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Las ONG denuncian que la Ayuda Oficial al Desarrollo desciende a niveles de hace 30 años

Desde 2009 la AOD acumula un tijeretazo del 73%, "lo que supone el desmantelamiento de la política pública de cooperación", lamentan

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Poco a poco, pero año tras año y de forma continua. Así se han ido produciendo los reiterados tijeretazos del Gobierno en los fondos de Cooperación y Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). El último, el pasado fin de semana a manos del Ejecutivo de Mariano Rajoy, que redujo un 13,3% el presupuesto del Ministerio de Exteriores y Cooperación. En total, desde 2009, el recorte acumulado asciende a un 73%, lo que supone 'el desmantelamiento de una política pública con más de 30 años de existencia'.

Así lo ha denunciado hoy la Coordinadora Estatal de ONG para el Desarrollo (Congde), en un comunicado en el que aseguran, también que la cuantía total destinada a este sector, 1.300 millones de euros, equivale a cantidades habituales hace 30 años. Dicho presupuesto 'supondrá aproximadamente el 0,12% de la Renta Nacional Bruta, lo que sitúa la AOD a niveles de 1981', detalla la Congde.

'La Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (Aecid) contará con un 29% menos de presupuesto y en sus partidas no está claramente definidido si estarán incluidos los compromisos ya asumidos con las ONGD a través de convocatorias y convenios', continúa la nota de las organizaciones. Además, 'desaparecen los fondos destinados a acción humanitaria', una medida 'sorprendente' ya que se produce 'justo días después de que Rajoy mostrara [en la ONU] su compromiso con la crisis humanitaria en el Sahel', ironiza la coordinadora.

Por todo ello, la presidenta de la Congde, Mercedes Ruíz-Giménez, considera 'escandoloso' que los Presupuestos Generales para 2013 'contemplen un recorte más sobre las políticas sociales'. 'Las consecuencias sobre la vida de millones de personas están siendo profundamente injustas e inhumanas', concluye.

La ONU sufre una falta acuciante de fondos y no podrá atender emergencias humanitarias imprevistas, informó hoy el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Antonio Guterres. 'En este momento no tenemos espacio para necesidades imprevistas, no hay reservas disponibles', aseguró en su discurso de apertura de la reunión anual del Comité Ejecutivo del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) que él dirige.

Guterres advirtió de que este organismo, al igual que otros que trabajan en la ayuda humanitaria, 'están bajo una presión creciente' por la combinación de nuevas crisis de refugiados con otras antiguas todavía no resueltas. Estas emergencias humanitarias están poniendo a prueba la capacidad de respuesta de la ONU en momentos en el que aumentan las peticiones de ayuda y los recursos disponibles están al mismo nivel que el pasado año.

El Alto Comisionado recordó que en 2011 hubo un total de 800.000 nuevos refugiados en todo el mundo y que desde el inicio de 2012 más de 700.000 personas han huido de la República Democrática del Congo (RDC), Malí, Sudán y Siria. La pasada semana, el ACNUR pronosticó que el número real de refugiados sirios en los países vecinos podría alcanzar los 710.000.

ACNUR advierte de los grandes costes de asistencia a los 42 millones de refugiados que hay en el mundoEl alto comisionado advirtió también de que están aumentando muy rápido los costes que supone para el mundo asistir a los más de 42 millones de víctimas de desplazamiento forzado en el mundo. 'Nuestras operaciones, concretamente en África, están muy poco financidas', lamentó, al tiempo que celebró que se han resulto algunas de las crisis de refugiados y se mostró optimista con respecto a la evolución de otras. En este sentido, aseguró que la mayor parte de las 200.000 personas que abandonaron Costa de Marfil el pasado año debido al conflicto interno que estalló tras un golpe de Estado contra el presidente Laurent Gbagbo han vuelto a sus hogares.

'En Birmania espero que se llegue a una resolución de la situación de los cientos de miles de refugiados que viven en Tailandia y otros países de la región', manifestó Guterres, quien también transmitió su esperanza de que la situación mejore para los refugiados somalís.