Público
Público

El norte y el sur educativo

El informe PISA muestra un nivel escolar de dos velocidades en España. Sólo Castilla y León, para bien, y Balears, para mal, rompen la coherencia entre regiones ricas y pobres

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Las chicas gallegas de 15 años son las únicas de España que superan en ciencias a los chicos. Sólo en Murcia es posible aprender mejor las matemáticas en un colegio público que en un privado. Un alumno de Madrid es el que más condicionado está por el contexto socioeconómico donde está situado su colegio pese a que vive en la región más rica de España.

El análisis profundo de los resultados del informe PISA de la OCDE 2009 otorga multitud de conclusiones. Muchas, como las citadas anteriormente, son extremas o casi anecdóticas, pero la visión global en el espacio y el tiempo de todas ellas junto con los datos oficiales ya conocidos despliegan un mapa educativo con un norte y un sur claros y dos grandes excepciones: Castilla y León y Balears. En estas dos regiones del Estado las condiciones socioeconómicas no encajan con su nivel de riqueza.

Carabaña: 'En el País Vasco se invierte el doble que en Andalucía'

'Las comunidades con un modelo económico similar para los jóvenes como Balears, Canarias, Andalucía y la Comunidad Valenciana tienen malos resultados', analiza el sociólogo de la Educación de la Universidad Complutense Mariano Fernández Enguita. Incluye en el mismo saco al País Valencià pese a que no se ha presentado a PISA, pero asegura que otros exámenes indican que va mal. Prudente a la hora de sacar conclusiones, Enguita señala que las comunidades que se evaluaron en 2003 por primera vez, 'Catalunya, País Vasco y Castilla y León, son las mejores porque se lo toman en serio'.

'Pese a todo no hay grandes diferencias como en Italia, donde los del sur son Túnez y los del norte son Suecia. Aquí hay una diferencia entre comunidades autónomas como la que existe entre los diferentes estados de EEUU si excluimos a Ceuta, Melilla y Canarias', analiza el catedrático deSociología de la Educación de la Universidad Complutense, Julio Carabaña.

Madrid es la ciudad con más diferencias por el nivel social del centro

'El nivel desciende de norte a sur y la inversión no siempre es la clave, pero en el País Vasco se invierte el doble que en Andalucía', añade Caranaña. 'La clave no es invertir más sino dónde y de qué manera. Puedes subir los sueldos a los profesores o contratar a más', analiza Enguita.

A simple vista de las estadísticas negativas aparece Balears. Los responsables de Educación de esta comunidad han declinado hablar con Público para explicar estos resultados. Sus alumnos están entre los de peor rendimiento, tienen más repetidores, menos ordenadores en clase y sobre todo con menos esfuerzo inversor. 'Cuando se está mal en todo, por algo será', coinciden Carabaña y Enguita.

En su opinión, es la eficacia de la gestión la que marca la diferencia. La elección de un modelo público o privado marcan muchas distancias pero no siempre en el mismo sentido. Navarra es la que mayor distancia tiene en rendimiento entre los centros privados y los públicos y Madrid, Catalunya y Euskadi los que más porcentaje de alumnado dejan en manos de empresas, cooperativas u órdenes religiosas.

'El caso de Madrid parece muy agresivo, porque de vez en cuando otorga conciertos a radicales como a los Legionarios de Cristo, pero no tiene malos resultados', advierte Enguita. 'En el País Vasco hay pocas diferencias entre centros porque tienen muchos privados y es difícil que seleccionen al alumnado', detalla Carabaña.

'El caso de Madrid parece muy agresivo'

Otros datos educativos señalan contradicciones. El Ministerio de Educación se apresuró a señalar la enorme influencia de los repetidores para ahuyentar la mediocridad de los análisis del resultado de PISA. La mejor comunidad en todas las categorias del examen es Castilla y León donde los repetidores se disparan al 36% entre los quinceañeros. 'Los repetidores de allí serían los amos en Baleares', compara Carabaña.

PISA revela que en diez años se han movido muy pocas cosas en el sistema educativo en España. Quizá esa calma chicha sea el peor síntoma de la mediocridad.

Castilla-La Mancha, Extremadura y el País Valencià esconden sus alumnos a los ojos fiscalizadores del informe PISA. Sus gobiernos declinan presentar a sus alumnos de 15 años al examen de la OCDE. Los expertos alertan de que el miedo a la evaluación del sistema es un error. De hecho, las comunidades que desde hace más tiempo se han prestado a los exámenes obtienen mejores resultados. La Consejería de Educación de Extremadura justifica su exclusión porque considera que “las competencias básicas que dicho informe evalúa (la competencia científica, la matemática y la comprensión lectora) son prácticamente las mismas que aborda la Evaluación General de Diagnóstico realizada por el Ministerio de Educación. A su juicio, esta evaluación, donde Extremadura está por encima de la media, tiene mayor fiabilidad estadística de PISA. Los expertos creen que la evaluación de la OCDE es más fiable.