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"No puede haber una política en verde si no es muy social"

Juan López de Uralde. Fundador de Equo. Si las bases quieren, será el próximo candidato del partido para las elecciones generales

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Cansado de observar la impermeabilidad de los políticos, Juantxo López de Uralde (San Sebastián, 1963) decidió dejar la dirección de Greenpeace y embarcarse en Equo en septiembre de 2010. Uralde quiere llevar 'un proyecto ilusionante' verde y social al Congreso, como los que existen en Europa, para acercar la política a los ciudadanos. 'Es una apuesta muy relevante', afirma, destacando que es 'muy difícil', pero 'apasionante'. Ayer, Equo dio un paso más hacia su 'madurez': aunó a más de 30 organizaciones políticas y sociales para comenzar a construir un nuevo partido. La presentación pública de ese espacio se hará hoy en Madrid.

Tras el avance de ayer, ¿cuándo se constituirá el partido político?

La idea es que celebremos la asamblea constituyente en otoño. No obstante, valoramos que se celebren elecciones anticipadas y por tanto, tendríamos que acortar los plazos. Si fuera así, trabajaríamos prioritariamente de cara a las generales.

¿Cómo se organizará Equo?

Apostamos por una estructura muy horizontal, donde los miembros del partido tengan capacidad de decisión. Esperamos introducir formas lo más democráticas posibles de hacer política.

¿Eso implica elegir al candidato a la Presidencia en primarias?

Implica primarias, apostar por una reforma de la Ley Electoral que incluya listas abiertas, consultar a las bases sobre los pactos, utilizar el referéndum y mejorar la iniciativa legislativa popular para que sea más accesible a los ciudadanos. Algunas de estas medidas existen en la teoría, pero no se aplican.

¿La ley D'Hondt es injusta?

El problema no es que sea justa o injusta, sino que está impidiendo que haya una conformación parlamentaria mucho más arcoíris. Eso es muy empobrecedor y está generando el alejamiento de la ciudadanía de la política. La ley D'Hondt tuvo una explicación al principio. Ahora hay otra realidad sociopolítica diferente que exige otra Ley Electoral.

¿Se presentará para ser número uno del partido?

Desde luego, cuando empezamos a trabajar, no oculté mi disponibilidad. Hay quien lo ha visto de una manera crítica. Sin embargo, creo que es interesante que existan liderazgos para que una formación pueda romper los techos que queremos. Los candidatos los elegirán las bases. Y si consideran que puedo serlo, estaré dispuesto.

¿Quiénes forman parte de su equipo?

Contamos con gente que ha estado mucho tiempo en política, como Mònica Oltra, diputada por Compromís; Rosa Colmenarejo o Mario Ortega, de Los Verdes de Córdoba y Granada. También habrá gente del patronato de Equo que proceden de organizaciones sociales, como Alejandro Sánchez, de la Sociedad Española de Ornitología/Birdlife, o Santiago Martín, de Ecologistas en Acción.

¿Espera que Inés Sabanés, exdiputada madrileña de Izquier-da Unida, se sume al proyecto?

Desde que anunció que no iba en las listas de IU, hemos dicho que seríamos respetuosos con su reflexión y decisión. Si quiere venir, Inés será muy bien bienvenida, y si no, será muy respetada donde esté.

¿Cómo piensan devolver la ilusión a los ciudadanos?

Nuestro proyecto tiene cuatro ejes prioritarios: la sostenibilidad, la equidad, la transparencia democrática y la defensa de los derechos humanos. Aspiramos a hacer una propuesta ilusionante y atractiva para interesar a la ciudadanía y crear un nuevo espacio.

¿Qué medidas propone para luchar contra el paro?

Apostamos por el impulso a los sectores de la economía verde, como las energías renovables, la agricultura ecológica y el reciclaje. En el ámbito de la construcción, abogamos por la reconversión de los edificios desde el punto de vista energético. Los sectores más beneficiosos para el medio ambiente son los que generan más empleo. Pero no nos quedamos ahí. Apostamos por apoyar a las pymes y por la redistribución de la vida laboral. Hay que pensar en lo de trabajar menos para trabajar todos.

¿La lucha contra la corrupción es prioritaria?

Es fundamental. Entendemos que la corrupción aleja más a la ciudadanía de la política. Somos más del pensamiento de Tony Judt [falle-cido historiador británico]. La corrupción no nos puede alejar de la política, sino que debe animarnos a intentar limpiarla. Hay que buscar nuevas fórmulas de financiación municipal para evitar la tentación.

Equo tiene una pata verde y otra roja. ¿Cuáles son las señas de identidad de esta última?

No puede haber una política en verde si no es muy social. Esa es una seña de identidad de los verdes en el resto de Europa. Lo verde no sólo es la defensa de los animales y los espacios naturales. También es la defensa de las personas y los ciudadanos. Eso es muy importante y tenemos que transmitirlo a los ciudadanos. La clave del éxito de Equo está en que seamos capaces de convencer a la gente de que nos preocupamos por la sostenibilidad y por los problemas sociales y la calidad de vida de los ciudadanos.

¿Qué sería para usted un buen resultado en las generales?

Para nosotros obtener representación parlamentaria sería buen resultado. Si conseguimos formar grupo parlamentario sería excelente.

¿Defiende una España federal?

Eso tendrá que decidirlo la asamblea en su momento. El planteamiento que manejamos desde la fundación es el de una España federal en la que hay una serie de políticas responsabilidad del Estado y otras de los estados asociados.

¿Era partidario de legalizar Bildu? ¿Qué lectura hace de los resultados?

Sí. Creo que tienen que ver con un estado de ánimo. Ya ocurrió con Euskal Herritarrok. El voto a Bildu es más bien un voto a favor de la paz. Me imagino que la tendencia será que se vaya normalizando en todos los sentidos.

¿Se arrepiente del paso que dio al encabezar la fundación?

De momento, no. Pero esto está siendo muy difícil y apasionante. Es una apuesta históricamente muy relevante. Si logramos entrar en el Parlamento, y creo que estamos en condiciones de hacerlo, será muy importante para España y para el movimiento verde internacional.