.

¿Qué responde a Cruz?

No voy a contestarle. Le deseo lo mejor. Pero a quien le corresponde transmitir serenidad es al presidente regional, Ramón Luis Valcárcel, y a la cúpula del PP. A la violencia hemos de combatirla con unidad. Pero estas infamias y calumnias sí generan violencia.

¿Cree por tanto que el PP inflama más el ambiente?

'Este presidente ha gobernado con la chequera en la mano'

No, porque tropieza con la respuesta de los ciudadanos y los trabajadores públicos. Ellos inducen a la calma y no entran a las provocaciones del PP.

¿Y qué subyace tras esas provocaciones?

No lo sé. Pero es una temeridad y una absoluta falta de respeto a la democracia que un presidente de una comunidad vincule el malestar de los empleados públicos con la agresión a un consejero. Yo, desde el primer día he dicho que no he estado en ninguna de las seis concentraciones que ha habido en Murcia contra los recortes. En ninguna. Y siempre he condenado la violencia. En la del 22 de diciembre [la primera de las protestas], fui a la Cámara de Comercio a una entrega de premios. Sólo saludé a los líderes sindicales. Luego, el acto se suspendió. Valcárcel dice que yo estuve en la puerta de su casa [donde luego se trasladaron los disturbios]. Él sabe que ha mentido y que ha hecho mentir a los dirigentes nacionales del PP.

¿Se está haciendo una causa general contra la izquierda?

Ha intentado usar política y electoralmente esta agresión. Valcárcel no está habituado a que se manifiesten quienes no están de acuerdo con él. Esta es la primera vez en 16 años que los sindicatos no están al lado del Gobierno regional.

Todo el PP, con Mariano Ra-joy a la cabeza, se ha lanza-do contra ustedes.

El PP intenta sacar réditos electorales en Murcia y en España. Valcárcel no quiere que se sepa que los que salen a la calle son los trabajadores públicos de su Administración. Quiere desviar el tiro y hacer de esto una confrontación PP-PSOE. Y daña no al PSOE, sino a Murcia, aEspaña. Cree que con la confusión gana y desmoviliza.

¿Actuó tarde el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar? El PP pide su cese.

Me gustaría saber si esos altos cargos del Ejecutivo presuntamente agredidos hicieron denuncia en la policía o ante el juez. Todo debe sustanciarse en la mesa entre el Gobierno central y la comunidad, con transparencia y claridad. Pero el PP no condenó las actuaciones contra el PSOE, como cuando se intentó agredir a Cristina Narbona [entonces ministra] en 2005. El PP ha llamado 'cretino' y 'trilero' a José Luis Rodríguez Zapatero, ha dicho que no se puede ser murciano y socialista...

Cruz se queja de que le ta-charon de 'sobrinísimo'. Y él es hijo de un primo de la mujer de Valcárcel.

No lo acuñamos nosotros, aunque lo hayamos usado. El presidente me llamó 'chica del pelo panocha'. No puedo ofenderme, en cambio. Él tiene que bajar el diapasón. Si no ha habido más tensión es porque siempre hemos mantenido mucho la calma.

¿Creció la crispación tras aprobarse los recortes?

No hay crispación, sino malestar de los empleados públicos porque se han tomado medidas que perjudican no sólo su salario, sino derechos sociales. Se han manifestado votantes del PP, del centro, de la izquierda. Estamos de acuerdo con hacer ajustes, porque ha habido despilfarro. Hemos propuesto recortar el presupuesto en 500 millones sin tocar los derechos de los funcionarios, como el martes anunció Castilla-La Mancha. Podemos reducir la Administración regional, ahorrar 90 millones en gasto farmacéutico, disminuir empresas públicas... Hay otra forma de recortar. No somos los antisistema, ni los que hemos hecho declaraciones incendiarias.

¿Zapatero erró al aplaudir el plan de recortes?

Zapatero aplaudió que se hicieran ajustes para frenar el déficit, pero no conocía el contenido de la ley ni ha entrado a analizar de dónde tienen que recortar las CCAA ni ha pedido recortar derechos sociales a los funcionarios.

¿Se ha visto sorprendido el PSOE de este despertar de los ciudadanos? ¿Se traducirá en votos?

En cierta medida, sí nos hemos visto sorprendidos. La gente no está enfadada sólo por el recorte, sino por cómo se ha hecho, por qué se han roto todos los acuerdos desde 1998. Muchos saben que hay derroche en otras partidas y se preguntan por qué les toca sólo a ellos. Valcárcel quizá pensó que podía endosar el ajuste a Zapatero. ¿Despertar ahora? Mucha gente, con la crisis, empezó a darse cuenta de que este crecimiento era insostenible, que tenía los pies de barro, como advertía el PSOE. Pero no me preocupa si esto tendrá traducción electoral. Es posible que haya una inflexión del PP. Nos importa la serenidad que necesita esta región. El único objetivo de Valcárcel es acabar con el PSOE. El nuestro, que esta región remonte.

¿El PSOE no debe hacer autocrítica? Están a casi 30 puntos de distancia del PP.

Sin duda hemos cometido errores y no nos hemos sabido explicar bien. Pero es que esto es una cuasi monarquía absoluta del PP. Aquí se ha gobernado con la chequera en la mano. Valcárcel ha dado satisfacción a todos los sectores para tenerlos al lado del PP. El que no estaba con el presidente, estaba contra él.

¿Compró voluntades?

Hablamos de una red clientelar enorme y que alcanza todos los resortes del poder.