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"Si ocurre alguna desgracia en Madrid, la culpa será de Gallardón"

Los bomberos madrileños se plantan ante el alcalde del PP y rechazan la propuesta de realizar horas extras en 2011, lo que disminuirá el número de efectivos de guardia

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Los bomberos madrileños le han enviado un mensaje claro a su alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, al negarse a realizar horas extra en 2011. Esto supondrá que, a partir del 1 de enero, los parques madrileños contarán con menos efectivos, ya que hasta ahora se cubrían las necesidades de personal con guardias extraordinarias efectuadas por los propios funcionarios en plantilla.

La oferta de Gallardón era generosa para la billetera de los 1.470 bomberos y conductores municipales, ya que un turno de 24 horas supondría —incluidos los pluses correspondientes— unos 524 euros. El paquete ofrecido, que fue rechazado este jueves en votación, constaba de seis guardias para el próximo año, lo que equivale a 3.144 euros.

Antes del sufragio, llevado a cabo en una docena de parques de la capital, los sindicatos consideraban que sólo una negativa podría forzar al Ayuntamiento a prestar atención a sus reivindicaciones (cubrir las vacantes, aumentar el personal, renovar los equipos e instalaciones, etc.). En caso de que los funcionarios se mostrasen dispuestos a trabajar más allá de su jornada laboral, las carencias —según los representantes de los trabajadores— se perpetuarían en el tiempo.

De los 1.481 bomberos llamados a las urnas, sólo se produjeron 369 abstenciones. Hubo 764 votos en contra, 329 a favor, 9 en blanco y 10 nulos, por lo que órdago estaba echado. 'El escrutinio supone un gran varapalo para la corporación municipal y para la dirección del cuerpo. Gallardón tendrá que dar la cara ante los ciudadanos y explicarles cómo afectará la disminución del número de efectivos a la seguridad, porque los servicios mínimos estaban sujetos con alfileres gracias a las horas extra que realizaba un 70% del colectivo', explica el sindicalista de CCOO Carlos Marcos, inmerso junto al resto del colectivo en una campaña de acoso al alcalde para que atienda sus peticiones.

A efectos prácticos, el próximo año habrá menos profesionales en los turnos. 'Vamos a ser 175 bomberos, 55 menos de los que establece la corporación en la carta de servicios. Si ocurre alguna desgracia, será culpa del alcalde y del concejal de seguridad, Pedro Calvo', opina un desafiante Marcos, quien quiere dejar claro que 'no es una reivindicación laboral sino una reivindicación con las miras puestas en el ciudadano'.

Julio César Seguí, responsable de CCOO en el cuerpo de bomberos, refuerza su tesis.

'De cara a la negociación, esto es un golpe en la mesa ante las acusaciones de que lo único que nos interesa a los bomberos es el dinero. Se llevan muchos años cubriendo el servicio con horas extra, que tendrían que ser la excepción a la regla'.

Pasta y curro, sí, pero no a costa de cubrir las vacantes con esas seis guardias prometidas y de hacer la vista gorda ante la reducción del porcentaje del presupuesto dedicado a equipamiento y vehículos, que ha pasado según Marcos del 10 al 1,4%. 'De 100 millones de euros, sólo se destinan 1.643.000 euros a esos efectos', asegura. 'El tiempo de respuesta es vital para nosotros y no podemos estar, por ejemplo, con camiones que tardan en arrancar'.

Eso, en cuanto a los medios materiales, porque respecto a las 175 personas de guardia a partir de enero habría que tener en cuenta que en ese retén se incluyen los empleados que prestan apoyo técnico, encargados de la central, el taller, el almacén o la atención telefónica. 'Bomberos, bomberos habrá unos 150... para una ciudad de más de tres millones de habitantes', calcula Marcos.

Cansados, dicen, de la situación y decididos a no hacer ni una hora extraordinaria más, han dejado la pelota en el tejado del Palacio de Telecomunicaciones, que alberga la sede de la alcaldía. 'Somos conscientes de que si el Ayuntamiento sigue así, tendremos que recrudecer nuestras medidas, intensificar las protestas y hacer públicas las deficiencias de seguridad que tiene Madrid', amenaza Seguí.

Su compañero se atreve incluso a ir más allá y vaticina que el rechazo en la votación forzará al líder de los conservadores madrileños a revelar, en vísperas de las elecciones municipales, las condiciones en las que trabaja el colectivo, así como su repercusión en la seguridad de la población. 'El Partido Popular se jugará la reelección con Gallardón', cree Marcos, quien ha garantizado que darán guerra durante la campaña electoral si el conflicto no se soluciona antes de la cita electoral.