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Nueva expulsión de una argentina en Barajas

La mujer, que viajaba a España para ver a su hija, fue retenida 43 horas en el aeropuerto y deportada a su país

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Victoria di Salvo se ha convertido en la segunda ciudadana argentina expulsada de España en menos de una semana. La mujer, de 58 años, denunció ayer que fue tratada 'como la mejor de las criminales' cuando llegó al aeropuerto de Barajas (Madrid), donde estuvo retenida durante casi dos días antes de que las autoridades españolas la enviaran de vuelta a Buenos Aires.

Di Salvo viajó a España el pasado 12 de octubre para visitar por tres meses a su hija, que está embarazada de siete meses y vive en Gran Canaria. Cuando entregó su pasaporte en Migraciones, un policía quiso saber cuál era su profesión. La mujer explicó que trabajaba desde hace 18 años como empleada doméstica en el Sanatorio de Niños de la provincia de Rosario (centro del país), pero el funcionario replicó: 'No le pueden haber dado tres meses de vacaciones. En ningún país del mundo le dan tres meses a una empleada'.

'Me trataron como la mejor de las criminales', denuncia Di Salvo

Ella insistió en que se comunicaran con el Sanatorio, donde podrían comprobar que le habían otorgado ese tiempo de permiso a cambio de no cobrar su sueldo. Di Salvo tenía toda la documentación en regla, según contó, pero la policía la envió a un cuarto de donde no saldría hasta 43 horas después, cuando la embarcaron en otro vuelo rumbo a Argentina. 'Me gasté mis ahorros de los últimos diez años', se lamentó ayer Victoria, que esperaba asistir a la boda de su hija la próxima semana para después acompañarla en el parto. 'Con el sueldo de mi marido y el mío no puedo hacer este viaje. Si lo hice fue a costa de sacrificios y de pedir dinero para llegar porque no me alcanzaba. Y ahora veo todo tirado y ni siquiera vi a mi hija', denunció.

La mujer recibió pocas explicaciones mientras estuvo retenida, pero algún funcionario se atrevió a decirle que intentaba entrar en el país para trabajar. 'Cumplo 59 años en diciembre y me jubilo dentro de un año', explicó Di Salvo a Público. 'No tengo necesidad de trabajar en España. Iba a ver a mi hija, que espera dar a luz el próximo 30 de noviembre', insistió.

El embajador dice que la deportación de una profesora fue

Su caso vuelve a ser titular en los medios de comunicación argentinos a pocos días de que una profesora, también de Rosario, María Cecilia Tonón, fuera retenida e incomunicada durante cuatro horas en Barajas antes de ser repatriada hacia Buenos Aires. Estaba embarazada de tres meses y a su regreso sufrió un aborto.

Tras conocerse este caso, el embajador español en Argentina, Rafael Estrella, reconoció que su expulsión había sido un 'error' porque 'habían fallado algunos mecanismos de flexibilidad'. Aun así, recordó que había descendido 'a casi la tercera parte, en un año, los argentinos no admitidos en España'.

También por Tonón se movilizaron el vicecanciller argentino, Alberto D'Alotto, y el secretario de Estado español para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia. Ambos se reunieron hace dos días para organizar una nuevo encuentro con autoridades consulares, a fin de establecer 'la mayor flexibilidad posible' para los argentinos que quieran viajar a España, en palabras de D'Alotto.

Di Salvo ha sido convocada hoy en el consulado español de Rosario, pero Carlos Comi, diputado de la fuerza opositora Coalición Cívica, pidió ayer que se adopte una política de reciprocidad con España. 'Si nos piden carta de recomendación, hay que pedir lo mismo', sostuvo. 'Hagamos que diez españoles vuelvan a Madrid y la cosa va a cambiar. Hay un maltrato permanente a los argentinos y, para colmo, el consulado funciona muy mal', remachó Comi.