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Olvido fatal en la furgoneta

El propietario de una residencia se dejó en una furgoneta a dos ancianos, que fallecieron. Tras ser detenido fue puesto en libertad a la espera de que declare ante el juez

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Luis Miguel Aranda, de 47 años, fue detenido el sábado pasado en la localidad madrileña de Ciempozuelos después de que dos ancianos fallecieran en el interior de una furgoneta que el arrestado conducía para trasladarlos a un centro geriátrico.

El hombre, que es uno de los propietarios de la residencia Virgen del Consuelo, fue detenido y posteriormente puesto en libertad después de que confesara haber dejado en el interior de una furgoneta a dos ancianos en silla de ruedas. Los motivos para dejarle libre han sido que tiene arraigo en la zona y no existe riesgo de fuga.

'Habría sido mejor que hubiera muerto yo', ha confesado Aranda a Público.es. Los dos ancianos habían nacido en 1923 y en 1929 y ambos eran vecinos de Ciempozuelos. Cuando Aranda conoció los decesos comenzó a golpearse la cabeza contra un pared.

Aparte de ir en silla de ruedas, los ancianos padecían demencia senil, de modo que el detenido era responsable directo de ellos en la distribución que el personal del centro hacía de sus pacientes. 

Fuentes de la residencia han declarado a 'Público' que el conductor primero ayudó a otros residentes a llegar hasta el interior del centro y que al ir a buscar a los dos ancianos en silla de ruedas fue abordado primero por unas enfermeras y después se le notificó el ingreso de un nuevo paciente. Estos hechos hicieron que el hombre se olvidara por completo de los ancianos.

El propio Aranda fue quien descubrió los cadáveres en el interior de la furgoneta cuando iba a iniciar el recorrido para llevar de nuevo a los ancianos a su domicilio. Aranda, junto con su hermano, avisó a los familiares de los fallecidos.

Los familiares de los fallecidos acudieron el sábado por la tarde al centro al no tener noticias de los ancianos, que no habían sido llevados de vuelta a sus casas. Entonces se inició la búsqueda de los hombres, que aparecieron cadáveres en la furgoneta de transporte de la residencia en torno a las 20 horas.

A la espera de que la autopsia determine las causas exactas de la muerte de los dos ancianos, la magistrada de Valdemoro, que ha procedido a la apertura de diligencias previas, se encuentra esperando el atestado policial y de los correspondientes informes forenses y después llamará a declarar al arrestado